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martes, 21 de abril de 2020

CROQUETAS DE SETAS Y PUERRO

Hablar a estas alturas de croquetas (sin duda el mejor finger-food del maldito planeta) es hablar de un bocado que debería ser Patrimonio de la Humanidad. Son tantas las recetas, versiones, adaptaciones y variedades de rellenos y rebozados que este universo empieza a ser inabarcable. Y tal vez por eso, sea más divertido y emocionante sumergirse a descubrirlo. Y ya puestos, a devorarlo. 

"Hacer croquetas" es una pequeña frase en un enorme contexto puesto que todos/as hemos catado las obras maestras de madres y abuelas y absorbido sabores, trucos y "toques" infinitos. Es imposible tener una receta concreta, como lo es también que las croquetas de cada madre no sean las mejores del mundo. Esa guerra siempre tiene un ganador: tú.



En esta ocasión, y siendo yo un acérrimo amante croquetero, me he decidido a hacer una mezcla que funciona a la perfección: croquetas de setas y puerro. Una opción vegetal de lo más sorprendente y estimulante. Y buscamos una bechamel cremosa, no muy densa ni apelmazada, que nos termine dando una croqueta jugosa y melosita. 

Yo además las rebocé con pan rallado, tú puedes lanzarte con Panko (pan rallado japonés) o alguna harina que te guste especialmente, o incluso "animar" el rebozado con alguna hierba que a este mezcla le vaya bien: como el tomillo o el romero. No detengas tu cocina ante nadie. Salvo tu familia, si es que están muy en desacuerdo con las decisiones que tomas... 

Versión vegana: podéis usar para la bechamel una leche vegetal y rebozar sin huevo, directamente con el pan rallado o con harina de garbanzos (por ejemplo). 


Como os podéis imaginar esta es mi versión, mi forma de inspirar vuestras dotes en la cocina. Pero atreveos a probar esta u otras mezclas, que el mundo "croqueta" es maravillosamente grande. Sin más rollos, os dejo con lo importante: la receta. Así que tomad buena nota que estas joyas de la gastronomía española arrancan ya... ¡Mandiles arriba! 


Ingredientes (Unas 25 croquetas)
  • 600 g de leche 
  • 200 g de setas (las que más os plazcan. O una mezcla)
  • 1 puerro grande limpio
  • 80 g de harina
  • 70 g de aceite de oliva Virgen Extra (o mantequilla)
  • Sal, nuez moscada y pimienta negra molida 
  • Pan rallado
  • 2-3 huevos 
  • 1 lámina de gelatina neutra (para facilitar el moldeado de la bechamel)
Tiempo: 35 minutos + 4-5 horas de reposo en nevera

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Primeros pasos 

Lo primero de todo es lavar bien el puerro, del que usaremos la parte blanca. NOTA: la parte verde no la tires ni por asomo, tiene mucho sabor y va genial para hacer un buen caldo de verduras.

Lavamos también a conciencia las setas o lo champiñones que vayamos a usar (siempre y cuando no sean congelados o de bote, que os sugiero que no). Y luego lo secamos muy bien con un trapo seco o papel de cocina para quitar cualquier resto de tierra.

Para esta elaboración yo trituré las setas y el puerro en Thermomix para obtener una especie de pasta, al final nos quedan unas croquetas muy melosas y finas. Pero podéis usar picadora o tirar de cuchillo y cortar todo muy finamente o a vuestro gusto.

La bechamel a escena

En cualquier caso, ponemos una sartén amplia y honda con aceite de oliva Virgen Extra y añadimos nuestra pasta de setas y puerro. NOTA: Podéis usar mantequilla o una mezcla de mantequilla y aceite, yo soy más de usar únicamente un buen Virgen Extra, su sabor es único y mandan a las croquetas a la estratosfera, creedme. 


Añadimos las verduras y las sofreímos unos minutos, que se cocinen bien. Pensad que al ser una pasta o estar muy picadas tardarán poco tiempo, así que al loro y que no se quemen. 

Añadimos entonces la harina y removemos bien para que se cocine y no sepa a cruda. La masa que surgirá es una "roux". Y es la base de toda bechamel que se tercie, por eso es IMPORTANTE mezclar muy bien. NOTA: Podéis echar la harina por un tamiz o colador, para que os sea más fácil.

Una vez hemos creado la "roux" vamos a añadir la leche. Siempre es mejor y nos facilita la tarea de remover, que la leche esté caliente (no es vital, pero es un potente aliado). Así que añadimos un cazo y toca el turno de tirar de bíceps y remover. Inicialmente podréis usar unas varillas, pero habrá un momento en el que la masa sea más firme y necesitéis mejor una cuchara de madera. En este punto añadimos la sal, la pimienta negra y la nuez moscada. 


Vamos añadiendo la leche cazo a cazo (para que os sea más fácil) y mezclando y removiendo suavemente a fuego medio. Que vaya cogiendo cuerpo, que se vayan integrando los sabores. Llevará un tiempo pero merece la pena. NOTA: Esta bechamel quedará algo líquida no muy compacta, queremos unas croquetas melosas por dentro.

Pasados unos 15 minutos (más o menos) tendremos la bechamel lista. Al ser muy cremosita vamos a ayudarnos de un TRUCAZO para que el boleado de después sea más cómodo. Así que sumergimos en agua caliente una lámina de GELATINA NEUTRA y dejamos 5 minutos. Luego la echamos en la bechamel y removemos bien. 


