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martes, 12 de mayo de 2020

SPAGUETTI CON PESTO DE REMOLACHA Y NUECES (Pink Pesto)

Hoy te traigo un plato de pasta de lo más vistoso, colorido, sano y sorprendente, que no se diga. Una salsa pesto animada con remolacha, queso, nueces y albahaca fresca que catapultará a otra dimensión todos tus platos de pasta.  

Se trata de una variación de las clásicas salsas pesto verde y rojo (que son dos monumentos icónicos de la gastronomía, así en general) que más allá de su siempre llamativo aspecto, encierra un sabor de lo más peculiar e interesante para jugar y mezclar. Yo he usado nueces, pero podéis dejaros llevar y añadir avellanas, pistachos, almendras o piñones. La albahaca - cuyo aroma es irrepetible - puede modificarse por espinacas y tira de los quesos que más te apetezcan. Crea. Improvisa. Disfruta. 


Yo te dejo por aquí mi versión y luego tú ya te lanzas a la aventura. Te doy las cantidades del pesto como para unas 4-5 personas. Lo restante puedes, cómo no, reservarlo para otros platos de pasta o darle vida a unas pechugas de pollo y hacer una variante de esta propuesta mía de hace tiempo Pollo al pesto. Lo de siempre: yo te doy ideas, tú ejecutas.

Sin más rollos vamos a colorear de rosa este día, hitchcookian@s... ¡Mandiles arriba!


Ingredientes
  • 90 g de spaghetti por persona (nosotros usamos integrales) 
  • Agua para cocer 
  • Sal 
  • Albahaca fresca 
  • Parmesano rallado y pimienta negra recién molida 
Para el pesto de remolacha 
  • 200-220 g de remolacha cocida
  • 2-3 cucharadas de tomate concentrado 
  • 4-6 cucharadas de  aceite de oliva Virgen Extra 
  • 10-12 nueces peladas 
  • Queso curado y Parmesano rallado 
  • Albahaca fresca y orégano
  • Pimienta negra 
  • 1 diente de ajo 
Tiempo: 15 minutos

Elaboración del pesto
  1. Esta receta es bien sencilla, todo lo que necesitaremos tener a mano es una batidora y una olla alta para la pasta. 
  2. Echa en vaso batidor la remolacha y tritúrala un poco. 
  3. Añade el resto de ingredientes y tritura. El único truco aquí es probar para que des con el sabor y la textura que tú quieras. Debería quedar una pasta densa.
  4. NOTA: Si te va el picante o darle un chispazo a este pesto puedes añadir un poco de guindilla seca (pepperoncino) o unas gotas de Tabasco. 

Culminación del plato
  1. Pon a cocer abundante agua SIN SAL y desde luego SIN ACEITE. Añade la pasta que hayas elegido y ahora sí, lanza un buen pellizco de sal. Cuece según las instrucciones pero OJO que quede bien al dente que terminaremos su cocción junto con la salsa. 
  2. IMPORTANTE: Guarda como medio vaso de agua de la cocción de la pasta antes de escurrirla.
  3. Cuela la pasta y enseguida viértela dentro de la olla con el fuego moderado. Añade unas 4 cucharadas de la salsa pesto de remolacha y el agua de cocción reservada. Empieza a remover bien la pasta para que absorba el sabor y el color del pesto y el líquido casi se evapore. 
  4. Sirve los spaghetti calientes y corona con más queso Parmesano o curado por encima, unas nueces partidas y unas hojas de albahaca cortadas SIEMPRE con las manos. 


¡Que aproveche, hitchcookian@s!  


lunes, 27 de marzo de 2017

SPAGHETTI CON ALCACHOFAS Y PESTO DE ESPINACAS Y NUECES

Volvemos a tener ante nosotros un nuevo Free Meat Monday. Y lo vamos a cumplir a rajatabla con un espectacular y diferente plato de pasta. Para la ocasión tiramos de los detalles de Nueces de California para confeccionar una salsa pesto original a base de espinacas y nueces. La clásica lleva albahaca y piñones, pero os aseguro que esta variante le llega a la altura.

Todo ello además viene secundado con unas maravillosas alcachofas. Y os intento relatar una forma sencilla de limpiarlas para así ahorrarnos tirar de "las de bote". La diferencia, como casi siempre, es abismal, así que os animo encarecidamente a que os lancéis a prepararlas vosotr@s. 

