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domingo, 6 de septiembre de 2015

JAMONCITOS DE POLLO ESTILO CAJÚN





Vamos a viajar al sur de Estados Unidos para toparnos con el estilo Cajún. Una mezcla de culturas, nacionalidades y raíces que dieron lugar a todo una explosión de sabores en una gastronomía de lo más potente y variopinta. Prevalecen las especias y el "aspecto rústico", además de alegrar los platos y los paladares con un toque picante. Nosotros cocinamos una cena a cámara rápida basándonos en ese estilo pero adecuándolo a nuestra despensa. Dejaos llevar, como siempre digo, por vuestra imaginación e intuición. El resultado seguro que es espectacular. ¡Mandiles arriba!


Ingredientes (2 personas)

4 jamoncitos de pollo
Panko (pan rallado japonés)
1 cdita de pimentón picante
1 cdita de comino
1 cdita de jengibre en polvo
1 cdita de cebolla en polvo
1 cdita de ajo en polvo
1 cdita de cúrcuma
1 cdita de tomillo
Perejil fresco picado
1 huevo XL
Sal y pimienta
Aceite de Oliva
Agua para cocer

Para las patatas fritas
2 patatas
Ajo en polvo
Perejil
Sal
Aceite para freír 

Tiempo: 30 minutos







Hervir el pollo

Limpiamos los jamoncitos de pollo y les retiramos la piel. 

Ponemos a calentar una olla con agua y sal y cuando hierva añadimos los muslos de pollo y dejamos cocer a fuego moderado unos 15-20 minutos.

NOTA: Esto hará que el pollo quede bien cocinado por dentro y así podamos freírlo a fuego vivo luego para garantizarnos un rebozado crujiente.

El rebozado

Mientras tanto echamos en un bol o en un plato el Panko (se puede sustituir por pan rallado común) y añadimos todas las especias. Mezclamos bien. En otro plato batimos el huevo.


Calentamos una sartén con abundante aceite de oliva y empezamos el proceso. Pasamos los jamoncitos de pollo por el huevo batido y luego los cubrimos bien con el rebozado.

Los freímos por tandas a fuego vivo hasta conseguir una corteza crocante y un bonito color dorado. Sacamos a un plato con papel absorbente y terminamos las tandas.

Por otro lado pelamos y lavamos las patatas. Las cortamos en bastones y luego en cuadraditos. Las freímos en abundante aceite de oliva. NOTA: Primero a fuego suave (para que se hagan por dentro) y luego subimos la potencia para dejarlas doradas por fuera. Salpimentamos y les añadimos ajo en polvo y perejil picado.

Emplatado

Colocamos una "cama" de patatas fritas  y disponemos los jamoncitos de pollo encima. Podemos acompañar de una buena y casera salsa barbacoa (aquí te dejo MI RECETA). Nada más, sólo os queda arremangaros y disfrutar de este sencillo y sabroso plato sureño. ¡Que aproveche, hitchcookianos!


domingo, 9 de noviembre de 2014

TOMATES VERDES FRITOS (Green Fried Tomatoes)

INGREDIENTES (2 personas)
3-4 tomates verdes
1 huevo batido
Harina de trigo
Harina de maíz (Maizena)
Sal y pimienta

Cayena
Orégano y tomillo
Hojas de perejil o cilantro

1-2 huevos batidos
Pan rallado
Un poquito de leche

Para la salsa sureña
1 trocito de cebolleta (parte verde)
1 rama de apio (con sus hojas)
1 cda de mostaza
2 cdas de kétchup
2 cdas de mayonesa
Perejil picado
1 cda de pimentón
1 cda de ajo en polvo
1/2 limón exprimido
Unas gotas de tabasco (opcional)
Sal y pimienta


Tiempo: 30 minutos
Película comparada: TOMATES VERDES FRITOS (Al final de la receta)

Hoy nos vamos a la América profunda. Un viaje culinario desde tierras leonesas (los maravillosos tomates son cortesía de mi buen amigo Goyo) hasta los parajes del sur estadounidense. Esta receta es un clásico de la cocina sureña (Nueva Orleans, Alabama...) y debo decir que es un espectáculo. Tiene un proceso divertido y muy sencillo, con el que podemos jugar a nuestro antojo: empanado, enharinado, salsa sureña... El resultado es una explosión de sabores, aromas, matices y crujientes que sorprenden al paladar. Si no los habéis probado, aquí os llega la oportunidad. Silencio... se cocina.