Volcamos la masa en una fuente o bandeja. Dejamos que enfríe unos minutos y tapamos con papel film, presionando bien contra la masa para que no se nos haga una costra. Metemos en la nevera y dejamos por lo menos 4-5 horas, necesitamos que compacte. 

Una vez pasado el tiempo...

Cadena de montaje y fritura 

Disponemos un bol con 2-3 huevos bien batidos y otro recipiente con abundante pan rallado. Y comenzamos el ensamblaje de las croquetas. Recomiendo que te untes ligeramente las manos con un poco de aceite, te resultará más fácil darles forma. Vamos confeccionando las croquetas y las pasamos por el huevo batido y luego las rebozamos por el pan rallado. Así con todas.



NOTA: Una vez formadas todas las croquetas podemos congelar las que queramos ya si no las vamos a consumir en el acto.  

Si no usas freidora sino sartén, hay dos cosas que son muy importantes para ahorrarnos sustos: 1) Que el aceite esté muy caliente (también es importante para mí que sea de aceite de oliva virgen extra, pero ahí ya cada cual con sus gustos y arsenales); y 2) que el aceite cubra casi por completo la croqueta para que la fritura sea uniforme y evitemos así que se nos rompan en mitad del proceso, que eso siempre da rabia y deja el aceite para el arrastre.

Vamos friendo por tandas, sin atiborrar la sartén, hasta que doren bien y vamos sacando a un papel absorbente para eliminar el exceso de grasa. 

Ya tenemos listas nuestras CROQUETAS DE SETAS Y PUERRO para animar cualquier jaleo culinario que tengamos (confinado o no). ¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

Sugerencia de presentación.

viernes, 10 de abril de 2020

ALITAS DE POLLO AL VERMUT (Finger food castizo)

Queridos hitchcookian@s míos. En tiempos de confinamiento la cocina se está transformando en un palacio mental o en un refugio para muchos de nosotros. Espero que mis pequeñas aportaciones al mundo gastronómico os puedan servir de alivio, inspiración o capricho, que de eso se trata: de conectar de alguna manera a través del paladar. Y aquí va un finger-food de aires castizos  como muestra. 

Os traigo unas alitas de pollo en una salsa de vermut que va a vaciar las reservas de servilletas de vuestras despensas. Yo soy un amante vermutero y sin duda mi perdición absoluta es el Vermut Zecchini, que ya forma parte de los productos de Madrid Producto Certificado, y configurar esta receta fue un desafío y un disfrute a partes iguales. No os miento si os digo que el dulzor de la miel, con el sabor característico y aromático del vermú, y toques picantes con la mostaza, hacen de este bocado un auténtico éxtasis. 

Es un plato perfecto para un aperitivo o una cena informal. La salsa es pegajosa (sticky-sticky), llena de sabor, con muchos matices y hace que la carne del pollo se deshaga como la mantequilla. Si estáis salivando ya es que estáis llamad@s a hacerla... ¡Mandiles arriba!



Ingredientes

  • 12 alitas de pollo de corral 
  • Sal y pimienta negra
Para la salsa 
  • 1 vaso de Vermut Zecchini (tú usa el que prefieras o tengas)
  • 4-5 cucharadas de miel 
  • 1-2 cucharadas de mostaza de Dijon
  • 1/2 cebolla y 1 diente de ajo
  • 2 cucharadas de salsa picante (yo usé salsa brava de otra preparación, tú puedes tirar de Tabasco, unos chiles, guindilla molida, Sriracha...)
  • 2 cucharadas de tomate concentrado (o tomate frito en su defecto)
  • 1 cucharada colmada de mantequilla
  • Sal y pimienta negra recién molida
  • Salsa Perrins / Salsa inglesa (opcional)

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Notas previas a tener en cuenta

El primer paso siempre que vayamos a trabajar con pollo es secarlo bien con papel de cocina. Así nos garantizamos que la salsa se pegue bien a la piel y quede crujiente en el horneado.

Es RECOMENDABLE marinar la carne de un día para otro (o al menos 2 horas en la nevera) para que el pollo coja todo el sabor de los ingredientes que vamos a introducir. Te sugiero que la hagas la noche antes y al día siguiente hornees las alitas. Créeme que el resultado es mucho mejor. 

Yo usé alitas pero esta receta te vale con costillas de cerdo, con muslos de pollo o pavo.

Es IMPORTANTE que uses un buen vermut (es como cocinar con vino, la calidad se nota) para que la salsa se catapulte a la estratosfera del sabor. El vermut tiene muchos matices de hierbas aromáticas y hay que jugar con eso a favor para construir esta salsa. Yo siempre Zecchini, ya se sabe. Mi néctar.

El marinado

Seca bien las alitas y ponlas en un bol amplio. Salpimenta bien y remueve. Reserva un momento.

Pon una sartén al fuego con la mantequilla (al loro que no se queme) y añade la cebolla picada y el ajo. Sofríe unos 10 minutos a fuego moderado para que se ablande bien. Añade sal en este proceso para que sude y se haga antes. 

 

En ese momento añade el tomate concentrado, la miel, la mostaza, la salsa picante y la salsa Perrins (si la vas a usar, da un buen punto y color ahumado). Cocina unos minutos para que se integre todo bien y no dejes de remover, así se disolverá la miel perfectamente. 

