miércoles, 21 de junio de 2017

JORNADAS GASTRONOMÍA Y CINE (Restaurante Gaudium)

Vuelvo a uno de mis pequeños grandes tesoros culinarios de Madrid: el Restaurante Gaudium (Calle Santa Feliciana, 14) Vuelvo para degustar otra de sus maravillosas jornadas de buen paladar. Y en esta ocasión vuelvo para presenciar cómo mi pasión (y locura) cine-culinaria se materializa ante mis ojos con una propuesta por parte del gran y honesto chef Juan Carlos Peñas de lo más visual y dinámica. Que de eso se trata: de visionario el plato y comerte el cine.


Siempre digo lo mismo: para mí la cocina y el séptimo arte tienen muchos puntos en común. En ambos casos empiezas con una página en blanco (para arrancar el guión o para crear la receta), luego debes combinar los ingredientes o personajes, dirigirlos en la cocina, sortear obstáculos, errores sobre la marcha, falta de presupuestos y corregirlos según tu criterio. Para en último lugar emplatar la obra culinaria o montar los metros de celuloide. Y tanto en la cocina como en el cine todo depende de una única cosa: el veredicto del público. Aplausos o silbidos. Está rico o no. Me ha gustado o me ha decepcionado... 

Yo os puedo asegurar que la oferta de Gaudium y del chef Juan Carlos os hará levantaros de la silla y vitorear. ¿Exagerado? Sólo tenéis una forma de averiguarlo...

Un viaje de cine por el paladar 

El cine, como cualquier arte, es algo muy personal de cada uno. De experiencias, vivencias, recuerdos... No es fácil hacer física una sensación y transmitir tus emociones cinematográficas en un bocado. Por eso este viaje es de lo más estimulante. No sólo se activará tu paladar, también tu mente para encajar las piezas y catapultarte a ese maravilloso mundo de fantasía y entretenimiento. 

La propuesta de Gaudium es variada en cocina y en cine. Y a un precio de lo más sugerente: 30 euros por comensal. Cada céntimo estará bien invertido, ya os lo digo.

Empieza la degustación de esta jornada con los aperitivos: unas Verduras en Escabeche asimiladas a la película "Dos vidas en un instante" (aquella obra que nos hablaba de esas decisiones vitales que pueden cambiar tu destino, dos caminos a elegir) Y aquí lo vemos en el crujiente de la verdura, su frescor, su pureza... y por el otro en la potencia del escabeche, y sus marcados aromas de lemmongrass y lima Keffir, en un estupendo contraste de matices. Elige bien...

Seguimos con una Crema de Atún al estilo "Casablanca" (la inmortal obra maestra de Michael Curtiz, objeto de culto, de estudio, de disfrute... como el plato)

Rick ahogando sus penas amorosas en bourbon...

Ingredientes como el atún, la aceituna negra, la alcaparra o la anchoa se dejan seducir por la sensualidad y la contundencia de la mostaza, el ajo, el limón o la menta. Dos elementos - como Bogart y Bergman - que se necesitan, que se combinan a la perfección, que se aman pero que irremediablemente acabarán separados en tu boca. Ahí empezará tu amistad con este bocado...

 

La odisea prosigue con los entrantes, y arranca con un clásico entre los clásicos: Spaghetti con albóndigas. Inevitable que la mente del chef se haya acabado posando en  "El Padrino" y en "La dama y el vagabundo". 

Clemenza dando su receta a Michael...
Golfo y Reina en plena degustación romántica...

Dos iconos del celuloide, cuyas referencias culinarias ya forman parte de nuestra mente. Ver a los dos perros vivir su "primer beso" persiguiendo un spaghetti en el callejón de un restaurante italiano o a Clemenza explicando su receta de "meatballs" a Michael Corleone son ya todo un símbolo cultural. La salsa está muy bien medida y el plato es generoso en pasta, la albóndiga se deshace en tu boca y deja entrever los aromas del aceite de trufa y orégano con el que está perfumado. Besarás o matarás por este plato...


Los entrantes culminan viajando al futuro con este sorprendente "Sushi Tricolor con mayonesa de Wasabi" Y lo hacemos a través de una de las obras cumbre del género: "Blade Runner".

