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sábado, 31 de agosto de 2019

CUSCÚS DE VERDURAS CON FALAFELS Y SALSA DE YOGUR

Hoy te traigo un tándem de lo más vistoso y funcional, que te podrá solucionar una comida o una cena, o simplemente te hará quedar de lujo ante el comensal de turno. Se trata de un combo de cocina marroquí donde el cous-cous y los falafels (dos clásicos bocados magrebíes) unen sus fuerzas en un plato completo, sano, divertido y apto para cualquier paladar.

Puedes preparar la sémola de trigo con sus verduras por un lado y usarlo de comida, sin añadidos. Puedes hasta llevártelo en un tupper al tajo, se mantendrá en óptimas condiciones. Y puedes preparar un snack o entrante con los falafels y la salsa de yogur para dipear. O puedes combinarlo todo y sacarte una receta de órdago. Tú mism@, hitchcookian@. 

Toca viaje al país vecino y a dejarnos seducir por su gastronomía de sabores y olores. Ha llegado el momento de lanzarse a la cocina, así que ya sabes lo que toca... ¡Mandiles arriba! 


Ingredientes (4 personas)

Para el cous-cous
  • 250 g de cous cous 
  • 250 g de caldo de verduras (o agua)
  • 1 calabacín pequeño 
  • 2 zanahorias 
  • 1 cebolleta
  • 1 pimiento verde 
  • 1 tomate
  • Menta fresca 
  • Limón 
  • 1 cucharada de Ras-Al-Hanout 
  • Sal, pimienta negra y Aceite de Oliva Virgen Extra
Para los falafels 
  • 200 g de garbanzos 
  • 1 trocito de cebolla roja
  • 2-3 dientes de ajo
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 1 cucharada de harina de garbanzos 
  • Cilantro, menta y perejil fresco
  • Sal y pimienta negra 
  • 1 cucharadita de Salsa Harissa (opcional) 
  • Aceite para freír  
Para la salsa de yogur
  • 1 yogur natural 
  • 1 pepino picado
  • 1 limón
  • Menta y cilantro fresco
  • Sal, pimienta blanca y aceite de oliva 
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ELABORACIÓN

Preparamos el cous-cous
  1. Calienta el caldo de verduras hasta que hierva con una cucharada de Ras-Al-Hanout. Agrega el cous-cous, integra con cuidado, tapa el recipiente y deja que absorba el líquido 5 minutos. 
  2. Limpia y trocea todas las verduras en brunoise (trocitos pequeños) 
  3. Pon una sartén con aceite de oliva y sofríe el diente de ajo picado. Añade la cebolla, el pimiento y las zanahorias. Echa un poco de sal para "que suden" y cocina durante 10-12 minutos. Incorpora el tomate troceado. Salpimenta al gusto.
  4. Vierte el cous-cous cocido y saltea todo 1 minuto. Apaga el fuego.
  5. Espolvorea menta fresca y el jugo de limón. Usa la ralladura si quieres un toque más cítrico. 
Preparamos los falafels 
  1. Pon a remojo los garbanzos la noche anterior.  NOTA: No, no valen los cocidos de bote.
  2. Cuela los garbanzos, sécalos bien y ponlos en un robot de cocina, picadora, Thermomix, lo que tengas ocupando hueco en la encimera. 
  3. Ahora se trata de jugar con los sabores y texturas: cebolla roja, ajo, comino, hierbas frescas, la harina para amalgamar, toque de picante... Tu paladar, tus normas. Ya lo sabes. 
  4. Tritura todo bien hasta conseguir una pasta, húmeda pero moldeable. 
  5. Vete formando "pelotas" del tamaño que más te gusten. NOTA: En este plato los falafels son acompañamiento, así que son de menor tamaño. Para tomar como entrante, los suelo hacer más grandes, y generalmente aplanados. 
  6. Calienta abundante aceite en una sartén honda o freidora. 
  7. Vete friendo por tandas durante 30-40 segundos a fuego alto. Saca a papel absorbente. 
Preparamos la salsa
  1. Poco misterio en esto. Se trata de coger todos los ingredientes y mezclarlos bien. Eso sí, es conveniente dejar el pepino picado sobre un colador para que suelte el agua y así la salsa no quede líquido o aguada por culpa de eso. 
MONTAJE

Coge un bonito plato hondo. Agrega el cous-cous aromatizado con hierbas y Ras-Al-Hanout. Coloca encima 2-3 falafels bien dorados y riega con una generosa capa de salsa de yogur. 

¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

jueves, 30 de octubre de 2014

KEBAB DE FALAFEL CON SALSA DE YOGUR (Cena#62)

INGREDIENTES (4 Kebabs)
8 falafels (VER RECETA AQUI)
 4 panes de pita
1 cebolla
Tomates cherry
Canónigos

Salsa de yogur
1 yogur natural
1 diente de ajo
1/2 limón exprimido
Hojas de menta fresca
Sal, pimienta y aceite de Oliva

Nuestro ingrediente principal son los falafel, AQUÍ podéis ver mi versión para prepararlos (con película comparada, por supuesto). Lleva algo de tiempo, puesto que hay que poner en remojo los garbanzos con un día de antelación. Pero si hemos hecho eso, estaremos dentro de los parámetro de las cenas a cámara rápida. ¡Mandiles arriba!

Este plato es bien sencillo, contundente, apetitoso y nos salva una cena. Es un bocado árabe lleno de aromas y matices, y sobre todo, mucho frescor en boca: el yogur, la menta o hierbabuena, las especias del falafel... Pero se trata de jugar con los sabores, ya lo sabéis. No dudéis en probar y probar...

La salsa de yogur en 1 minuto.

Ponemos en un bol el yogur, el zumo de medio limón, el ajo (muy muy picadito), las hojas de menta bien troceadas y el aceite. Lo salpimentamos al gusto. Removemos durante 1 minuto y listo.

NOTA: Conviene que vayáis probando la salsa para que esté a vuestro gusto exacto. 

Abrimos con cuidado nuestro pan de pita (o bien casi entero, como en la foto, o solo la "tapa" de arriba para rellenarlo) Yo suelo calentarlo ligeramente en la plancha para que coja más cuerpo.

Colocamos en el interior los tomatitos cherry (lavados) y partidos por la mitad (ni qué decir que se puede usar el tomate que queramos), la cebolla en juliana (incluso rallada diría yo) y en medio los falafels. Ponemos por encima nuestros canónigos (o rúcula, o lechuga picada...) y regamos con una buena cucharada de la salsa de yogur.

Cerramos, nos aseguramos de no pringar el suelo y abrimos las mandíbulas para hincar el diente. ¡Que aproveche, hitchcookianos!

martes, 17 de septiembre de 2013

FALAFELS ÁRABES CON SALSA DE YOGUR (Cinco tumbas al Cairo)

Hoy toca aroma de Oriente Medio en toda su esencia. Una receta de las más típicas y muy sencilla de hacer. Sin duda un exitazo capaz de salvar cualquier ágape social. Este plato queda fenomenal como entrante y se puede acompañar con esta salsa, o con hummus. IMPORTANTE: No se pueden hacer con garbanzos ya cocidos. Creedme, ya hice la prueba y es un desastre total que sólo trae desesperación y una limpieza de cocina de arriba a abajo. Venga, que surcamos el desierto.

INGREDIENTES (4-6 personas)


250 grs de garbanzos (en remojo desde la noche anterior)
Media taza de cilantro fresco
Media taza de perejil fresco
2 cebollas
2-3 dientes de ajo
Harissa (opcional)
2 cucharadas de comino
Un poco de agua
Pan rallado
1 cucharadita de Levadura
Sal y pimienta

Para la salsa de yogur:
1 yogur griego
Zumo de un limón
AOVE
Trocitos de pepino picado
1 ajo (opcional)
Hierbabuena fresca
Sal

Tiempo: 30 minutos + una noche de remojo

Lo primero es dejar los garbanzos en remojo la noche anterior.

