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domingo, 23 de octubre de 2016

BOCADOS PARA UN PSICÓPATA VEGETARIANO (Finger-food de Halloween)

Se aproxima Halloween y con él, infinidad de recetas tétricas, trampantojos sanguinolientos, postres que aterran a niños... Para la ocasión yo me he decantado por aplicar algunas técnicas y trucos aprendidos en las clases de la beca +Demoslavueltaaldia  para confeccionar un menú vegetariano, lleno de sabor, de diversión y que nos aleja de los elementos cárnicos y nos acerca a un bocado apto para todos los públicos y/o paladares.

Este surtido de finger-food (en homenaje a +Javier Brichetto) es un proceso largo, con muchos ingredientes y diferentes técnicas. Pero que eso NUNCA os suponga un problema. Yo me he vuelto loco (aún más si cabe) pero podéis extraer ideas por separado para otras preparaciones. Usar la salsa bbq al vino para unas costillas, el mollete para una hamburguesa de atún, la ensalada para un acompañamiento o los pepinos encurtidos en una ensalada. Os hago propuestas, vosotros cogéis la que más os plazca y la ejecutáis a vuestro gusto, que es el único que importa. 

Sin más os dejo con la receta, escrita y en vídeo para que no perdáis detalle y paséis un buen rato en la cocina, que de eso se trata. ¡Mandiles arriba!

Ingredientes (4 personas)

Para las hamburguesas 
  • 250 grs de calabaza
  • 50 grs de frijoles negros
  • 1 yema de huevo
  • 50 grs de anacardos
  • 1 cebolleta y 1 diente de ajo
  • 1 cda de cúrcuma
  • cilantro fresco picado
  • canela en polvo, comino y tomillo
  • zumo de limón, sal y aceite de oliva virgen extra 
Para los molletes chinos
  • 500 grs de harina de trigo
  • 300 grs de leche
  • 5 grs de levadura
  • 5 grs de impulsor
  • semillas de sésamo variado, chía…
  • Agua y una vaporera 
Para la salsa BBQ al vino tinto
  • 200 grs de kétchup
  • 100 ml de vino ribera del duero (cvne)
  • 60 grs de panela (o azúcar moreno)
  • 40 grs de vinagre de manzana
  • 10 grs de zumo de limón
  • 1 cucharada de mostaza antigua
  • 10 grs de salsa inglesa y 10 grs de salsa de soja
  • ajo en polvo y cebolla en polvo (2 cdas)
  • pimienta negra, zumo de limón
Para la ensalada de col picante
  • 300 grs de col y 1 zanahoria grande
  • 1 taza de crema agria
  • 1 cucharada de mostaza de dijon
  • 1-2 cucharadas de salsa picante (chipotle)
  • zumo de limón
  • sal y aceite de oliva virgen extra
Para los pepinos encurtidos
  • 1 pepino holandés
  • 10 gramos de sal
  • 10 gramos de azúcar
  • 200 ml de vinagre de arroz

Aquí te dejo la video-receta completa...