Viaje al Sur: la salsa

Lo primero que hacemos es la salsa, para que repose un poco en la nevera. En un vaso de batidora echamos todos los ingredientes (suprimiendo los que no nos gusten) y batimos bien hasta conseguir una textura más bien cremosa. 

NOTA: La mayonesa conviene prepararla con un aceite suave o de girasol, si lo hacemos con uno más fuerte (de Oliva Virgen Extra) nos comerá mucho sabor, y en este caso no nos interesa.

NOTA: Si os queda un poco ácida (por el limón, que a mí me pasó) bastará con echarle una pizca de sal o azúcar y remover. No hay que pasarse para que no quede salada, lo mejor es ir echando pellizco a pellizco hasta eliminar la acidez. 

El empanado

Supongo que existen muchas variantes: doble empanado, omitir el pan rallado... Pero yo he optado por una mezcla de varias corrientes por cuestiones puramente personales. Primero, cortamos en rodajas los tomates. 

La harina. En un bol echamos la harina de trigo y de maíz (a ojo, 150 grs de cada una más o menos), añadimos 1 cucharada de Pimentón de la Vera (el mío de Candeleda, como siempre), 1 cucharada de orégano y otra de tomillo, otra de cayena molida, sal y pimienta.


Huevo. En un plato batimos un huevo o dos huevos con un poquito de leche.

Pan rallado. En otro plato disponemos el pan rallado con cilantro o perejil picado. Lo mezclamos. Hecho esto ya tenemos todas nuestras herramientas listas. 

El proceso es el clásico: pasamos la rodaja de tomate por la harina (lo sacudimos un poco para eliminar el exceso), luego por el huevo batido y terminamos con el pan rallado. Así hasta terminar con toda nuestra verdosa materia prima.

Ponemos una sartén con abundante aceite a calentar y vamos friendo por tandas los tomates verdes. Sacamos a un plato con papel absorbente para quitar el exceso de grasa.

Emplatamos

En un plato alargado disponemos una hilera de tomates verdes fritos, decoramos con una línea de la salsa sureña y espolvoreamos con un poco de apio troceado. Colocamos la salsa al lado para ir untando a gusto del comensal. Y ya está. Todo el Sur americano en la mesa. ¡Que aproveche, hitchcookianos!

   

Película ideal para degustar este plato


FRIED GREEN TOMATOES
("Tomates verdes fritos" de Jon Avnet - 1991)


Parecía inevitable la comparación. Mira que hay películas que narran (y con enorme acierto) las miserias y andanzas del Sur americano, pero en esta ocasión había que dejarse llevar por la inercia. Ya que existe una película que hace gala de nuestra receta, sería raro no fijarse en ella. Y ya no sólo por su título, sino porque además es un drama rural y costumbrista de muy alto calado y con unas interpretaciones femeninas sensacionales. Era obvio, había que hacer Tomates Verdes Fritos.

Jon Avnet se estrenó en el celuloide con su mayor éxito, a partir de ahí vinieron obras mucho más flojas y de menor hondura, entregadas claramente al consumo rápido y olvidadizo. Pero en Tomates Verdes Fritos supo crear una ejemplar historia de relaciones salpicadas por un asesinato, y configuró una gran radiografía sureña ambientada en Alabama. La fotografía es un arte sutil en el cine, y aquí hay un esfuerzo muy plausible por rodear cada fotograma de un paisaje cálido y esperanzador, sacando partido de los colores áridos y ocres. Tan características del sur de Estados Unidos...

Pero más allá del envoltorio, nos topamos con una maravillosa historia de personajes. La novela de Fannie Flagg se personifica en un cuarteto de actrices en estado de gracia: Kathy Bates (que venía de ganar el Oscar por "Misery"), la veterena Jessica Tandy (aquella madre sufridora de "Los pájaros"), Mary Stuart Anderson ("Benny and Joon") o Mary Louise Parker (la madre coraje de la gran serie "Weeds") conforman un abanico de personalidades marcadas por el amor, la amistad, la lealtad... y por unos sentimientos soterrados y pasionales (tratados aquí de una forma excepcionalmente sutil) que hacen de Tomates Verdes Fritos todo un ejercicio de dobles sentidos, subtexto, de leer entre líneas...

Nuestra receta se apoya en el título de la novela y la película, obviamente. Pero es que además el protagonismo del plato recae sobre el elenco actoral. Los tomates o las actrices conforman aquí la hilera de relaciones en la que se sustente la película. Una fila que hace las veces de línea espacio-temporal, pues la obra salta del presente (el asilo donde hablan Kathy Bates y Tandy) al pasado (con la historia de dos amigas durante La Gran Depresión). Sus vidas se entrecruzan o amontonan, tal y como representa nuestra disposición final.