Es el moment de echar el vermut en la sartén. Con movimientos envolventes vamos dejando que todo se mezcle y vaya cogiendo cuerpo a fuego lento. Así unos 3-4 minutos. Con suavidad, sin prisa.

Dejamos que pierda un poco de calor y vertemos la salsa en el bol de las alitas y removemos bien. Tapamos con papel film y llevamos a la nevera durante toda la noche, si es posible.


Al día siguiente...

El horneado

Precalentamos el horno a 180-190 grados. Y colocamos en una bandeja papel sulfurizado.

Sacamos las alitas del marinado y las colocamos en la bandeja. Horneamos unos 45 minutos en total, y les damos la vuelta a mitad de camino para que sigan haciéndose y caramelizándose.


Mientras tanto echamos el resto de la marinada en un cazo y lo calentamos. NOTA: Yo añadí más vermut en este punto para darle el protagonismo que se merece en esta receta. Reducimos la salsa a fuego medio-alto. Apagamos y dejamos enfriar un poco.

Cuando estén las alitas las echamos en un bol y vertemos la salsa por encima. Mezclamos muy bien.

Servimos las alitas bien "napadas" o lacadas con la salsa de vermut y espolvoreamos un poco de queso Cabrales o Gorgonzola por encima, le da un punto brutal a este finger-food. 

Coged como un millón de servilletas y disfrutad de este pequeño gran manjar, hitchcookian@s.

viernes, 10 de enero de 2020

CROQUETAS DE PIMIENTOS CARAMELIZADOS Y CABRALES

Croquetas. Tal vez el mejor finger-food del mundo. Si acaso el más nuestro, que no es poco. Las croquetas son ese bocado que te catapulta de inmediato a la infancia, a mi desde luego, de cuando mi madre o mi abuela preparaban una generosa bandeja de bechamel y a hurtadillas le pegaba un "buen viaje" por la noche. Siempre me pillaban. Pero valía la pena.

Ya se pueden hacer croquetas con cualquier relleno y para todo tipo de paladares o intolerancias. Pocas sorpresas se pueden hacer ya, pero eso no quita a que dominemos su proceso. Yo te dejo algunos trucos para que la bechamel te salga sin grumos, con personalidad y bien trabajada. Luego tú le añades lo que te pida el cuerpo. En esta ocasión un buen queso Cabrales pululaba por mi nevera, amén de un bote de pimientos asados caramelizados de mis amigos de IBSA y voilá, emerge así un tándem perfecto, plagado de sabor y matices. Te invito a que pruebes esta mezcla, hitchcookian@. O la que tú elijas. Ya sabes: tu cocina, tus reglas.

¡Mandiles arriba!


Ingredientes

  • 1 litro de leche 
  • 90-100 g de harina de trigo
  • 90-100 g de aceite de Oliva Virgen Extra (o mantequilla, o mitad y mitad)
  • 75-100 g de buen queso Cabrales (según la potencia que os guste)
  • 2 cucharadas de Pimientos Asados Caramelizados IBSA 
  • Sal y pimienta negra recién molida
  • 1 lámina de gelatina (truco para moldear con más facilidad)
NOTA: Estas cantidades son para unas 50 croquetas (depende de tamaño), puedes variar cantidades.

Para el rebozado
  • 2 huevos batidos
  • Pan rallado o Panko (si te va el toque oriental)
  • Aceite de Oliva Virgen Extra para freír 

LA BECHAMEL

Lo primero de todo es preparar la bechamel de las croquetas. Sin miedo. Pero con bíceps.

Ponemos una sartén al fuego con el aceite de oliva y la mantequilla (si es que la usamos). Añadimos la harina y removemos bien hasta crear una roux (una pasta).

NOTA: Te recomiendo que tamices la harina al echarla con un colador, así te resultará más sencillo que no te salgan grumos en la masa.

Turno de la leche. ¿Servir caliente o fría? Mejor caliente pero tampoco te vuelvas loc@. Lo importante es ir echando poco a poco e ir batiendo continuamente con unas varillas (pero que no dañen la sartén!!!) a fuego moderado. Que vaya cogiendo cuerpo y espesando. Salpimenta al gusto.

Esto te llevará un rato, esa es la verdad, y echarás brazo, pero es LA FORMA de crear una bechamel untuosa y perfecta. 

Cuando tengamos la bechamel apártala del fuego y añadimos el queso Cabrales desmenuzado. Lo vamos integrando en la salsa. Hacemos lo mismo con los pimientos caramelizados bien picados. NOTA: Aquí las medidas son a ojo, según mande y disponga tu paladar. 

TRUCO: Ponemos una lámina de gelatina neutra en agua fría unos 5 minutos y luego la añadimos a la bechamel. Mezclamos bien. Esto nos ayudará a moldear las croquetas más adelante.

Vertemos la masa en  una fuente o bandeja y la tapamos bien con papel film. La metemos en la nevera y la dejamos enfriar como mínimo 3 horas, pero mejor toda la noche.

MOLDEANDO

Sacamos la masa de la nevera para que se atempere un poco. Preparamos dos platos en cadena: uno con los huevos batidos y otro con pan rallado. NOTA: En algunos casos verás que también se usa harina al comienzo del proceso, puedes hacerlo, para asegurarte el sellado pero que no sea en exceso, para que la capa no sea excesivamente gruesa.

Nos untamos ligeramente las manos con aceite de oliva y vamos dando forma con las manos y moldeando las croquetas (alargadas, redondas... a tu albedrío) Las pasamos por huevo y luego por el pan rallado, que queden bien cubiertas. Así hasta terminar con toda la masa.