El ex Blade Runner, Rick Deckard cogiendo fuerzas para ir tras el replicante.
Nos topamos aquí con una creación original (casi a modo de la todopoderosa empresa Tyrell Corporation y su Nexus 6) para disfrute de vista y paladar. Tres bocados coloristas que te harán viajar a otra galaxia culinaria. Rojo: Periquito, fumet de pescado, zumo de pimiento rojo... Blanco: Pez mantequilla, fondo de pescado... Negro: Pulpo a la benedictina, tinta de calamar, cacao... Disfruta de este sensacional plato, poco a poco, déjate aconsejar en el orden y zampátelo antes "de que te retiren, replicante".


El plato fuerte sobrevuela gracias a una "Codorniz en salsa de pétalos rosas". Y como no podía ser de otro modo la película que va de su mano es "Como agua para chocolate" 

Tita en plena faena culinaria con las codornices...
Un plato que requiere paciencia y mimo a la hora de degustarlo. Que va a un ritmo tranquilo, como lo iba la imposible historia de amor entre los jóvenes Tita y Pedro. Y bañas cada tajada de ave en esa salsa aromatizada con agua de rosas, pétalos, canela, anís, castaña, mantequilla... No hay pan suficiente para que rebañes, créeme. 


Y el climax de este viaje cine-culinario se llena de potencia visual en el postre gracias a un "Strudel" perfectamente combinado con la gran y delirante obra de Quentin Tarantino: "Malditos bastardos" 

Hans Landa disfruta de cada "tenedorazo" de strudel, mascando la tensión...
En la película el maquiavélico y sagaz coronel Hans Landa, degusta este dulce al tiempo que interroga a la joven y revolucionaria francesa protagonista. Esta secuencia, plagada de suspense, se engrandece por puro contraste: sus afiladas preguntas en contraposición con el placer total  que tiene saboreando el Strudel. Yo os puedo decir que sin ser yo muy "dulzón" este postre me fascinó. Y me pareció una forma sensacional de asentar las sensaciones de este recorrido. Chapó, Juan Carlos.


Como bien reza en su web: Gaudium proviene del latín y significa "El placer de los sentidos". Todos y cada uno de ellos se activarán en estas Jornadas de Gastronomía y Cine. Todo sigue estando cuidado, medido, la comida es profundamente honesta, tendrás un puñado de aromas y matices en boca para descubrir y explorar. Todo secundado de buen ambiente y un gran servicio.

Entrarás, probarás y acabarás, como Bogart, sabiendo que aquella experiencia "es el comienzo de una gran amistad... culinaria"




martes, 13 de junio de 2017

ALITAS DE POLLO PICANTES A LA NARANJA (Orange Hot Wings)

Nuevo plato a cámara rápida a la vista. Amantes de las alitas de pollo y de las apuestas arriesgadas en las salsas, aquí tenéis una receta espectacularmente deliciosa, aromática y con personalidad. Necesitaréis, además de los ingredientes clave del plato, un buen manojo de servilletas.

La frase "está para chuparse los dedos" es ahora más que una expresión, es una realidad física porque esa salsa espesa, con todos los aromas de la naranja, el jengibre, la soja o el azúcar, se pegará a vuestras yemas creando un festival de lametones único. 

¿Te atreves a hacerla con ese toque picante...? Pues... ¡mandiles arriba!



Ingredientes (4 personas)
  • 1 kilo de alitas de pollo partidas 
  • Sal y pimienta negra molida
  • Aceite para freír
Para la salsa de naranja
  • 1 vaso de zumo de naranja
  • 1/2 vaso de agua
  • 1 cda de Maicena 
  • 2-3 cdas de salsa de soja
  • 2 cdas de azúcar moreno
  • 1 trocito de jengibre picado
  • 1 cdita de cúrcuma
  • 1 cdita de Vinagre de arroz (o de vino blanco)
  • Cebolleta y Chiles (opcionales)
Tiempo: 25 minutos
--------------------------------------------------------------

En una sartén combinamos todos los ingredientes de la salsa a excepción de la Maicena, las cebolletas y los chiles. Removemos bien para que se integren.

Llevamos a ebullición y dejamos reducir a fuego lento. A su ritmo... Unos 10-15 minutos.

Mientras tanto, salpimentamos las alitas de pollo y las freímos por tandas en una sartén con abundante aceite caliente. Las vamos sacando a un papel de cocina para eliminar el exceso de grasa. 

