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jueves, 10 de agosto de 2017

ENSALADILLA RUSA CON HIERBABUENA Y ARENQUE AHUMADO (Clásico revisitado)

Hoy os traigo un clásico inmortal de nuestra cocina, especialmente diseñada para la época veraniega. Aunque, sinceramente, la ensaladilla rusa funciona todo el año. Pero vamos a darle un poco de "chispa" añadiendo hierbabuena fresca y arenque ahumado, que le va a otorgar al plato un sabor de lo más peculiar y sorprendente. 

El arenque ahumado ya se vende en grandes superficies, no hace falta perderse en tiendas orientales especializadas, aunque si tenéis ocasión no dejéis de hacerlo. Tiene un sabor intenso y casa muy bien con los ingredientes de la ensaladilla, dotando de nuevos matices un plato que sabe a hogar.

Por supuesto que la ensaladilla rusa tiene mil combinaciones posibles: gambas, espárragos, aceitunas, maíz... pero la base siempre deberá ser patata, zanahoria y mayonesa. A partir de ahí dejad volar la imaginación, vuestros gustos personales o los recuerdos de la infancia. Yo os propongo ideas, de vosotros depende llevarlas a cabo... ¡Mandiles arriba! 



Ingredientes (4 personas)

  • 500 grs de patatas para cocer 
  • 1-2 zanahorias 
  • 2 huevos duros 
  • 12 lascas de arenque ahumado
  • 1 puñadito de guisantes congelados 
  • Hierbabuena fresca 
  • 1 lata de ventresca o de atún
  • Mayonesa (1 huevo, sal, limón y aceite de oliva suave)
  • Sal
  • Agua para cocer
Tiempo: 20-25 minutos

Cociendo...

Lavamos las patatas sin quitarles la piel, así como las zanahorias. Ponemos una olla con abundante agua al fuego y vertemos las verduras. Añadimos sal y bajamos el fuego y dejamos que se cocinen durante 20 minutos aproximadamente. NOTA: Que no borbotee demasiado el agua. Y para asegurarnos que están cocidas, lo mejor es pincharlas. Si necesitan más tiempo, pues se lo damos...

Pasados los 20 minutos, sacamos las patatas y las zanahorias y dejamos enfriar antes de pelar.

En otra cazuela calentamos agua y añadimos los huevos con otra pizca de sal. Dejamos cocinar 10 minutos desde que rompe el hervor. Sacamos y refrescamos. NOTA: Aprovechamos al mismo tiempo para añadir un puñado de guisantes congelados al agua para que se pongan tiernos.

Preparando los ingredientes...

Pelamos las patatas y las cortamos en daditos (o en la forma que te plazca). Hacemos lo mismo con la zanahoria y con el huevo duro.

Lavamos y picamos finamente la hierbabuena fresca. Colamos el aceite de la ventresca. ¡Pero no lo tiramos! Podemos aprovecharlo para la mayonesa.

Lo que nos lleva a preparar la mayonesa. En un vaso alto añadimos un huevo (mejor a temperatura ambiente, como el aceite), una pizca de sal, un chorrito de limón y como 200 ml de aceite suave o de girasol. Bajamos la batidora hasta el fondo y le damos caña a máxima potencia. Cuando coja cuerpo vamos subiendo lentamente el brazo batidor y terminamos de emulsionar. 

Presentación... 

Mezclamos los dados de patata, la zanahoria, el huevo, los guisantes, la hierbabuena y el huevo en un bol. Añadimos una pizca de sal y la mayonesa. Removemos bien para que se mezcle. 

Servimos una generosa cucharada en el centro del plato, coronamos con unas lascas de arenque ahumado y unas hojas de hierbabuena. ¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

miércoles, 22 de mayo de 2013

ENSALADILLA RUSA (Mother Russia)


INGREDIENTES (4 personas)

4 patatas medianas
2-3 zanahorias
1 lata de guisantes
1 lata de maíz dulce
2 latas de atún al natural
200 grs de langostinos cocidos
2 huevos duros
Aceitunas verdes sin hueso
Mayonesa (un huevo, aceite suave, sal y limón)
Sal y perejil

Duración: 30-40 minutos.
Película comparada: NINOTCHKA (Ernst Lubistch - 1939)

Azotan los rayos de sol como nunca, sube el mercurio de los termómetros y nosotros debemos poner remedio. Las ensaladillas rusas son un excelente aliado para esta ardua tarea. Frescas, sabrosas, aceptan todo tipo de ingredientes y, seamos serios, están de muerte. Existen miles de propuestas, ideas, sugerencias, experimentos... Yo tiro del clásico universal, sin complicaciones. Pero que eso no os detenga: vuestra imaginación culinaria debe ser infinita. Venga, que toca ir al tajo. Silencio... se cocina.

