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martes, 19 de enero de 2021

Ragú de berenjenas con polenta (Receta vegana)


Vuelvo un poco a la carga tras un patrón bloguero, pero espero ir retomando estos lares poco a poco. Y no hay mejor manera que regresar con un platazo vegano, trampantojo de altura, un bocado sano, divertido, original, loco, que no dejará a nadie indiferente... ni con hambre. Este "ragú" vegetoide te catapultará a otra dimensión culinaria. Berejenas y lentejas forman un dúo que formará parte de tu recetario desde ya perfectamente secundadas por una polenta cremosa a modo de escenario de sueños. 

Desde hace ya casi 1 año estoy en modo vegetariano (por convicción ideológica y felicidad en general) y mimando la comida, el producto, el bienestar animal, la salud planetaria y destapando el frasco de las esencias de la cocina vegeta. Todo un universo lleno de posibilidades y chifladuras maravillosas. Este plato es una buena muestra de ello.

Ni qué decir que yo me limito a inspirarte, a despertar tu lado cocinero y motivarte. Luego tú tuneas las recetas a tu antojo. Prueba con puré de patatas, cambia las lentejas por alubias rojas o frijoles, añade queso rallado a la polenta, juega con las especias y hierbas, usa algún resto de verdura que no pinte nada en tu nevera... No hay límite. Tu cocina, tus reglas. Dale caña y ya sabes... ¡mandiles arriba!  



INGREDIENTES 
  • 1 berenjena grandecita 
  • 100 g de lentejas 
  • 275 g de caldo de verduras
  • 1 cebolla
  • 1 zanahoria grande
  • 150 g de champiñones 
  • 2-3 dientes de ajo
  • 250 ml de vino tinto
  • 400 g de tomates enteros (una lata) 
  • 2 cucharadas de concentrado de tomate 
  • Sal, pimienta negra y Aceite de oliva Virgen Extra
  • Albahaca, Tomillo, romero... (opcional)
Para la polenta cremosa
  • 180 g de polenta
  • 1,5 l de caldo vegetal
  • 50 g de leche de avena
  • Sal y una pizca de cúrcuma
  • Aceite de oliva Virgen Extra 
Comensales: 4 
Tiempo: 45 minutos 

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Dando caña al ragú 
  1. Lo primero de todo será COCER LAS LENTEJAS. ¿Puedes usar lentejas ya cocidas? Sí. Pero lo natural ya se sabe... va sin conservantes ni gaitas. Y puedes hacer de más y guardar para hacer en otro momento un hummus o una buena ensalada. Yo las tengo hirviendo en agua durante 25 minutos (previo remojo).
  2. En una olla grande echa aceite de oliva Virgen Extra y sofríe la cebolla y la zanahoria picada. Esto te llevará unos 5-7 minutos. NOTA: Añade sal para que suden. 
  3. Corta los champiñones en trocitos y pica el ajo. Echas todo dentro y dejas que se cocine todo el conjunto. Buen momento para añadir pimienta negra recién molida y las especias: tomillo, romero, orégano, salvia...
  4.  Corta en dados la berenjena y los añades. Cocina todo unos 8-10 minutos a fuego moderado alto.
  5. Turno del vino tinto. Lo echas y dejas que se evapore el alcohol. NOTA: Buen vino, ¿eh? Seguid la máxima de "cocinar con el mismo vino que acompañarías el 
  6. Ahora echas el tomate concentrado, remueves para integrarlo y que aromatice y luego viertes la lata de tomates enteros y el caldo de verduras. Dejas cocinar todo 15 minutos a fuego suave. Al final añades las lentejas ya cocidas y escurridas y mezclas todo con cuidado. 


La polenta, acompañante perfecto
  1. Coloca el caldo de verduras al fuego y llévalo a ebullición. Cuando rompa el hervor apagas, dejas reposar y añades la polenta
  2. Mezcla todo bien bien. Salpimenta al gusto, cúrcuma y añade un poco de leche vegetal. En unos 12-15 minutos la tendrás más que lista. 