En un vaso de batidora amplio (o en un cuenco, lo que resulte más cómodo) ponemos los garbanzos bien escurridos y secados y trituramos bien. Incorporamos la cebolla, el ajo, el cilantro, el perejil y el agua. Volvemos a la faena de batir. 

Bajamos bien los restos hacia el fondo. Añadimos el resto de los ingredientes: comino, sal, la levadura, la harissa (si nos va el "paladar ardiente"; también se puede sustituir por cayena o chile) y la pimienta. Mezclamos todo bien y dejamos reposar mínimo 30 minutos, cubriendo con un paño el recipiente que hayamos usado.

Pasado ese tiempo vamos formando los falafels con las manos. Pasamos por pan rallado y vamos friendo en aceite de oliva bien caliente. Freímos hasta que estén doraditos (unos 5 minutos). Quitamos el exceso de aceite sobre papel absorbente y hechos. 

Para acompañar estos bocados del desierto qué mejor que una salsa de yogur muy sencilla y qué le va perfecta. Bastará con mezclar todos los ingredientes (el pepino y el ajo muy picadito) y batir para que se impregnen bien todos los sabores. ¡Listo!

Emplatamos los falafels con la salsa aparte y decoramos con una ramita de hierbabuena. 
   
Película ideal para degustar este plato

FIVE GRAVES TO CAIRO 
("Cinco tumbas al cairo" de Billy Wilder - 1943)


Puesto que esta receta emana por los cuatro costados (o diámetros, vistas las formas) un aroma al Lejano Oriente, estaba condenado a viajar mental y cinematográficamente hacia el desierto para toparme con su referencia. En esta ocasión queda patente que hablamos de un reparto coral, con cierto aspecto teatral si se me permite - visto el escenario/plato en el que está dispuestos - y que convive en un mismo espacio bastante delimitado. De esta forma mi rocambolesca imaginación me lleva a escarbar por esas "Cinco tumbas al Cairo".

Un film que se engloba en los primeros pasos del maestro Wilder (al que todavía le esperaban en el horizonte, no muy lejano, maravillas como "Perdición" o "Días sin huella") y que cuenta la obligada y peligrosa convivencia de un manojo de personajes enemigos en un hotelucho nor-africano en plena contienda mundial. Una contienda que en ningún momento necesita mostrarse, basta con intuirse... la magia de los pequeños detalles de antaño, el toque Lubistch, vaya. En este inhóspito escenario van a confluir desde un soldado perseguido, pasando por el tosco y "veleta" regente del hotel, una frágil camarera en duelo de amores, hasta llegar al todopoderoso, intrigante y cruel Rommel (aquí en rostro y cuerpo de un gran Eric Von Stroheim).

Nuestra receta nos habla de un cúmulo de personalidades que topan en el mismo plato. Si bien unos se ocultan tras una capa de pan rallado (como el caso del soldado que se hace pasar por camarero), otros lo usan como uniforme (caso de los nazis) para marcar territorio, poder y dominación. Tal vez el elemento de la salsa de yogur, coronando las filas, se nos muestre como ese comandante que no se esconde de nada. Que en su interior entremezcla todo tipo de emociones, sentimientos y pensamientos (pepino, ajo, limón, hierbabuena...) y que hay que esperar a tenerlo cerca (en el paladar, concretamente) para saber realmente el sabor y textura que maneja.

Este es un retrato absorbente, asfixiante, donde no hay espacio para el respiro y que maneja los códigos del cine de intriga y espionaje con suma maestría; nuestra receta intenta conjugar todos esos elementos: cúmulo de personajes, dos hileras haciendo las veces de "bandos", un elemento principal que gobierna el transcurso de los acontecimientos (la salsa "Rommel" modifica el sabor, o sea, cambia y hace evolucionar la trama) y con una rama verde que simboliza la  esperanza del "happy end" ante la crueldad nazi.

La gente dice que "Cinco tumbas al Cairo" es una obra menor de Wilder... La gente dice muchas tonterías. Dejaos llevar por la pluma y el ojo de un maestro. Y que estos bocados del desierto gobiernen vuestros paladares...