Una receta sencilla, sana, vegetal y llena de sabor. Pues al lío... ¡Mandiles arriba! 

Spaghetti con alcachofas y pesto de espinacas y nueces

Ingredientes (4 personas)
  • 300 grs de Spaghetti 
  • 6 alcachofas medianas
  • Agua 
  • Sal
  • 1 limón
  • Aceite de Oliva
Para el pesto de espinacas y nueces
  • 100 grs de espinacas
  • 60 grs de nueces 
  • 1 diente de ajo
  • 50 grs de Queso Parmesano rallado 
  • Aceite de Oliva Virgen Extra
  • 1 poco de zumo de limón
Tiempo: 30 minutos

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Las alcachofas

Lo primero de todo es ir "tuneando" nuestras brillantes y hermosas alcachofas, aquí presentes. Preparamos un bol con agua fría y el zumo del limón para, según las vayamos limpiando, caigan en el baño y no se oxiden. Todo mimo es poco...


Les cortamos el tallo y con ayuda de una puntilla (o cuchillo pequeño y afilado) recortamos la parte más gruesa de la base. Quitamos las hojas exteriores hasta que veamos la base amarilla. Cortamos después la punta de las alcachofas para quedarnos con el corazón. Lo partimos en cuatro trozos y eliminamos los pelillos que veremos en el interior. 


Salteamos las alcachofas troceadas en una sartén con un poco de aceite de oliva y sal. Alrededor de 4-5 minutos, para que cojan color. Añadimos entonces un vaso de agua y dejamos cocer a fuego medio durante 8-9 minutos con tapa. Luego cocemos unos minutos más ya destapadas,  o hasta que se haya evaporado todo el líquido y veamos que estén tiernas.



El pesto de espinacas y nueces

Pelamos el ajo y lo cortamos por la mitad. Le retiramos el germen interior. Lo trituramos con la batidora.

Añadimos las espinacas - bien lavadas y secas - y trituramos un poco más.

Incorporamos las nueces y vuelta a la batidora. A mí me gusta que se note cierto crujiente del fruto seco, así que lo trituro pero no demasiado. Pero ahí ya, a vuestro juicio culinario...Rallamos un buen queso Parmesano en la pasta creada y exprimimos un poco de limón.

Por último vamos añadiendo Aceite de Oliva Virgen Extra - nuestro oro líquido - en la mezcla y vamos removiendo hasta obtener un pesto cremoso. La cantidad os la irá pidiendo el cuerpo, debe quedar únicamente a vuestro gusto.

NOTA: Es importante que vayáis probando según añadáis ingredientes para dar con el toque perfecto.





Resultado final del pesto de espinacas y nueces
La pasta y montaje final

Ponemos un cazo con abundante agua (SIN ACEITE, por favor) y lo llevamos a ebullición. Una vez que añadamos la pasta es el momento de incorporar la sal. Si lo hacemos antes retrasaremos el hervor. Dejamos cocer según nos recomiende el fabricante. Pero siempre recordar que terminaremos de cocinar la pasta en la sartén con la salsa, así que bajad un par de minutos de la recomendación.


Escurrimos ligeramente la pasta y la echamos en una sartén caliente. Añadimos un poco del agua de cocción (como 50 ml) y salteamos junto a las alcachofas. Añadimos el pesto de espinacas y nueces y removemos bien para que se impregnen bien los spaghetti. 



Servimos enseguida en platos hondos y rallamos si se quiere un poco más de queso Parmesano y decoramos con unas hojitas de albahaca o espinaca.

¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

Spaghetti con alcachofas y pesto de espinacas y nueces

jueves, 23 de febrero de 2017

SPAGHETTI A LA CARBONARA (Receta original)

La Carbonara es un tipo de salsa italiana de lo más socorrida y sencilla de preparar, si se prepara bien, quiero decir. Hace unos meses pude asistir a una show-cooking de Pasta Garofalo con el Chef Gianni Pinto (aquí os dejo mi CRÓNICA) y pude tomar nota de ciertos trucos o técnicas. 

Como siempre en estos casos, conviene apuntalar que la salsa Carbonara original no lleva nata. Otra cosa es que tú quieras añadirla, pero debes saber que tendrás un italiano acechando en cada esquina.  Su untuosidad viene dada por el queso y la yema de huevo... 