Sirve la polenta cremosa y la colocas como base o cama, sobre ella vierte el ragú de berenjenas y lentejas y decora con unas hojas frescas de albahaca y un chorrito de buen Aceite de oliva Virgen Extra. 

¡Que aproveche, hitchcookan@s! 

jueves, 10 de diciembre de 2015

BABA GANOUSH O PATÉ DE BERENJENA MEDITERRÁNEO

El Baba Ganoush (Mutabal) o Paté de berenjena es un clásico de la cocina mediterránea y árabe. Zonas como Chipre, Turquía o Grecia son baluartes de este gran aperitivo que consiste básicamente en trabajar con berenjena asada y especiarla bien con comino, pimentón o paprika, limón y ajo.

Este entrante puede venir acompañado con Pan de Pita o con "crudités" de verdura, que le dan un toque crocante y combinan a la perfección. Además se trata de una receta sana, apta para veganos y muy sencilla de preparar. Sólo tienes que encontrar "tu toque maestro" para hacerla tuya. 

Lo que más tiempo nos llevará será preparar la berenjena, ya que hay que hacerla sudar previamente y luego asarla hasta conseguir que su carne se reblandezca. Más allá de eso, el proceso es cómodo y el resultado espectacular. ¿No me crees? Pues prueba... ¡Mandiles arriba!

BABA GANOUSH

Ingredientes

  • 1 berenjena de 500 grs 
  • 1 cda de zumo de limón
  • 2 dientes de ajo picados
  • 1 cda de Tahini
  • Sal
  • Comino en polvo
  • Aceite de Oliva Virgen Extra y Pimentón
  • Pan de pita
Tiempo
  • 35 minutos + 30 minutos de reposo
Cortamos la berenjena por la mitad y echamos sal gorda en la parte de la carne. Dejamos en un escurridor unos 15 minutos. Lavamos y secamos bien.

Precalentamos el horno a 200º con calor arriba y abajo.

Le practicamos unos cortes a modo de "rejilla" y les echamos un poco de aceite de oliva. Horneamos la berenjena (con la carne hacia arriba) durante 30 minutos. 



Transcurrido el tiempo dejamos enfriar otros 15 minutos. Vamos sacando la carne con ayuda de una cuchara. La troceamos a cuchillo. NOTA: Nada de batidora, la berenjena es delicada y quedaría demasiado líquida.

En un bol echamos el Tahini, los dientes de ajo muy picados, el zumo de limón, el comino en polvo, sal y la carne de la berenjena. 

Mezclamos todo con energía. 

Debemos conseguir una pasta con una consistencia homogénea. La disponemos en un plato amplio con ayuda de una cuchara. 


Espolvoreamos un poco de pimentón, un poco más de comino y rociamos con un hilo de un buen aceite de oliva Virgen Extra. Calentamos el pan de pita y listo. ¡Que aproveche, hitchcookian@s! 


jueves, 9 de julio de 2015

BERENJENAS A LA PAMESANA (Melanzane Parmigiana)

Una nueva película asoma en la cartelera de nuestra sección "Cocina muda". Para la ocasión estrenamos el clásico italiano: "Berenjenas a la Parmesana". Aquí os dejo el vídeo con su banda sonora, su paso a paso, su detallismo visual, su guión culinario... Espero que sea de vuestro agrado. Lo bueno es que es apta para todos los paladares. Así que sentaos en la butaca y disfrutad. Silencio... se cocina.


martes, 2 de septiembre de 2014

TORTILLA DE PATATA, BERENJENA Y CALABACÍN

INGREDIENTES 
4-5 huevos medianos
3 patatas medianas
1 berenjena (no muy grande)
1 calabacín mediano
Aceite de Oliva (de calidad)
Sal y pimienta

Tiempo: 1 hora
Película comparada (abajo): PLÁCIDO (Luis García Berlanga, 1961)

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La tortilla de patata... Esa delicia culinaria nuestra que ha navegado de generación en generación satisfaciendo estómagos. Es casi como la primera lección a aprender en cocina y, sin embargo, sigue siendo un misterio. Todos tenemos los trucos heredados de madres y demás, que la hacen única, irrepetible, incomparable... 

