miércoles, 22 de mayo de 2013

ENSALADILLA RUSA (Mother Russia)


INGREDIENTES (4 personas)

4 patatas medianas
2-3 zanahorias
1 lata de guisantes
1 lata de maíz dulce
2 latas de atún al natural
200 grs de langostinos cocidos
2 huevos duros
Aceitunas verdes sin hueso
Mayonesa (un huevo, aceite suave, sal y limón)
Sal y perejil

Duración: 30-40 minutos.
Película comparada: NINOTCHKA (Ernst Lubistch - 1939)

Azotan los rayos de sol como nunca, sube el mercurio de los termómetros y nosotros debemos poner remedio. Las ensaladillas rusas son un excelente aliado para esta ardua tarea. Frescas, sabrosas, aceptan todo tipo de ingredientes y, seamos serios, están de muerte. Existen miles de propuestas, ideas, sugerencias, experimentos... Yo tiro del clásico universal, sin complicaciones. Pero que eso no os detenga: vuestra imaginación culinaria debe ser infinita. Venga, que toca ir al tajo. Silencio... se cocina.

En un cazo con agua y poco de sal vamos cociendo los huevos (que deberán estar a temperatura ambiente, para que no se rompan con el hervor) durante 10 minutos. Se pasan por agua fría y se reservan. Una cosa hecha.

Por otro lado hay que ir cociendo las patatas y las zanahorias. Olla express a escena. O normal, según el arsenal que haya por vuestros muebles. En olla rápida: colocamos las patatas (con piel) y las zanahorias (peladas) en agua fría. Subimos el fuego y cuando empiece a salir vapor, bajamos el fuego y dejamos cocer unos 15 minutos. Dejamos salir el vapor acumulado, enfriamos y abrimos. Refrescamos las verduras con agua fría para cortarles la cocción. Esperamos a que se enfríen.

Una vez que su tacto no nos causa quemaduras de primer grado (nada deseable) las pelamos y cortamos en cuadraditos. Hacemos lo propio con las zanahorias y los vamos echando en un bol.


Añadimos entonces el resto de nuestros ingredientes: guisantes, maiz, huevo cocido y picado (guardamos unas rebanadas para decorar), los langostinos cocidos y picados y el atún bien desmigado. Loz mezclamos todo bien.


Se hace la mayonesa: un huevo, sal, un chorrito de limón o vinagre y vamos batiendo y echando el aceite suave en un hilillo hasta que se cuaje y tenga la consistencia buscada. La tapamos con papel film y la dejamos enfriar en la nevera.

Vertemos unas tres o cuatro cucharadas de mayonesa casera en el bol y removemos con fuerza para que queden todos los ingredientes bien impregnados. Dejamos enfriar en la nevera. Se puede comer casi enseguida pero este plato es de los explotan su sabor de un día para otro.

Momento de emplatar: yo usé un molde cuadrado y alto, pero ahí ya os dejáis llevar. Lo disponemos en un plato. Decoramos por encima con un par de langostinos y unas aceitunas. Colocamos un poco de huevo en un lado y dibujamos un trazado de mayonesa sobre el plato.

NOTA: Yo además puse un par de cigalas a la plancha que me sobraban. Para ello basta con cortarlas por la mitad, salpimentarlas y pasarlas por la plancha con un poquito de aceite hasta que la carne casi se despegue del caparazón. ¡Que aproveche, hitchcookianos!

Película ideal para degustar este plato
NINOTCHKA
("Ninothcka" de Ernst Lubistch - 1939)

La ensaladilla rusa es una receta, efectivamente, rusa. Pero en cada casa el relleno siempre ha ido variando según los gustos y existencias de cada una. Dicho de otro modo, le hemos dado una visión propia a un elemento soviético. Y he aquí donde surge nuestra preciada comparación: "Ninotchka". Una obra colosal que alude o ironiza sobre el status comunista y su relación con el más glamuroso y sofisticado capitalismo francés. Esta pieza cómica corre a cargo del talento de Ernst Lubistch (creador de monumentos como "Ser o no ser", por ejemplo) y nos habla de la historia de amor entre la fría y calculadora espía rusa (la Garbo) y un refinado monsieur parisino (Melvin Douglas).

En el entresijo de su choque cultural, económico e ideológico, se mezclan tres comisarios, fieles al espíritu soviet a más no poder, que acaban sucumbiendo a largas piernas y elegantes sombreros. Nuestra ensaladilla se erige como un bloque sólido (representando al totalitario régimen estalinista) lleno de ingredientes o personajes que adolecen por salir, y por una cubierta de mayonesa - fina y suculenta, como la brillante París - que se posa sobre ellos y les hace fantasear sobre una vida más allá de la amenazadora Siberia.

La historia de amor se envuelve del mismo modo en este aura tentador, de grandes aromas, de sabores que se complementan aún sin saberlo. Esos claros elementos de la Rusia de los 30: patata, zanahoria, guisantes... descubren que la mezcla con el atún, maíz y aceitunas supone un cambio vital. Algo que se niegan a ver, que se resisten a creer, pero que irremediablemente les conduce a la claudicación. Es una fusión, como la película, irónicamente perfecta.

Ya sólo nos queda coronar con tres sombreros (o tres rodajas de huevo duro) la cima para darle nuestro particular "toque Lubistch" y dibujar en el plato lo que se nos antoja una sonrisa. Que para algo en "Nintochka", la Garbo ríe...





2 comentarios:

  1. Normal que vendieran la peli como que la Garbo se ríe, porque la pobre entre Margarita Gautier, muriéndose tísica perdía y la Reina Cristina de Suecia, ahí enamorada del Pimentel que se le muere entre sus brazos, menudos papelones más alegres que le tocaron...

    ResponderEliminar
  2. Y como reía la Garbo así de" medio lao " que mujer esta tambien ,con ese levantar de cejas que no parecían acabarse nunca ,si tambien recuerdo esta pelicula .
    En cuanto a la tan traída y llevada ensaladilla rusa ,yo he comido esa ensaladilla hecha por una rusa y solo lleva patata zanahoria ,guisantes ,pepinillo y tacos de jamón york ,si no recuerdo mal ,ella me dijo que todas las demás solo son ensaladillas la autentica rusa es esa ,seas como sea estan buenísimas con atun ,huevo langostinos o lo que queramos añadir ,que mas da como se llamen .

    ResponderEliminar