CONSEJO: Aprovecha para ir haciendo tuppers y congelando las que no vayas a consumir al momento. 

Calentamos aceite de oliva Virgen Extra (aquí no escatiméis, la diferencia es aplastante) y vamos friendo las croquetas. IMPORTANTE: el aceite tiene que estar muy caliente (180-200º) y debe cubrir como el 80% de la croqueta. Si tenéis freidora este cálculo que os ahorráis...

Sacamos las croquetas a papel absorbente para eliminar el exceso de grasa y servimos calientes, con algo de verde como decoración. 

¡Que aproveche, hitchcookian@s!

miércoles, 26 de diciembre de 2018

SSÄM DE ALBÓNDIGA DE POLLO CON MERMELADA PICANTE DE ALBARICOQUE

Hoy te propongo un plato clásico pero distinto. A la hora de servir, cambia los canapés más vistos que la Tana por algo nuevo, divertido, fácil, finger-food del bueno para sorprender al comensal de turno. Hoy le damos un toque asiático a unas albóndigas de pollo y catapultamos los sabores con una salsa de mermelada de albaricoque y un punto picante. Ahí es nada...

El "Ssäm" es un plato coreano, callejero, que usa una hoja de verdura (lechuga en nuestro caso) como base para rellenarlo con cerdo, pollo, ternera... Generalmente la carne va al vapor, pero nosotros la hacemos al horno, que hace frío y se agradece. 

Así que nada, hitchcookian@s, nos ponemos al lío. Receta agradecida y vistosa donde las haya. En vuestras manos lo dejo, que sé que repetiréis... ¡Mandiles arriba! 



Ingredientes (para 18-20 albóndigas)
  • 450 g de carne de pollo picada
  • 50 g de panko (o pan rallado)
  • 1 cucharada de Salsa Inglesa 
  • 1 cucharada de jengibre rallado
  • 1 diente de ajo rallado
  • Cilantro fresco picado
  • 1 huevo
  • Sal y pimienta negra recién molida 
Para la mermelada picante 
  • 250 g de mermelada de albaricoque Helios
  • 1 cucharada de chili flakes (guindilla seca)
  • 1 cucharada de Salsa de Soja
  • 1 cucharadita de jengibre (seco o fresco)
Para servir 
  • Hojas de cogollos de lechuga 
  • Lombarda picada
  • Cilantro fresco
  • Sésamo tostado (ajonjolí) 
Tiempo: 20-25 minutos.

Vamos con las albóndigas

Lo primero de todo es ir precalentando el horno a 200º

En un bol amplio echamos todos los ingredientes de la mezcla y removemos bien para que se integren los sabores y sobre todo las texturas. NOTA: Las manos BIEN LIMPIAS o en su defecto guantes. Mejor omitir una cuchara y demás artilugios para remover, siente la comida... 


Vamos dando forma a la carne. Deberían salir unas 18-20, pero claro, depende de tu gusto y del tamaño que quieras otorgar a las albóndigas. Eso sí, del mismo grosor todas para que la cocción sea siempre uniforme.

Colocamos papel de horno en  una bandeja y lo engrasamos ligeramente. Ponemos nuestras albóndigas y horneamos 10 minutos por un lado. Luego les damos la vuelta y terminamos con otros 10 minutos de horno. NOTA: Siempre al loro de ellas, no os vayáis de vermús... 

Sacamos con cuidado y reservamos. NO APAGAMOS EL HORNO.

La salsa picante

En una sartén apta para horno echamos la mermelada  de albaricoque (los 250 g), los chili flakes (guindilla) y un poco de salsa de soja. Llevamos a ebullición y enseguida bajamos el fuego. Dejamos reducir unos 4 minutos.

Vertemos las albóndigas en la salsa y dejamos que se cubran y se vayan caramelizando por todas sus caras. Metemos la sartén en el horno y cocinamos 2-3 minutos para que "agarre" bien la salsa.



Montaje final

Lavamos unas hojas de cogollos de lechuga. En la base colocamos unas tiras de lombarda cortada en juliana (en tiras) y unas hojas de cilantro fresco. Ponemos una albóndiga en cada hoja y "napamos" o cubrimos con un poco más de la salsa de mermelada picante.

Espolvoreamos sésamo tostado y listo. Abrid bien la boca, toca disfrutar...

¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

jueves, 28 de junio de 2018

MINIBURGERS MARROQUÍES CON SALSA DE YOGUR Y HARISSA

Hoy vamos a preparar unas poderosas y aromáticas Miniburger con claros toques marroquíes. Y acompañadas de una salsa fresca y picantona para catapultar cada bocado a otra dimensión. 

Este plato es un entrante o un aperitivo ideal para agasajar a los comensales de turno. Requiere muy poco tiempo y mucha imaginación con el juego de especias. Sólo necesitaremos trabajar con buena materia prima, manos bien limpias y retener el hambre que os va a provocar. La espera del macerado merece la pena para que se integren los sabores. Cuando lo coloquéis en la sartén o en el grill, la cocina se inundará de aromas de zoco


Como siempre os digo, esto no es más que una receta a "de inspiración" El resultado es sobresaliente, pero jugad vosotros con los sabores y picantes que más os plazcan. También podéis probar a sustituir el pan de hamburguesa por pequeños panes de pita para darle un toque marroquí aún más auténtico. 