Lo único cierto es que sólo podemos rendirnos ante sus encantos y probar a mejorarla cada vez. En esta ocasión mis suegros me trajeron una berenjena y un calabacín de Candeleda (Ávila) que estaban llamadas a la gran pantalla. Debían estrenarse por todo lo alto, y qué mejor manera que formar parte de este titán culinario.

Una buena ensalada de tomate (del de verdad, digo) con un poquito de sal y aceite terminan por redondear este plato tan añejo como nuevo, que nunca dejará de hacernos salivar. 

Sssssh, silencio... se cocina.

Guión: creando los personajes

Lo primero de todo es dejar listos los ingredientes para empezar a trabajar con ellos. Por un lado cortamos en daditos la berenjena y la ponemos en un colador. Espolvoreamos bastante sal y dejamos que sude a su ritmo durante media hora. 

Hacemos lo mismo con el calabacín. Así logramos que suden y eliminen gran parte del agua que contienen. Mientras hacemos este proceso nos ponemos con las patatas.


Pelamos las patatas y las lavamos bien. Secamos (importante). Vamos sacando láminas de un 1-2 cms de espesor. Aquí ya al gusto, podéis pegar la tajada que más os plazca o la que haya sido herencia familiar y las colocamos en un bol y echamos un poco de sal.

Dirección: empieza el rodaje

Sacamos dos sartenes a escena. En una vamos a freír las patatas. Para ello echamos bastante aceite de oliva de buena calidad (que luego se nota en el resultado final, creedme) Añadimos las patatas saladas y dejamos que se vayan cocinando a fuego bajo. Esto llevará unos 20 minutos.

En la otra sartén echamos un poco de aceite y vamos a pochar la berenjena y el calabacín. Al principio a fuego más bien fuerte y luego lo bajamos, tapamos la sartén u olla y dejamos cocinar otros 20 minutos. Iremos removiendo de vez en cuando para comprobar que se van cocinando pero no quemando, que no nos interesa nada.

Cuando la patata esté hecha la sacamos y la pasamos a la sartén de las verduras y removemos unos dos minutos para luego retirar del fuego. 

 

Con todo ya bien pochado llega el momento de salpimentar 4 huevos y batirlos bien. Añadimos la patata, la berenjena y el calabacín y removemos para mezclarlo todo bien.


Hora de la verdad

En una sartén antiadherente echamos un poco de aceite de oliva y calentamos. Incorporamos la mezcla y cocinamos a fuego medio-alto durante 5-6 minutos. NOTA: Cuando agitemos la sartén y veamos que la tortilla empieza a bailar, separándose de los laterales, es el momento de darle la vuelta.

Con maña, fuerza y autoconfianza giramos la sartén sobre un plato. Añadimos otro poco de aceite a la sartén y echamos la (media) tortilla. Dejamos que se cocine otros 5-6 minutos.

 

NOTA: Dependiendo de si os gusta más o menos cuajada habrá que variar la cantidad de huevos y el tiempo de cocinado. Yo la hice cuajadita, que es como se estila por estos lares.

¡Y lista! Ya sólo nos queda presentarla en un plato vistoso, coger un cuchillo y sacar cuartos, dados o lo que os venga en gana. Pensad que ya estaréis salivando, así que cuanto antes... mejor. ¡Que aproveche, hitchcookianos! 

Película ideal para degustar este plato

PLÁCIDO
(Luis García Berlanga, 1961)

Estaba meridiano. En esta ocasión poca búsqueda en el disco duro mental he tenido que hacer. La ecuación era nítida: tortilla de patatas era igual a cine español. Y si hablamos del cine patrio, no hay otro nombre más grande que el de Luis García Berlanga. Como tenemos en cuenta que nuestra receta habla de uno de los más inmortales y genuinos platos de la cocina española, había que rendirle un culto a la altura. La filmografía es larga y maestra (en muchas ocasiones) pero el tono humilde, tan pegado a la calle y con aromas a neorrealismo me han llevado en motocarro hacia Plácido.