Volvemos a la salsa. En un vaso con un poco de agua, añadimos la Maicena y removemos hasta que se disuelva. La vertemos en la salsa para que espese, para lo cual removemos  ligeramente. 

Incorporamos las alitas ya fritas en la sartén de la salsa y las vamos "bañando", que cojan bien todos los sabores y aromas. 

Emplatamos las alitas y regamos con el resto de la salsa. Por último troceamos unos tallos de cebolleta fresca y unos chiles (si te atreves, claro) y coronamos la cima.

¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

lunes, 5 de junio de 2017

NACHOS AL HORNO CON GUACAMOLE Y FRIJOLES

El guacamole se ha consagrado como uno de los aperitivos por excelencia. Nada tiene de extraño, puesto que se trata de una combinación de lo más sugerente con ingredientes frescos y que puedes crear en pocos minutos y a tu antojo. Ya es una lástima comprarlo hecho (con todo lo que ello conlleva de malignos conservantes y demás), porque un buen guacamole casero se nota, se paladea, se disfruta el doble. Así que huid de los preparados, no los necesitáis para nada... 

En esta versión lo confecciono a mi parecer con buenos toques picantes (cosa casi obligatoria) y tonos cítricos, que es la base de la mezcla de sabores. Vosotr@s tenéis que dejaros seducir por vuestro criterio culinario, pero la llave maestra para un buen guacamole es la materia prima, así que no escatiméis a la hora de coger aguacates firmes y maduros. La diferencia es abismal y puede suponer el fracaso o el gran éxito de la receta. Sin más, nos vamos de viaje a México para deleitarnos con uno de sus más populares platos... ¡Mandiles arriba! 


Ingredientes 
  • 2 aguacates maduros
  • 1 puñado de cilantro fresco
  • 1 cebolla pequeña picada 
  • Sal y Aceite de Oliva
  • 1 lima
  • Unas gotas de Tabasco 
  • Queso Cheddar 
  • Frijoles negros cocidos 
  • Totopos (Nachos)
  • Crema agria 
  • Unos jalapeños en rodajas (para subir el toque picante)
Tiempo: 10 minutos

-------------------------------------------------------------------------------

Para el guacamole 

Partimos los aguacates por la mitad y con un golpe seco con el cuchillo, quitamos el hueso, haciendo un pequeño giro una vez esté clavado. Vaciamos los aguacates. NOTA: Si son buenos y están bien maduros no hará falta ni cuchara, se pelarán con mucha facilidad. 

Los colocamos en un bol, añadimos el zumo de la lima y los empezamos a aplastar con un tenedor. Evitad a toda costa batidoras, robots de cocina... La gracia del guacamole es que sea "rústico", no una pasta licuada. Al menos para mí...

Picamos el cilantro y lo añadimos, así como la sal, la cebolla picada muy finamente, el aceite de Oliva y el Tabasco. Aquí la clave está en ir probando y en ir buscando el sabor que más te plazca. El guacamole es algo personal, déjate guiar por tu paladar. Suprime o añade ingredientes a tu gusto. Mucha gente le añade un poco de tomate picado, prueba si te apetece, faltaría más.

Los nachos

Precalentamos el grill del horno a 220º 

Colocamos los nachos en una fuente y espolvoreamos queso Cheddar con generosidad. Vamos haciendo capas para asegurarnos que el queso llegue a todas partes.

Lo metemos en el horno y lo dejamos hasta que el queso se funda (llevará pocos minutos) Sacamos con cuidado de no abrasarnos las manos. 

Colocamos encima el guacamole, los frijoles negros cocidos y en la cima unas cucharada de nata agria. Por último, y si os va la marcha como a mí, podemos añadir unas rodajas de jalapeños

¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

TRUCO FINAL: Si no vais a consumirlo en el acto guardarlo en un tupper con el hueso del aguacate o unas rodajas de limón para mantenerlos en perfecto estado.

jueves, 25 de mayo de 2017

LOMO DE DORADA A LA PLANCHA Y GUISANTES CON JAMÓN

Como buen amante del pescado en prácticamente todas sus formas, nunca dejo pasar la oportunidad de "calzarme" una buena receta aprovechando las virtudes del mercado diario. En esta ocasión la pinta que tenía la dorada ha sido razón suficiente para hacerla protagonista de este plato a cámara rápida y tenderla gentilmente, a la espera de ser admirada y devorada.