Sin más nos ponemos en faena. Toca viajar a las entrañas de Marrakech desde los fogones. Toca sorprender al paladar. Pues ya sabéis... ¡mandiles arriba!



Ingredientes 
  • 500 g de carne picada de ternera (de buena calidad)
  • 2 cucharadas de Ras Al Hanout 
  • 1 diente de ajo
  • 1 huevo 
  • 1 cucharadita de comino
  • 1 cucharadita de cúrcuma
  • 1 cucharada de pasas picadas (opcional)
  • 1/2 taza de perejil fresco picado
  • Panes de miniburger 
Para la salsa
  • 2 yogures 
  • 1 cucharadita de Harissa (salsa picante marroquí)
  • 1 limón
  • Menta fresca picada 
  • Sal, pimienta negra y Aceite de Oliva Virgen Extra

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Macerando la carne

Cogemos un bol amplio y añadimos la carne picada. 
Picamos el diente de ajo bien fino y lo añadimos.
Hacemos lo mismo con el perejil fresco y las pasas, si las usamos... 
Vertemos dentro las especias: cúrcuma, comino...
En último lugar incorporamos el huevo y ahora sólo queda mezclar bien. 
NOTA: Sugiero encarecidamente que lo hagáis a mano, para sentir la comida y conseguir que todos los ingredientes  y aromas se aúnen bien.

Dejamos reposar en la nevera unos 30 minutos tapado con papel film

La salsa

Tan sencilla como mezclar todos los ingredientes bien. 
El único truco depende de tu gusto y tu osadía con el picante. Prueba a añadir más o menos cantidad de "heavy metal", añadir algo más de cítricos, a lo mejor un poco de pepino muy picado... 

A la plancha 

Sacamos la carne de la nevera y nos disponemos a formar las hamburguesas. 
Cogemos bolitas de unos 40 gramos y les damos forma. Así hasta acabar con toda la carne. 
NOTA: Si te sobra carne puedes reutilizarla para unos espaguetis boloñesa con toques marroquíes, por ejemplo. O para unas albóndigas al vapor, o para rellenar unos tacos... 


Calentamos una sartén con un poco de aceite de oliva. 
Vamos friendo cada hamburguesa hasta que estén cocinadas a tu gusto.
TRUCO: Pon varias en una sartén y colócalas según las agujas del reloj, así sabrás cual debe salir antes o cual es cual, según el gusto de cada comensal. Ejemplo: la muy hecha está a las 6.

Abrimos los panecillos y colocamos la carne encima.
Regamos generosamente con la salsa de yogur y harissa y terminamos decorando con una hoja de menta o hierbabuena fresca. 

¡Que aproveche, hitchcookian@s!

martes, 13 de junio de 2017

ALITAS DE POLLO PICANTES A LA NARANJA (Orange Hot Wings)

Nuevo plato a cámara rápida a la vista. Amantes de las alitas de pollo y de las apuestas arriesgadas en las salsas, aquí tenéis una receta espectacularmente deliciosa, aromática y con personalidad. Necesitaréis, además de los ingredientes clave del plato, un buen manojo de servilletas.

La frase "está para chuparse los dedos" es ahora más que una expresión, es una realidad física porque esa salsa espesa, con todos los aromas de la naranja, el jengibre, la soja o el azúcar, se pegará a vuestras yemas creando un festival de lametones único. 

¿Te atreves a hacerla con ese toque picante...? Pues... ¡mandiles arriba!



Ingredientes (4 personas)
  • 1 kilo de alitas de pollo partidas 
  • Sal y pimienta negra molida
  • Aceite para freír
Para la salsa de naranja
  • 1 vaso de zumo de naranja
  • 1/2 vaso de agua
  • 1 cda de Maicena 
  • 2-3 cdas de salsa de soja
  • 2 cdas de azúcar moreno
  • 1 trocito de jengibre picado
  • 1 cdita de cúrcuma
  • 1 cdita de Vinagre de arroz (o de vino blanco)
  • Cebolleta y Chiles (opcionales)
Tiempo: 25 minutos
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En una sartén combinamos todos los ingredientes de la salsa a excepción de la Maicena, las cebolletas y los chiles. Removemos bien para que se integren.

Llevamos a ebullición y dejamos reducir a fuego lento. A su ritmo... Unos 10-15 minutos.

Mientras tanto, salpimentamos las alitas de pollo y las freímos por tandas en una sartén con abundante aceite caliente. Las vamos sacando a un papel de cocina para eliminar el exceso de grasa. 

Volvemos a la salsa. En un vaso con un poco de agua, añadimos la Maicena y removemos hasta que se disuelva. La vertemos en la salsa para que espese, para lo cual removemos  ligeramente. 

Incorporamos las alitas ya fritas en la sartén de la salsa y las vamos "bañando", que cojan bien todos los sabores y aromas. 

Emplatamos las alitas y regamos con el resto de la salsa. Por último troceamos unos tallos de cebolleta fresca y unos chiles (si te atreves, claro) y coronamos la cima.

¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

jueves, 2 de marzo de 2017

HAMBURGUESA HITCHCOOK CON AGUACATE Y SALSA PICANTE

Desde Casa Gutier me hicieron llegar un surtido de su fantástico producto, entre la variedad se encontraban unas hamburguesas, que enseguida catapultaron mi imaginación hacia el terreno de los platos a cámara rápida. Fantasioso como soy con los aromas, los sabores con personalidad y la potencia en boca, decidí "tunear" esta hamburguesa aprovechando ingredientes sin rumbo ni destino en mi nevera. 