El listado o legado de Berlanga es de los grandes. Él fue uno de los artífices de expandir nuestro cine, abrirlo al mundo, desnudarlo y sortear con maestría a la condenada censura de antaño. Junto a él nombres como Rafael Azcona (su fiel pluma), Juan Antonio Bardem (Calle Mayor) o Marco Ferreri (El pisito), componen ese ariete artístico que buscaba reflejar la cruda realidad de la época a través del visor de su cámara al tiempo que hacían regates y requiebros a la mano implacable del Regímen. Y lo lograron, con una habilidad increíble, plausible. Dieron toda la cera que quisieron, criticaron, humillaron, condenaron, se rieron e ironizaron con todo lo que no era plato de su gusto. Y el censor... ni lo olió.

En el año 61 Berlanga estaba en la cima de su talento creativo. Tras el éxito de crítica y público de Bienvenido Mr. Marshall se sumaron piezas clave como Calabuch o Los jueves, milagro (ver receta) y comenzaba la década de los sesenta, asestando un golpe letal a la sociedad burguesa (como siempre) En esta ocasión, lanza una premisa tan cómica como diabólica: un grupo de señoronas adineradas deciden crear una campaña navideña como gesto de "bondad" en la cual deciden "sentar a un pobre en su mesa" con el fin de que comparta por un día las virtudes y comodidades de la clase alta.

Este dardo envenenado sirve de motor de arranque para una radiografía cruel y descarnada de una sociedad moribunda. Y lo ejemplifica en ese gran Cassen, un pobre diablo que va a participar en la cabalgata festiva montado en su motocarro, pero antes debe pagar la última letra. Un argumento tan simple, tan afilado, tan mordaz, tan inteligente... que os aseguro os clavará a la silla de principio a fin. Os hará reír, y os emocionará. Puro Berlanga. 

Nuestra receta goza del aroma español por los cuatro costados. Es una receta berlanguiana en todo su potencial: humilde, sencilla en apariencia pero que alberga en su interior un sinfin de sentimientos, emociones, sensaciones y sabor. Digamos que hasta que uno no clava el tenedor (o la cámara) en las entrañas de esa obra de arte, no es capaz de valorarla. 

Los ingredientes utilizados provienen además de un pueblo (Candeleda) que en ojos de un hitchcookiano bien pudiera parecer el telón de fondo de alguna obra del genial cineasta. Esa tierra trabajada por el hombre, donde las callejuelas encierran secretos de familias y toda la comunidad vive sabiendo la vida de los demás. Para bien y para mal. Que hacen piña para recibir al comité americano o se mofan de la pobreza humana, como en Plácido.

Berenjena, calabacín, patata, huevo... Ingredientes-personajes ocultos a nuestra vista puesto que han sido extraídos de la misma esencia de la naturaleza (como las creaciones de Berlanga), tan verdaderos y creíbles, tan sabrosos y tan poco parecidos a los de ciudad, que en cada bocado o visionado uno siente que entra en contacto con la realidad. Sin tapujos. Sin filtros. Sin falsedades. El sabor sin distorsiones. Como en Plácido, donde Berlanga y Azcona consiguen vapulear a una sociedad hipócrita y retorcida extrayéndonos una sonrisa. Y eso, sinceramente, no es nada fácil.