También se debe señalar que se suele añadir champiñones o cebolla, ingredientes magníficos pero que nada pintan en la receta original. Insisto, cada cual es más que libre de "versionear" a su antojo los platos que quiera. El fanatismo culinario no es lo mío. Pero sabed que la receta clásica es mucho más jugosa y aromática, y si cabe, más fácil de preparar.

El tema del queso. Se suele añadir Pecorino romano o bien Parmesano, a veces la mezcla de ambos. Cualquier puede servir para este uso, aunque recomiendo efusivamente que sean quesos buenos y no bolsitas donde el queso brilla por su ausencia.

Y el tema de la panceta. Los italianos suelen usar Guanciale (una especie de chacina sin ahumar hecha con las carrilleras del cerdo) pero un buen pedazo de panceta nos hará el apaño para intentar ser lo más fieles posibles sin caer en grandes pecados.

Así pues hoy nos vamos a las entrañas de la cocina del país vecino para recrear una de sus populares salsas. Tiempo mínimo. Resultado extremo. ¡Mandiles arriba!

Spaghetti a la carbonara (receta original)

Ingredientes (2 personas)
  • 200 grs de spaghetti (en mi caso Garofalo) 
  • 50 grs de queso Pecorino o Parmesano 
  • 100 grs de Panceta 
  • 3 yemas de huevo M o 2 yemas de huevo L
  • Sal y pimienta negra molida 
  • Aceite de oliva Virgen Extra
  • Agua para la cocción

Tiempo: 10-15 minutos

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Mientras preparamos nuestra "carbonara" por un lado, vamos a ir dejando hechos los spaghetti. Así que al lío, que este plato se tarda poco en preparar pero hay que hacerlo bien.

Cocción de la pasta

Calentamos abundante agua en una olla alta SIN SAL NI ACEITE. La sal (1 gr o 1'5 grs por cada litro) la incorporaremos cuando empiece a hervir, si la echamos antes retrasamos la ebullición. Y si echáis aceite pasarán dos cosas: 1) un italiano morirá en alguna parte. 2) la salsa no se agarrará como es debido a la pasta.





Cuando empiecen los borbotones añadimos la pasta y dejamos cocinar según nos recomiende el fabricante de turno, aunque mi recomendación es que bajéis 2 minutos el tiempo que os digan. Necesitamos una pasta al dente y terminará de cocinarse con la salsa. La pasta "blandurria" no nos vale, nuestro morro es fino, no lo olvidéis...


La carbonara 

Por un lado troceamos la panceta (evitad si podéis el bacon troceado y envasado, vuestro carnicero os dará producto de calidad) y la freímos en una sartén sin aceite. La panceta irá soltando su propia grasa y es la que nos interesa. Dejaremos hasta que se dore bien.


En un bol amplio vertemos las yemas de los huevos y las batimos. 


Rallamos el queso Pecorino (si no tenéis podéis usar Parmesano) y mezclamos. Añadimos una buena cantidad de pimienta negra molida - fundamental - y sal al gusto. 


Ahora es el momento de incorporar los spaghetti a la sartén con la panceta. Les damos un buen salteado conjunto a fuego vivo, añadiendo un poco del agua de cocción. 


Apartamos del fuego y vertemos la mezcla de huevo, queso, sal y pimienta negra. Removemos bien para que se vaya haciendo ligeramente. NOTA: No se trata de que cuaje el huevo, sino que quede una mezcla muy cremosa. Podéis acercarlo al fuego levemente y remover a conciencia.


Ya sólo nos queda servir enseguida en platos hondos. Espolvoreamos un poco más de queso rallado y un poco más de pimienta negra. Blandimos el tenedor y disfrutamos, sin complicaciones. 

¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

martes, 31 de mayo de 2016

UNIVERSO PASTA: Recetas sugerentes de pasta

Para mi tercer post colaborativo he optado por la pasta. Uno de las materias primas más socorridas, populares y protagonistas. Es cierto que hay innumerables recetas circulando por la red, pero eso no quita que podamos añadir más sugerencias y propuestas para que podamos amoldarlas a nuestros gustos más exquisitos.

La pasta - bien sea sea o fresca, industrial o casera, corta o larga - se ha extendido en todo el planeta y ha proporcionado un plus de creatividad a cocineros, cocinillas o seres hogareños. La preparación de salsas, la mezcla de ingredientes, la combinación de hierbas aromáticas o el juego de quesos, son sólo algunas de las virtudes que inundan las mesas a lo largo y ancho del globo.