El resultado fue y es este bocado majestuoso donde un sinfín de sensaciones estallarán en tu paladar. La jugosidad de la carne se entremezcla muy bien con estos actores y actrices secundarios. Pero, como siempre os digo, tirad de vuestra imaginación. Pensad bien la mezcla de sabores dulces, picantes, cítricos, ácidos... y dadle vuestro toque personal. Tirad de la despensa y rodead este gran producto cárnico con la materia prima que os pida el cuerpo y conviértete en un auténtico #meatlover.

Desencajad las mandíbulas, que nos ponemos... ¡Mandiles arriba!


Hamburguesa con aguacate, cebolla, champiñones y salsa picante

Ingredientes (2 personas)

  • 2 hamburguesas de Casa Gutier 
  • 1/2 aguacate (de buena calidad)
  • 1/2 cebolla morada 
  • 4 champiñones 
  • 2 cdas de Salsa de Soja
  • 1 cda de azúcar moreno
  • 2 lonchas de queso (a tu gusto)
  • Salsa picante 
  • 1 poco de zumo de lima
  • 2 hojas de lechuga de roble
  • Sésamo de wasabi (opcional)
  • 4 panecillos de hamburguesa
  • Patatas fritas
  • Aceite de oliva
Tiempo: 15 minutos

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Lavamos y secamos bien los champiñones. Los laminamos en rodajas, vigilando que nuestro dedo de apoyo permanezca ileso. Cortamos en aros la cebolla morada.

En una sartén calentamos un poco de aceite de oliva. Añadimos los champiñones y la cebolla y los freímos bien por ambas caras. Vertemos la salsa de soja y el azúcar y damos un rápido salteado para que se caramelice ligeramente. Reservamos. 

En otra sartén o en una plancha con un poco de aceite de oliva vamos a ir cocinando las hamburguesas. Aquí el tema de siempre: el punto. Dependerá de vuestro gusto, ni más ni menos. A mí me gusta la carne cruda a rabiar, así que las tuve un minuto y medio por cada lado. 

Cuando doremos una cara, colocamos una loncha de queso y dejamos que se funda con el calor.

Partimos el aguacate por la mitad y vaciamos con ayuda de una cucharilla una de las mitades (la otra mitad nos puede servir para un Salmón con mayonesa de aguacate y ensalada mexicana, por ejemplo). Cortamos unas tiras gruesas, necesitamos sentir su frescor en boca...

Para las patatas fritas echa un vistazo a mi receta de Fish & Chips para aprender a prepararlas de forma casera y obtener un resultado jugoso y crujiente.

Tostamos ligeramente los panecillos en la sartén. En la base colocamos una hoja de lechuga de roble (bien lavada y secada), sobre ella la hamburguesa con el queso fundido, encima la cebolla y los champiñones caramelizados, el aguacate regado con un poco de zumo de lima y coronamos esta joya con nuestra salsa picante favorita y sésamo de wasabi. Casi nada... 

¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

viernes, 10 de febrero de 2017

SANDWICH DE POLLO CON SALSA BARBACOA CHINA, HIERBAS, CACAHUETES Y RABANITOS


Me lanzo a la cruzada de preparar un sandwich para el concurso de Canal Cocina en colaboración con Panrico. Para la ocasión mi mente, siempre un poco más chiflada de lo normal, ha decidido viajar hasta la todopoderosa gastronomía china y confeccionar un sándwich finger-food de lo más pecaminoso. 

Y digo pecaminoso porque os catapultará a otra dimensión con su mezcla de texturas y aromas, con el mínimos esfuerzo. Aquí se dan cita toques picantes, cítricos, frescos, crujientes y dulces. ¿Podéis imaginar este manjar en vuestro paladar? Pues no dudéis en realizarlo, vale la pena. Creedme.


Además por suerte ya hay apertura a productos especializados en grandes superficies. Y la salsa Char Siu es fácilmente accesible. Se trata de un marinado barbacoa chino, con toques dulzones. Nosotros vamos a darle nuestro "toque personal" y trabajarla ligeramente y aromatizarla a nuestro antojo para otorgarle picante y carisma. Este sandwich hará las delicias de los más viajeros y de los amantes de bocados exóticos. Fácil, rápido, asequible, explosivo... ¿te atreves? Pues ya sabéis lo que nos toca...¡mandiles arriba!


Ingredientes (2 personas)

Para el pollo

  • 4 rebanadas de Panrico Cerealia Artesano 
  • 4 filetes de contramuslos de pollo deshuesados 
  • 1 cda de 5 especias chinas
  • Sal y pimienta
Para la salsa

  • 1/2 taza de salsa Char Sui (barbacoa china)
  • 1 taza de caldo de pollo o de verduras
  • 1 cda de salsa picante Sriracha 
  • 1 cda de salsa de soja
  • 1 cda de salsa de soja oscura
  • 1 cdita de ajo en polvo
  • 1 cdita de jengibre en polvo
Para el topping 

  • Rabanitos laminados
  • Pepino laminado
  • Cacahuetes fritos y ligeramente machacados
  • 1/2 lima
  • Cilantro, hierbabuena... 
Tiempo: 20 minutos


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La salsa 

En un bol añadimos todos los ingredientes de la salsa y mezclamos con energía para integrarlos todos bien y que entablen amistad entre ellos. NOTA: Yo aquí te sugiero unas cantidades, pero en tu mano está quitar o añadir o incrementarlos. Vete probando cada vez que añadas algo, así notarás que falta para que sea perfecto, y sobre todo, a tu gusto.