La salsa sureña, que se muestra aquí como un latigazo, salpica el escenario de Whistle Stop (el pequeño pueblo de la América profunda) dándole ese toque dramático que respira la película. Está claro que su gran mensaje es de "verde" esperanza pero se permite la licencia de ahondar en temas más polémicos y susceptibles como la muerte, el asesinato, el racismo, el maltrato... Ahí es donde nuestro compendio de especias e ingredientes de la Salsa Sureña, cobra su esplendor. El toque picante, el ajo, el apio, la mostaza, el pimentón... elementos de sabor duro que logran suavizarse con la candidez de la mayonesa o las hierbas frescas y aromáticas. 

Tomates verdes fritos es una peli-receta magnífica, que parte de seres aislados y que aparentemente nada tienen en común, para ir poco a poco "empanando" sus vidas. Su inocencia inicial desaparece a medida que la harina, el huevo y el pan rallado van suministrándoles una coraza emocional y vital, que les hará vaciar sus miedos y plantar cara. Y ya sin el temor de una herida abierta, esos tomates fritos podrán enfrentarse a la salsa sureña sin mostrar una pizca de ese verdor inicial... Tan sólo el apio nos da muestras de lo que una vez fueron y jamás volverán a ser.

lunes, 3 de noviembre de 2014

NEW YORK HOT DOG (Cena#63)

NEW YORK HOT DOG
INGREDIENTES (4 Hot Dogs)
4 panecillos de Hot Dog
4 salchichas tipo Bratwurst (ya cocidas)
Mostaza
Jalapeños (opcional)
Canónigos

Para la salsa de queso Cheddar:
Queso Cheddar
Leche entera
Sal (al gusto)

Para la salsa de cebolla:
1 cebolla
1 cda de miel
1 cda de canela
2 cdas de concentrado de tomate
50 ml de agua

Empieza la semana y hay que coger fuerzas como sea, que cada vez son menos. Hoy saltamos el charco y nos dejamos caer por la Gran Manzana y sus venas de asfalto atestadas de puestos de perritos calientes. Una comida a cámara rápida (cena, en nuestro caso)  ineludible en el paladar cuando visitas la  isla de los rascacielos. Esta noche usamos como telón de fondo el skyline por excelencia y nos zambullimos en su gran mezcolanza de razas, cocinas y sabores. Y ya puestos, se lo dedicamos al genio neoyorkino  (pequeño en tamaño pero gigante en talento) que es Woody Allen. Hoy es lunes, así que en cuanto termine su serenata de clarinete, seguro que se zampa uno de estos. ¡Mandiles arriba!

La salsa de queso 

Calentamos una cazuela pequeña y añadimos el queso Cheddar en tacos pequeños (o troceamos las lonchas, según cómo lo hayamos comprado) Añadimos la leche (1 vaso) y removemos constantemente para que se funda el queso y no se quede pegado abajo. Reservamos.

NOTA: No os pongo las cantidades porque va un poco a ojo, depende de cuánta intensidad de sabor queráis. Id probando hasta que deis con la textura que buscáis. 

La salsa de cebolla

En una sartén pochamos una cebolla bien picada (en brunoise). Dejamos cocinar unos 10 minutos a fuego moderado. Añadimos la miel, la canela y el concentrado de tomate (también se puede usar kétchup). Removemos bien un par de minutos más.

Incorporamos el agua y dejamos reducir la salsa unos 15 minutos a fuego medio.


Cocinamos las salchichas en una plancha o sartén con un poco de aceite, hasta que nos queden doraditas por fuera. NOTA: El estilo americano nos dice que hay que cocer las salchichas, pero nos ahorraremos tiempo si las compramos ya cocidas y les damos un último toque nosotros en el fuego.

Montaje

Abrimos los panecillos y echamos mostaza en una de las caras. La mostaza vuelve a ir al gusto: Dijon, antigua, inglesa, americana, de miel... No somos puristas, estamos hambrientos.

En el otro panecillo colocamos una base de canónigos y encima la salchicha. Regamos con la salsa de cebolla y la de Cheddar. Y culminamos este gran bocado con un toque picante: unas rodajitas de jalapeño en escabeche. Por supuesto que es opcional, pero para los amantes del "fuego" es un ingrediente vital para este Hot Dog. 

¡Que aproveche, hitchcookianos!