Y es que, seamos sinceros, la pasta gusta a todo el mundo. Es sencilla y rápida de preparar y tiene el don de amoldarse a cualquier paladar y a cualquier estación del año. Aquí os dejo una maravillosa recopilación de lo más variopinta para que la saquéis jugo y aprovechéis algunas de estas ideas a la hora de gozar de este plato universal. ¡Mandiles arriba! 


Nada como lo casero para comenzar esta recopilación. Entre 3 fogones se lanza a la aventura de preparar y modelar la pasta y nos propone unos hogareños, naturales y sensacionales Tallarines caseros con Boloñesa.


La cocina de Masito nos zambulle de lleno en el océano de sabores con estos Espagueti Frutti di Mare. Berberechos, patas de pulpo o gambones copan de sabor marítimo esta fantástica receta. 


Para tiempos veraniegos y de calor Dulce de Limón nos deleita con una sencilla y muy bien combinada Pasta con atún, tomate y olivas negras. Elementos asequibles y económicos para una receta estupenda.


No podía faltar en esta colección salsas clásicas como estas Hélices a la Puttanesca que nos sirve Picoteandoideas. Aquí se dan cita anchoas, alcaparras, albahaca y unos tomates escaldados para encumbrar una receta de 10.


Viajamos ahora a Grecia gracias al pasaporte culinario que nos otorga Las Recetas Fáciles de María y sus sorprendentes Tagliatelle con Salsa Htipiti. Una combinación de queso Feta, pimientos asados y buen aceite de oliva hacen que nuestro paladar navegue por orillas del Mediterráneo.


Seguimos catando sabores y nuevas fórmulas con ayuda de Olor a Hierbabuena. Adapta una versión estudiantil y la catapulta de aromas exóticos. De ese modo surgen sus Espagueti con Salsa de Soja. Pocos adornos pero con mucha intención para aprovechar todas las ventajas de la pasta.


Y terminamos este abanico volviendo a Italia y a una de sus salsas inmortales. Desde The Hitchcook os propongo estos vibrantes y ardientes Spaghetti All'arrabbiata. Un potente plato picantón donde predominan el pepperoncino, los tomates secos y el queso Parmesano. Para paladares aventureros.


Y hasta aquí este viaje a través de algunos divertidos, sugerentes y fantásticos platos de pasta. Como veis hay mucha variedad e inspiración por descubrir. Así que ataos el mandil y a por ellos.

Podéis seguirme en Facebook o Twitter.

lunes, 11 de abril de 2016

SPAGHETTI CON PESTO DE ESPINACAS (Free Meat Monday)

Esta fabulosa, sencilla y nutritiva receta ha sido extraída y "versioneada" de Cocinando con Catman y su Pesto de Espinacas y Nueces. Al César lo que es del César (o al gato, lo que es del gato). Debo señalar que ha sido toda una grata sorpresa por su sabor y textura. La combinación de los frutos secos (en mi caso piñones) con la espinaca y la mezcla de quesos tiene una potencia en boca fantástica.

Lo bueno de la salsa pesto es que podemos combinar infinidad de ingredientes para realzar cualquier plato de pasta. Desde el clásico de albahaca, pasando por el Pesto Rosso o por un pesto de Eneldo. Jugando con piñones, avellanas, nueces y fusionando quesos curados de diferentes sabores. 

Y como hoy es "Free Meat Monday" nada mejor que este recetón de pasta. No tenéis excusas para probar esta delicia que os sorprenderá y que pasará obligatoriamente a vuestro recetario. Lleva poco tiempo, es increíblemente sana y muy fácil de preparar. ¡Mandiles arriba! 

Ingredientes (4 personas)
  • 100 grs de Queso Parmesano
  • 30-40 grs de queso Pecorino Romano
  • 150 grs de espinacas
  • 1 diente de ajo
  • 80 grs de piñones 
  • Aceite de oliva Virgen Extra 
  • Sal, pimienta negra molida 
  • Pepperoncino (o guindilla seca) 
  • 180 grs de Spaghetti 
Tiempo
  • 15 minutos 

Para la preparación de este pesto necesitaremos tener a mano o bien una batidora o un buen mortero para desestresarnos.  Yo suelo usar siembre "el trabajo manual" para estas preparaciones, pero en vuestra sabiduría extensa lo dejo. 