Colocamos la salsa en una sartén y la calentamos hasta que llegue a ebullición. Dejamos que vaya cogiendo cuerpo y vaya espesando ("sticky sauce") durante 1 minutos. Apartamos y reservamos.



El pollo

En un plato mezclamos la harina de trigo con las 5 especias chinas, sal y pimienta negra molida. De ese modo ya otorgamos "personalidad" y aroma al rebozado. Pasamos por la mezcla los filetes de contramuslo de pollo y los freímos en una sartén con un poco de aceite hasta que estén dorados por ambas caras. Sacamos a papel absorbente para retirar el exceso de grasa, que no nos interesa.



Volvemos a calentar la salsa en la sartén (a fuego medio) y vamos disponiendo dentro los filetes de pollo. La gracia está en que se impregnen bien y se caramelicen ligeramente durante 2-3 minutos.

Los sacamos y los cortamos en tiras. NOTA: La tabla para cortar carne debe ser independiente a la que usemos habitualmente para verduras y demás. Igual que la del pescado. Merece la pena tener una variedad para darles diferentes usos. 



El montaje final

Tostamos las rebanadas de pan Cerealia Artesano en la sartén o en la tostadora (el horno da hasta cierto pánico viendo la facturación actual) y los disponemos en el plato de presentación.

Colocamos encima de cada uno el pollo troceado y regamos ligeramente con un poco de la maravillosa y pegajosa salsa restante. 

Coronamos con hierbabuena y cilantro frescos, unas láminas de rabanitos y de pepino (mejor si las haces con mandolina, para asegurarte un corte fino) y unos cacahuetes fritos ligeramente machacados en el mortero - queremos que se noten en cada bocado su crujiente -. 

Por último aliñamos con un poco de lima recién exprimida que nos dará frescor y toque cítricos.  Os armáis de servilletas y disfrutáis de un suculento y original sándwich que nos os pasará desapercibido. Ya os lo digo.

¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

domingo, 23 de octubre de 2016

BOCADOS PARA UN PSICÓPATA VEGETARIANO (Finger-food de Halloween)

Se aproxima Halloween y con él, infinidad de recetas tétricas, trampantojos sanguinolientos, postres que aterran a niños... Para la ocasión yo me he decantado por aplicar algunas técnicas y trucos aprendidos en las clases de la beca +Demoslavueltaaldia  para confeccionar un menú vegetariano, lleno de sabor, de diversión y que nos aleja de los elementos cárnicos y nos acerca a un bocado apto para todos los públicos y/o paladares.

Este surtido de finger-food (en homenaje a +Javier Brichetto) es un proceso largo, con muchos ingredientes y diferentes técnicas. Pero que eso NUNCA os suponga un problema. Yo me he vuelto loco (aún más si cabe) pero podéis extraer ideas por separado para otras preparaciones. Usar la salsa bbq al vino para unas costillas, el mollete para una hamburguesa de atún, la ensalada para un acompañamiento o los pepinos encurtidos en una ensalada. Os hago propuestas, vosotros cogéis la que más os plazca y la ejecutáis a vuestro gusto, que es el único que importa. 

Sin más os dejo con la receta, escrita y en vídeo para que no perdáis detalle y paséis un buen rato en la cocina, que de eso se trata. ¡Mandiles arriba!

Ingredientes (4 personas)

Para las hamburguesas 
  • 250 grs de calabaza
  • 50 grs de frijoles negros
  • 1 yema de huevo
  • 50 grs de anacardos
  • 1 cebolleta y 1 diente de ajo
  • 1 cda de cúrcuma
  • cilantro fresco picado
  • canela en polvo, comino y tomillo
  • zumo de limón, sal y aceite de oliva virgen extra 
Para los molletes chinos
  • 500 grs de harina de trigo
  • 300 grs de leche
  • 5 grs de levadura
  • 5 grs de impulsor
  • semillas de sésamo variado, chía…
  • Agua y una vaporera 
Para la salsa BBQ al vino tinto
  • 200 grs de kétchup
  • 100 ml de vino ribera del duero (cvne)
  • 60 grs de panela (o azúcar moreno)
  • 40 grs de vinagre de manzana
  • 10 grs de zumo de limón
  • 1 cucharada de mostaza antigua
  • 10 grs de salsa inglesa y 10 grs de salsa de soja
  • ajo en polvo y cebolla en polvo (2 cdas)
  • pimienta negra, zumo de limón
Para la ensalada de col picante
  • 300 grs de col y 1 zanahoria grande
  • 1 taza de crema agria
  • 1 cucharada de mostaza de dijon
  • 1-2 cucharadas de salsa picante (chipotle)
  • zumo de limón
  • sal y aceite de oliva virgen extra
Para los pepinos encurtidos
  • 1 pepino holandés
  • 10 gramos de sal
  • 10 gramos de azúcar
  • 200 ml de vinagre de arroz

Aquí te dejo la video-receta completa...