En un cazo con agua y poco de sal vamos cociendo los huevos (que deberán estar a temperatura ambiente, para que no se rompan con el hervor) durante 10 minutos. Se pasan por agua fría y se reservan. Una cosa hecha.

Por otro lado hay que ir cociendo las patatas y las zanahorias. Olla express a escena. O normal, según el arsenal que haya por vuestros muebles. En olla rápida: colocamos las patatas (con piel) y las zanahorias (peladas) en agua fría. Subimos el fuego y cuando empiece a salir vapor, bajamos el fuego y dejamos cocer unos 15 minutos. Dejamos salir el vapor acumulado, enfriamos y abrimos. Refrescamos las verduras con agua fría para cortarles la cocción. Esperamos a que se enfríen.

Una vez que su tacto no nos causa quemaduras de primer grado (nada deseable) las pelamos y cortamos en cuadraditos. Hacemos lo propio con las zanahorias y los vamos echando en un bol.


Añadimos entonces el resto de nuestros ingredientes: guisantes, maiz, huevo cocido y picado (guardamos unas rebanadas para decorar), los langostinos cocidos y picados y el atún bien desmigado. Loz mezclamos todo bien.


Se hace la mayonesa: un huevo, sal, un chorrito de limón o vinagre y vamos batiendo y echando el aceite suave en un hilillo hasta que se cuaje y tenga la consistencia buscada. La tapamos con papel film y la dejamos enfriar en la nevera.

Vertemos unas tres o cuatro cucharadas de mayonesa casera en el bol y removemos con fuerza para que queden todos los ingredientes bien impregnados. Dejamos enfriar en la nevera. Se puede comer casi enseguida pero este plato es de los explotan su sabor de un día para otro.

Momento de emplatar: yo usé un molde cuadrado y alto, pero ahí ya os dejáis llevar. Lo disponemos en un plato. Decoramos por encima con un par de langostinos y unas aceitunas. Colocamos un poco de huevo en un lado y dibujamos un trazado de mayonesa sobre el plato.

NOTA: Yo además puse un par de cigalas a la plancha que me sobraban. Para ello basta con cortarlas por la mitad, salpimentarlas y pasarlas por la plancha con un poquito de aceite hasta que la carne casi se despegue del caparazón. ¡Que aproveche, hitchcookianos!

Película ideal para degustar este plato
NINOTCHKA
("Ninothcka" de Ernst Lubistch - 1939)

La ensaladilla rusa es una receta, efectivamente, rusa. Pero en cada casa el relleno siempre ha ido variando según los gustos y existencias de cada una. Dicho de otro modo, le hemos dado una visión propia a un elemento soviético. Y he aquí donde surge nuestra preciada comparación: "Ninotchka". Una obra colosal que alude o ironiza sobre el status comunista y su relación con el más glamuroso y sofisticado capitalismo francés. Esta pieza cómica corre a cargo del talento de Ernst Lubistch (creador de monumentos como "Ser o no ser", por ejemplo) y nos habla de la historia de amor entre la fría y calculadora espía rusa (la Garbo) y un refinado monsieur parisino (Melvin Douglas).

En el entresijo de su choque cultural, económico e ideológico, se mezclan tres comisarios, fieles al espíritu soviet a más no poder, que acaban sucumbiendo a largas piernas y elegantes sombreros. Nuestra ensaladilla se erige como un bloque sólido (representando al totalitario régimen estalinista) lleno de ingredientes o personajes que adolecen por salir, y por una cubierta de mayonesa - fina y suculenta, como la brillante París - que se posa sobre ellos y les hace fantasear sobre una vida más allá de la amenazadora Siberia.

La historia de amor se envuelve del mismo modo en este aura tentador, de grandes aromas, de sabores que se complementan aún sin saberlo. Esos claros elementos de la Rusia de los 30: patata, zanahoria, guisantes... descubren que la mezcla con el atún, maíz y aceitunas supone un cambio vital. Algo que se niegan a ver, que se resisten a creer, pero que irremediablemente les conduce a la claudicación. Es una fusión, como la película, irónicamente perfecta.

Ya sólo nos queda coronar con tres sombreros (o tres rodajas de huevo duro) la cima para darle nuestro particular "toque Lubistch" y dibujar en el plato lo que se nos antoja una sonrisa. Que para algo en "Nintochka", la Garbo ríe...