Lavamos las espinacas y las secamos bien. Tostamos ligeramente los piñones en una sartén sin aceite hasta que se doren. NOTA: Que no se quemen bajo ningún concepto. 


En el mortero (o el vaso batidor) añadimos el diente de ajo con una pizca de sal. Lo trabajamos hasta desintegrarlo. Añadimos las espinacas y machacamos a conciencia. Incorporamos los piñones doraditos y vuelta al tajo. Trabajamos y trabajamos, con calma, disfrutando el momento.

Vamos añadiendo aceite para emulsionar la mezcla y obtener la densidad deseada. Por último añadimos los quesos rallados, la pimienta negra y sal (si hiciera falta, pero ante todo probadlo).


Cocemos la pasta en abundante agua SIN ACEITE y colamos cuando esté al dente. 

Servimos los spaghetti en un plato hondo y vertemos una buena dosis de pesto de espinacas por encima. Espolvoreamos un poco de pepperoncino - para darle un puntito picante - y rallamos más Parmesano por encima. ¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

lunes, 29 de febrero de 2016

SPAGHETTI CON SALSA DE CALABAZA (Free meat Monday)

Lunes sin carne. Pues a eso vamos. Para hoy nos dejamos seducir por la pasta y las verduras, y vamos a mezclarlas para obtener un sabor muy de huerto, sano y aromático.

Este plato tiene las virtudes de ser vegetariano y muy rápido de preparar. Para los amantes de la calabaza (entre los cuales me incluyo abiertamente) es una forma espectacular de darle protagonismo en la mesa. Por supuesto que mi materia prima corre a cargo de Pastas Garofalo, muy fan de sus productos y de la calidad que atesoran. Sin más, nos lanzamos de lleno a preparar esta fabulosa receta. ¡Mandiles arriba!

SPAGHETTI CON SALSA DE CALABAZA

Ingredientes (2 personas)

  • 180-200 grs de Spaghetti Garofalo 
  • 1 cebolla 
  • 1 diente de ajo
  • 400 grs de calabaza troceada 
  • 100 ml de Leche Evaporada 
  • Nuez moscada
  • Sal y pimienta negra molida
  • Queso Parmesano Rallado 
  • Aceite de Oliva
Tiempo
  • 30 minutos 

Picamos la cebolla en juliana (en tiras) y el ajo muy fino y los ponemos a pochar en un sartén con un poco de aceite de oliva. Añadimos una pizca de sal para ayudarles a "sudar". 

Cuando empiece a transparentarse añadimos la calabaza pelada y picada en pequeños dados. Removemos y tapamos la sartén. Vamos a dejar que se cocinen con su vapor hasta que la calabaza se ponga blanda y se deshaga fácilmente.


La vamos triturando con ayuda de la cuchara de madera hasta deshacerla por completo. NOTA: En este punto ponemos a cocer la pasta con abundante agua y sal. NADA DE ACEITE.


De vuelta a la sartén. Incorporamos la leche evaporada, la nuez moscada y salpimentamos. Removemos bien y dejamos cocer a fuego moderado 2 minutos.


Rallamos queso Parmesano por encima (esto le dará "cuerpo" y sabor a la salsa) y añadimos los spaghetti ya cocidos. NOTA: Si vemos que necesita un poco de líquido para ligar bien la salsa, vertemos un cazo del agua de cocción de la pasta. 

Servimos en platos hondos y rallamos un poco más de queso. Blandimos el tenedor y a disfrutar de este espectacular y sencillo plato de pasta. ¡Que aproveche, hitchcookian@s! 


miércoles, 16 de diciembre de 2015

SPAGHETTI CON LANGOSTINOS Y CHIRLAS (La dolce vita)


Hoy nos toca pasta. Y cuando toca pasta siempre hay que pensar en salsas y condimentos para darle vida y llenar de sabores nuestro paladar: pesto, boloñesa, pommodoro, napolitana... Cualquiera es ideal para engrandecer un buen plato de pasta. En esta ocasión tiramos del mar para confeccionar este plato tremendamente aromático. Langostinos y chirlas dominan el cartel de esta cine-receta.

Como no podía ser de otra forma, aquí usamos Pasta Garofalo para garantizarnos calidad. Que no se trata de desmerecer un producto tan fresco como el marisco que tenemos. He optado por Spaghetti, pero con esta salsa nos valdría cualquier tipo de pasta seca o fresca: farfalle, tagliatelle, casarecce, penne, rigatoni... Yo os doy la idea, vosotros la hacéis propia. 