Y aquí tienes el paso a paso narrado de una forma diferente...
Los molletes chinos al vapor
Todo arranca mezclando nuestros personajes secos (levadura, impulsor y harina) en un bol amplio. A mano, vamos a notar la comida, a palparla, a moldearla… Añadimos leche tibia y lentamente vamos mezclando todo.
Cuando tengamos todos los ingredientes bien integrados, volcamos la mezcla en una superficie lisa y limpia y nos arremangamos. Es hora de trabajar hasta obtener una masa uniforme, heterogénea, lisa, casi como un cráneo humano…
La devolvemos al bol, cubrimos con un trapo húmedo y dejamos que repose 1 hora, tal y como dormita Drácula en su ataúd esperando la noche.
Pasado ese tiempo, la volcamos de nuevo y la trabajamos ligeramente, hay que espabilarla un poco de su siesta. Vamos sacando porciones con ayuda de una rasqueta de unos 40-50 grs. Turno de destreza (cada uno a su ritmo, con paciencia, mimo, suavidad…) y a formar “bolitas” uniformes. Las vamos colocando sobre trocitos de papel de horno.
Calentamos agua en un cazo y colocamos una vaporera de bambú encima (si no tienes usa cualquier otro recipiente para tal efecto) Disponemos los molletes con el papel de horno en cada piso. Sin apelotonarlos, que no son una jauría de muertos vivientes mendigando cerebros. Rociamos un poco de agua con un spray sobre cada uno y espolvoreamos sésamo y semillas de chía.Tapamos y dejamos cocinar al vapor 10-12 minutos.
Por último les daremos un golpe de calor en una sartén para tostarlos ligeramente y así obtener un pan con un bonito colorido y un aroma como a bruja quemada. 
Las hamburguesas de calabaza y frijoles negros
La eterna calabaza no podía faltar en este pequeño y chiflado homenaje a Halloween. Imposible no dejarse seducir por este emblema culinario. Así que vamos a encontrarnos con ella en una Tercera Fase casi extraterrestre.
Precalentamos el horno a 180º. Pelamos la calabaza, la troceamos y la disponemos en una bandeja de horno. Vertemos por encima canela, comino, tomillo y aceite de Oliva Virgen Extra y mezclamos todo bien. Que se impregne cada trocito… Las asamos durante 20-25 minutos.
Pasado ese tiempo la sacamos y la dejamos enfriar. Trituramos junto a los anacardos, la cebolleta y el ajo picados y la yema de huevo. Vertemos la mezcla resultante en un bol y añadimos los frijoles cocidos y enteros – queremos que se noten y vean, como pequeñas motas de oscuridad -, el cilantro picado, el zumo de limón y la sal. Removemos, emulando a un caníbal que cocina a un explorador inmerso en una olla burbujeante. 
Vamos formando las mini-hamburguesas con las manos, dando vida a una criatura deshecha, como ese Doctor Frankenstein modelando a su monstruosa obra de arte. Las freímos ligeramente en una sartén con un poco de aceite hasta que se doren.
La salsa barbacoa de vino tinto
El toque sangriento de la receta nos lo va a otorgar esta versión vinícola de la clásica salsa barbacoa. 
El truco de esta salsa casera consiste únicamente en tu gusto para la mezcla de ingredientes. Puedes añadir algo, quitar algo, prueba, cata, paladea, encuentra ese toque tuyo, tú mandas. Y tu paladar, más.
Yo te propongo este juego de ingredientes y especias, bañados con un sugerente líquido rojo (el vino), creando un maremoto de sangre al más puro estilo de “El resplandor”. Vierte todos los elementos en una olla y deja cocinar a fuego medio durante 30 minutos. Necesitamos que espese, que se coagule… Elemento de ingrediente vivido: completado.
La ensalada de col picante
Rallamos la col y la zanahoria. Importante el tema del secado para evitarnos que luego se derrame un “aguachirri” que ni nos gusta, ni nos interesa, ni nos va a aportar nada más que un gesto de desaprobación por parte del comensal.
La salsa se compone de crema agria, mostaza, sal, zumo de limón, aceite de oliva virgen Extra y vamos a catapultarla de sabor con un punto de salsa de chipotle (para lo cual podemos triturar unos chipotles en adobo).  En tu mano dejo la responsabilidad de echar más o menos cantidad. La dimensión de las llamas en tu garganta son cosa tuya… Mezclamos todo bien y lo vertemos en la col y la zanahoria. Removemos, probamos, corregimos…
Pepinos encurtidos
Sacamos unas láminas del pepino con ayuda de una mandolina, vigilando no llevarnos por delante un dedo, que quedaría muy de Halloween pero raro.
Echamos las rodajas en un plato hondo y añadimos la sal, el azúcar y el vinagre de arroz. Removemos todo bien y los abandonamos a su suerte… Que vayan cogiendo sabor, aroma y ese punto ácido que nos va a venir de muerte al final. 
Montaje final
Trazamos una línea gruesa con ayuda de un pincel de cocina de la salsa de barbacoa al vino tino – así tenemos nuestro sendero de muerte -. Colocamos la base de los molletes, un poco de rúcula y sobre ella las hamburguesas de calabaza y frijoles. Regamos con más salsa y coronamos con el pepino encurtido. Acompañamos con la ensalada servida en una hoja de col.
Una receta de Halloween diferente, olvídate de los cuchillos o tenedores y saca tus dedos a pasear. Esto es finger-food en toda regla. Mezcla de sabores: ácidos, amargos, dulces, picantes, en un solo bocado. ¡Que aproveche, hitchcookian@s!