¡Viva la tortilla de patata! ¡Viva Plácido! ¡Y viva Berlanga, uno de los mejores cocineros de realidades de la historia del celuloide! 



martes, 19 de febrero de 2013

MOUSSAKA DE CARNE (Bailando)


INGREDIENTES (4 personas)

800 grs de carne de ternera (recién picada, que luego relincha)
200 grs de tomate frito
2 berenjenas grandes
1-2 zanahorias
1 cebolla
1-2 dientes de ajo
1 tomate maduro
200 grs de champiñones
Queso para gratinar
Salsa besamel rápida 
(una cda de harina, una cda de mantequilla, 400-450 de leche, sal y nuez moscada)
AOVE, sal, pimienta, perejil, orégano y pimienta (especias a elegir, como siempre)

Duración: 45 minutos.
Película recomendada: ZORBA, EL GRIEGO, de Michael Cacoyannis -1964

Cuando tienes casi un kilo de carne picada en casa, unas berenjenas e invitados en casa, tu mente se pone a maquinar y te teletransporta a aquella "Moussaka" que te zampaste copiosamente en el Quartier Latin de París. Es un plato importante, cuya digestión requiere paciencia, pero merece la pena. Pongo a todo volumen el "Shirtaki" (que no es un baile tradicional griego pero como si lo fuera) y me lanzo al Mar Egeo. 

Lo primero es dejar preparadas las berenjenas. Se pueden hacer fritas o a la plancha pero yo prefiero hornearlas. Antes que nada se cortan en rodajas y se dejan en un colador con un buen puñado de sal para que suden todo el agua. Esto lleva unos 30 minutos. (Cuando le falten diez minutos se va precalentando el horno a 180º)

Mientras tanto se puede ir preparando la bechamel rápida: se echa la mantequilla y cuando se derrita se incorpora la harina. Se aparta del fuego y se da vueltas hasta que no queden grumos. Se va echando poco a poco la leche caliente y se remueve y remueve. De vuelta al fuego se deja hacer durante 10 minutos removiendo sin parar. Se echa sal y nuez moscada y lista.

Por otro lado se secan bien las berenjenas y se hornean durante unos minutos. Se sacan y reservan.

En una sartén echamos 2-3 cucharadas de aceite. Incorporamos el ajo, la cebolla y las zanahorias en trocitos. Sofreímos unos 10 minutos a fuego suave. Se añade el tomate maduro en taquitos y los champiñones. Tras un par de minutos echamos la carne picada y removemos bien para que se haga por todos lados (que no quede ninguna zona rosada). Salpimentamos bien. Echamos las especias y el tomate frito. Esperamos a que se mezclen bien todos los sabores y visto para sentencia. (Si queréis ligar la carne un poco más podéis añadir un poco de besamel o pan rallado) 

Untamos de aceite un molde para horno y vamos haciendo capas. Primero, berenjena. Relleno. Berenjena. Relleno. Así hasta terminar con una capa de berenjena. Rociamos con la salsa besamel y cubrimos con queso. Metemos en el horno con el grill y gratinamos unos minutos (al gusto). 


Un plato espectacular pero debo añadir que es de esas recetas que ganan al día siguiente. Se mezcla todo más y queda más compacto. Bastará con calentarlo unos minutos en el horno y a viajar... 

Película ideal para degustar este plato
ZORBA, THE GREEK
("Zorba, el griego" de Michael Cacoyannis (1964)

 Resulta lógico pensar que una receta griega se asocie a, tal vez, la obra más reconocible de la industria helena: la gran "Zorba, el griego". 

No hay duda que este film siempre nos evocará al enorme Anthony Quinn danzando manos al cielo por una de las interminables playas cretenses. Pero rascando un poco más en las ruinas podemos personificar a ese personaje de Zorba - un hombre vitalista, postivo, alocado, primitivo en sus costumbres - con la carne que gobierna nuestro plato. Un elemento culinario lleno de pequeño matices (verduras, champiñones, especias...) que ejerce enorme influencia sobre el resto de ingredientes/personajes (Alan Bates, Irene Papas...). 

Zorba es el espíritu libre, que no puede vivir enclaustrado (en un molde) y que necesita libertad para "desparramar" toda su energía vital, su alegría, su contagiosa locura... Esta receta es un baile, un festival de sensaciones y emociones, un viaje  gastronómico entre las notas del santuri de Zorba. Una grandiosa fábula, que está de idem...