Para la ocasión le he pedido al gran Fellini que me preste su obra "La dolce vita" para realizar la comparación gastro-cinéfila. Ese toque picante y el protagonismo de nuestros dos mariscos simbolizan perfectamente una de las joyas del cine europeo y mundial. ¡Mandiles arriba!

SPAGHETTI DE LANGOSTINOS Y CHIRLAS

Ingredientes (2 personas)
  • 180 grs de spaghetti Garofalo 
  • 250 grs de langostinos crudos 
  • 250 grs de chirlas
  • 20 tomatitos pera (o 2-3 tomates maduros)
  • Perejil fresco picado o albahaca fresca
  • 2 dientes de ajo
  • Peperoncino (guindilla)
  • Caldo de pescado (cabezas, huesos, espinas...)
  • Sal, orégano, pimienta negra y Aceite de oliva
Tiempo
  • 30 minutos
Película comparada
  • "La dolce vita" (Federico Fellini - 1960) ---- Tras receta


El caldo o fumet de pescado

Lo primero de todo es dar sabor a la pasta. Por supuesto que podemos cocerla con agua y sal (NADA DE ACEITE) pero en esta ocasión, al ser muy marítimo el plato vamos a potenciar su sabor aprovechando las cabezas de los langostinos, una cabeza de cabracho que deambulaba por el congelador, un poco de verdura y perejil. 

Pelamos los langostinos y ponemos a sofreír en una olla las cabezas y las cáscaras con un poco de aceite. NOTA: Yo suelo añadir un chorrito de Brandy para flamearlo pero no es obligatorio.

Ponemos las chirlas en un bol con agua y sal para que suelten la tierra.

Añadimos las verduras (cebolla, puerro, apio, nabo... lo que tengáis) y unas hojas de perejil fresco. Echamos la cabeza de pescado (o los huesos de rape, por ejemplo) y cubrimos de agua. Salpimentamos y dejamos hervir suavemente durante 30 minutos. NOTA: Hay que ir desespumando para eliminar las impurezas que van saliendo a flote.

Colamos y reservamos. Esa será nuestra base para cocer la pasta.

La salsa

En una sartén con 2 cucharadas de aceite freímos ligeramente los dientes de ajo laminados. Enseguida añadimos los langostinos pelados, salteamos brevemente e incorporamos los tomates y un poco de agua, para ayudarles en la cocción.



Salpimentamos y añadimos un poco de orégano. Removemos con suavidad y dejamos reducir.

Colamos las chirlas y las incorporamos a la sartén. Tapamos y cocinamos a fuego suave hasta que se abran por completo. 


Cocemos la pasta (este paso lo podemos hacer previamente, calculando el tiempo de cocción) en el caldo de pescado hasta que nos quede al dente.

Incorporamos la pasta a la sartén directamente desde la olla (todo el líquido que caiga será bien recibido para mejorar la cocción y que se empasten los aromas) y mezclamos con cuidado. Espolvoreamos perejil fresco picado y listo. 

Emplatamos en platos hondos y regamos bien con la salsa. Opcionalmente podemos añadir un poco de peperoncino (o guindilla seca) por encima para catapultar aún más los sabores. Blandid el tenedor y a por ellos. ¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

Película ideal para degustar este plato
LA DOLCE VITA
("La dolce vita" de Federico Fellini - 1960)

Huele a Italia. Huele a las calles romanas. A esas noches de donde se entremezclan seres de lo más variopintos por las venas de la Ciudad Eterna. En esta ocasión me he dejado llevar por el puro sentimiento italiano del plato para hallar un reflejo cinematográfico a la altura. Enseguida me asaltaron varios nombres, varias obras, pero viendo el toque "picante" de la receta, su maraña de pasta y el protagonismo de dos ingredientes por encima del resto, mi mente turbada se fue a "La dolce vita" de Fellini.

Primera colaboración del tándem Fellini-Mastroianni (luego vendrían joyas como "Fellini 8 1/2", "Ginger y Fred" o "La ciudad de las mujeres") que supuso todo un éxito de taquilla, premios y público. Aunque vino cargada de una buena dosis de polémica social. En España no se estrenó hasta 1980, y todo dado por la sátira descomunal de la burguesía y a la aristocracia, por la banalidad del star-system, por la hipocresía reinante en la sociedad, por la obscenidad humana... Dardos demasiado envenenados para una época de censura y falsedad.