Y como buen personaje protagonista debía estar secundado por una guarnición a la altura, y hete aquí que surgen estos guisantes con jamón para dar el toque campestre al plato. Es una receta muy fácil de hacer, que nos puede solucionar una comida o una cena y que sirve para aprovechar ingredientes que busquen un mejor destino que la nevera o el congelador.

Si sois fanáticos del pescado (que entiendo que sí, al menos la gran mayoría) no podéis dejar pasar esta receta. Y es que muchas veces... menos es mucho más. ¡Mandiles arriba! 


Ingredientes (2 personas)

  • 2 lomos de dorada 
  • Sal y pimienta negra molida
  • Aceite de Oliva Virgen Extra
Para los guisantes con jamón

  • 400 grs de guisantes (pueden ser congelados)
  • 50-60 grs de jamón serrano (en lascas medianas)
  • 1 cebolleta picada 
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cdita de harina
  • 1/2 vaso de caldo de cocer los guisantes
  • Sal y pimienta negra molida
  • Aceite de Oliva
  • 4 espárragos (opcionales)
Tiempo: 20 minutos

Los guisantes a escena

Ponemos una cazuela con abundante agua a cocer. Añadimos los guisantes y los cocinamos durante 8 minutos (o lo que recomiende el gentil paquete de turno) Colamos y guardamos algo del caldo.

Por otro lado picamos el las lonchas de jamón en láminas medianas, queremos que se note su presencia física en el plato, no sólo en el sabor, sino también en la vista. Reservamos.

Picamos muy finamente los ajos y la cebolleta y los sofreímos en una sartén con un par de cucharadas de buen aceite de oliva. Durante 2-3 minutos.

Añadimos el jamón y enseguida la harina. Removemos bien y vertemos los guisantes. Otro meneo.

Por último incorporamos el caldo y dejamos cocinar 3-4 minutos, hasta que la salsa espese ligeramente.

La dorada protagonista

Secamos con papel de cocina los lomos y los salpimentamos por ambas caras.

Los cocinamos a la plancha en una sartén con un poco de aceite de oliva. Dependerá del grosor, pero unos 3 minutos por cada lado. Que se cocine bien por dentro y coja un bonito color dorado por fuera.

Servimos la dorada acompañada con la guarnición de guisantes con jamón y con unos buenos espárragos para dar un toque de frescor. ¡Que aproveche, hitchcookian@s!

martes, 9 de mayo de 2017

ALITAS DE POLLO A LA PARMESANA



Ingredientes (2 personas)

  • 8-10 alitas de pollo partidas 
  • 1 trozo de raíz de jengibre fresco y picado (como 1 cucharada)
  • 1 manojo de albahaca fresca 
  • Queso Parmesano
  • Aceite de Oliva para freír el pollo
  • 1 cda de mantequilla
  • Sal y pimienta negra molida
Tiempo: 15 minutos

--------------------------------------------------------------------------------------------------
Freír el pollo

Si compramos las alitas enteras (recomendación) las vamos a "tunear". Para ello las limpiamos de posibles restos de plumas y las secamos bien con papel de cocina.

Las partimos por la unión de la articulación con un cuchillo bien afilado y desechamos las puntas. NOTA: Pero no las tiramos, nos servirán perfectamente para animar un buen caldo de pollo casero.

Salpimentamos los trozos de pollo y ponemos abundante aceite a calentar en una sartén o freidora.  Si tenéis termómetro que el aceite esté a unos 170-180º. Las freímos por tandas unos minutos, hasta que cojan un buen color dorado. Al no ser piezas muy grandes no tardarán mucho en hacerse. Las vamos sacando sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.

La salsa 

Ponemos la mantequilla en una sartén. Añadimos el jengibre fresco muy picado (puedes sustituirlo por ajo picado) y dejamos que desprenda su aroma 1 minuto.

Acto seguido vertemos las alitas ya fritas, espolvoreamos albahaca fresca y abundante queso Parmesano recién rallado. Removemos bien para que el queso se funda sobre el pollo y coja todos los aromas de la albahaca y el jengibre.

Servimos calientes y rallamos más queso por encima, que para eso es el protagonista. 

¡Que aproveche, hitchcookian@s!