"La dolce vita" se sitúa justo después de las obras más neorrealistas de Fellini como las mágicas y sublimes "La Strada" o "Las noches de Cabiria", y justo antes de piezas más simbolistas, visualmente arrolladoras y surrealistas como "Giulietta de los espíritus" o "Fellini 8 1/2". Ese punto medio en el que el autor de alma romana empieza a afilar su pluma y su cámara para desentrañar las miserias del hombre social. Para ahondar en esa falsa felicidad reinante, en ese escaparate de lujo que esconde auténticos despojos humanos. Su ojo clínico se cita en su ciudad, Roma, para embaucarnos en un viaje por sus entrañas más desconocidas. Esta película es el punto medio en la filmografía de Fellini y sirve para comprender su primera etapa, en la que se valía de la realidad para criticar aspectos deshonrosos de la sociedad y la burguesía italiana.

La película nos habla de Marcelo Rubin (el inconmensurable Mastroianni), un periodista de sociedad (aquí se acuña el término "paparazzi" - dado por el nombre del fotógrafo Paparazzo - y que hoy en día se asimila al reportero gráfico y entrometido del corazón) que se mueve sin ningún tapujo ni moralidad por la farándula de la nobleza nocturna cubriendo noticias mundanas y personalidades vacías, al tiempo que pasea su amor en relaciones esporádicas. Pero de pronto da con la gran primicia: la llegada a Roma de una popular estrella de cine (la voluminosa Anita Ekberg), a la que acompaña por diferentes fiestas y eventos de la alta sociedad, con el fin de obtener un poderoso artículo. 

Nuestra receta, como decía al principio, huele a Italia, a Roma. A esas fiestas de Via Veneto, a esa maraña de spaghetti serpenteando por las ciudad del plato y copada de personajes variopintos. La película está troceada en episodios diferentes - sin un hilo de conexión sólido - que nos dan muestras de un nuevo lenguaje cinematográfico, basado en experiencias salteadas, en retales de un cuadro que sólo podrá ser admirado por completo al finalizar la ejecución o cocinado.

En ese mundo limitado por los bordes del plato o de la sartén, se dan cita numerosos seres de la aristocracia romana, que en nuestra alocada mente mutan en tomatitos cherry (o pommodorini). Personajes-ingredientes cortados por el mismo patrón, iguales a la vista, que se mueven por la olla entre bailes de sofrito y hervores veraniegos. Un grupo de elementos que representan por su intenso rojo la pasión, la ambición, la hipocresía, el envilecimiento... destacan por su tono y por estar bañados de ese punto intenso que les otorga el ajo. 

Por entre sus jugos se entremezcla uno de los dos grandes protagonistas del plato-película: el langostino, para nosotros Marcelo. Ese reportero hastiado que poco a poco se va dejando cocinar por los saraos aristocráticos del tomate y que, a fuerza del calor del verano y de la sartén, se va creando una coraza. Como buen periodista del corazón no tiene escrúpulos, todo le resbala, se funde con la alta sociedad para extraerle las miserias, el horror de sus vacías existencias...

Pero de pronto topa con una diva, una joven tentación de sinuosas curvas, cubierta por una concha y que oculta el pecado dentro. Esa chirla simboliza la presencia de la voluminosa actriz Sylvia - mágica, sensual, inocente, que no se abre con facilidad - que atrapa al langostino Mastroianni. Juntos pasearán - o se cocinarán - por las calles de una Roma decadente, dominada por la lascividad - otorgado por el picante del peperoncino - de la sociedad que borbotea en la sartén. Poco a poco se irá abriendo y dejándose seducir por ese marisco galán, mientras la salsa la baña como si de una Fontana Di Trevi culinaria se tratara...

Esta obra felliniana es una joya narrativa, una radiografía sin tapujos y una descomunal sátira de la vida y el ser humano, que ha pasado a la memoria cinéfila por méritos propios. La mezcolanza de elementos - comedia, drama, documental...- le hace asemejarse a nuestro plato, donde confluyen variedad de ingredientes, aromas, texturas y matices. A lo largo del cocinado viajaremos por Roma, visitaremos sus rincones más ocultos, nos deslumbraremos con sus luces y seremos testigos de las miserias de la alta sociedad. En nuestra mano está dejarnos tentar por "la dolce vita" de la pasta...