Y aquí tienes el paso a paso narrado de una forma diferente...
Los molletes chinos al vapor
Todo arranca mezclando nuestros personajes secos (levadura, impulsor y harina) en un bol amplio. A mano, vamos a notar la comida, a palparla, a moldearla… Añadimos leche tibia y lentamente vamos mezclando todo.
Cuando tengamos todos los ingredientes bien integrados, volcamos la mezcla en una superficie lisa y limpia y nos arremangamos. Es hora de trabajar hasta obtener una masa uniforme, heterogénea, lisa, casi como un cráneo humano…
La devolvemos al bol, cubrimos con un trapo húmedo y dejamos que repose 1 hora, tal y como dormita Drácula en su ataúd esperando la noche.
Pasado ese tiempo, la volcamos de nuevo y la trabajamos ligeramente, hay que espabilarla un poco de su siesta. Vamos sacando porciones con ayuda de una rasqueta de unos 40-50 grs. Turno de destreza (cada uno a su ritmo, con paciencia, mimo, suavidad…) y a formar “bolitas” uniformes. Las vamos colocando sobre trocitos de papel de horno.
Calentamos agua en un cazo y colocamos una vaporera de bambú encima (si no tienes usa cualquier otro recipiente para tal efecto) Disponemos los molletes con el papel de horno en cada piso. Sin apelotonarlos, que no son una jauría de muertos vivientes mendigando cerebros. Rociamos un poco de agua con un spray sobre cada uno y espolvoreamos sésamo y semillas de chía.Tapamos y dejamos cocinar al vapor 10-12 minutos.
Por último les daremos un golpe de calor en una sartén para tostarlos ligeramente y así obtener un pan con un bonito colorido y un aroma como a bruja quemada. 
Las hamburguesas de calabaza y frijoles negros
La eterna calabaza no podía faltar en este pequeño y chiflado homenaje a Halloween. Imposible no dejarse seducir por este emblema culinario. Así que vamos a encontrarnos con ella en una Tercera Fase casi extraterrestre.
Precalentamos el horno a 180º. Pelamos la calabaza, la troceamos y la disponemos en una bandeja de horno. Vertemos por encima canela, comino, tomillo y aceite de Oliva Virgen Extra y mezclamos todo bien. Que se impregne cada trocito… Las asamos durante 20-25 minutos.
Pasado ese tiempo la sacamos y la dejamos enfriar. Trituramos junto a los anacardos, la cebolleta y el ajo picados y la yema de huevo. Vertemos la mezcla resultante en un bol y añadimos los frijoles cocidos y enteros – queremos que se noten y vean, como pequeñas motas de oscuridad -, el cilantro picado, el zumo de limón y la sal. Removemos, emulando a un caníbal que cocina a un explorador inmerso en una olla burbujeante. 
Vamos formando las mini-hamburguesas con las manos, dando vida a una criatura deshecha, como ese Doctor Frankenstein modelando a su monstruosa obra de arte. Las freímos ligeramente en una sartén con un poco de aceite hasta que se doren.
La salsa barbacoa de vino tinto
El toque sangriento de la receta nos lo va a otorgar esta versión vinícola de la clásica salsa barbacoa. 
El truco de esta salsa casera consiste únicamente en tu gusto para la mezcla de ingredientes. Puedes añadir algo, quitar algo, prueba, cata, paladea, encuentra ese toque tuyo, tú mandas. Y tu paladar, más.
Yo te propongo este juego de ingredientes y especias, bañados con un sugerente líquido rojo (el vino), creando un maremoto de sangre al más puro estilo de “El resplandor”. Vierte todos los elementos en una olla y deja cocinar a fuego medio durante 30 minutos. Necesitamos que espese, que se coagule… Elemento de ingrediente vivido: completado.
La ensalada de col picante
Rallamos la col y la zanahoria. Importante el tema del secado para evitarnos que luego se derrame un “aguachirri” que ni nos gusta, ni nos interesa, ni nos va a aportar nada más que un gesto de desaprobación por parte del comensal.
La salsa se compone de crema agria, mostaza, sal, zumo de limón, aceite de oliva virgen Extra y vamos a catapultarla de sabor con un punto de salsa de chipotle (para lo cual podemos triturar unos chipotles en adobo).  En tu mano dejo la responsabilidad de echar más o menos cantidad. La dimensión de las llamas en tu garganta son cosa tuya… Mezclamos todo bien y lo vertemos en la col y la zanahoria. Removemos, probamos, corregimos…
Pepinos encurtidos
Sacamos unas láminas del pepino con ayuda de una mandolina, vigilando no llevarnos por delante un dedo, que quedaría muy de Halloween pero raro.
Echamos las rodajas en un plato hondo y añadimos la sal, el azúcar y el vinagre de arroz. Removemos todo bien y los abandonamos a su suerte… Que vayan cogiendo sabor, aroma y ese punto ácido que nos va a venir de muerte al final. 
Montaje final
Trazamos una línea gruesa con ayuda de un pincel de cocina de la salsa de barbacoa al vino tino – así tenemos nuestro sendero de muerte -. Colocamos la base de los molletes, un poco de rúcula y sobre ella las hamburguesas de calabaza y frijoles. Regamos con más salsa y coronamos con el pepino encurtido. Acompañamos con la ensalada servida en una hoja de col.
Una receta de Halloween diferente, olvídate de los cuchillos o tenedores y saca tus dedos a pasear. Esto es finger-food en toda regla. Mezcla de sabores: ácidos, amargos, dulces, picantes, en un solo bocado. ¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

domingo, 7 de febrero de 2016

PESCADILLA AL VAPOR CON PISTO Y ROMANESCU


Hoy os propongo un plato a cámara rápida de lo más sano y cargado de elementos beneficiosos para la salud. Vamos a juntar en el mismo escenario un pescado blanco como la pescadilla con un puñado de verduras y un Romanescu al vapor, y así nos eliminamos de grasas extras.

Todos los protagonistas de esta vertiginosa receta tienen sus propiedades nutricionales. La pescadilla posee altos niveles vitamínicos y energéticos. Además suele ser bastante asequible para el bolsillo y muy agradecida de preparar con diversas técnicas: rellena, al horno, plancha... Eso sí, CONVIENE CONGELARLA previamente para evitar sustos en forma de anisakis

El Romanescu por su parte es una crucífera (como lo son el brócoli, el nabo, la coliflor...) de aspecto psicodélico y plagada de beneficios: es diurética, anticancerígena, anticolesterol... Conviene tomarla lo más cruda posible para aprovechar todas sus propiedades. Aunque, lógicamente, cada paladar es un mundo y el vuestro es el que manda. 

Como veis el plato de hoy es un tesoro para la salud. Rápido, eficaz, con muchas texturas y especialmente apropiado para sortear los excesos del fin de semana. ¡Mandiles arriba!

Ingredientes (4 personas)
  • 1 pescadilla de 1 kg en rodajas
  • 1 puerro
  • 1 cebolla
  • 1 romanescu
  • Sal y pimienta negra
  • Eneldo fresco
Para el pisto
  • 1 cebolla grande
  • Pimiento rojo y amarillo
  • 1 calabacín 
  • 2 dientes de ajo
  • 1 rama de apio
  • 2 tomates maduros 
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta negra
Tiempo
  • 20 minutos
Preparamos el pisto. Para ello lavamos bien y troceamos todas las verduras y hortalizas en brunoise.
Ponemos un poco de aceite a calentar en una sartén y vamos a ir pochando a fuego medio con la tapadera puesta para que vayan sudando. Habrá que ir removiendo de vez en cuando para que se hagan bien, con mimo, sin prisa...

En una olla añadimos agua, unos granos de pimienta y la cebolla y el puerro troceado. Colocamos los ramilletes del romancescu en una vaporera y dejamos cocinar unos 5-7 minutos. Sacamos enseguida a un bol con agua y hielo. Así nos quedará crujiente.

NOTA: Si no tienes vaporera puedes hervir de manera tradicional el romancescu y el pescado. 

En esa misma olla vamos a cocinar nuestro pescado. Sazonamos la pescadilla y la hacemos al vapor durante 5 minutos. 

Cuando el pisto esté bien pochado ya tendremos todos los ingredientes listos para emplatar. 

Disponemos el pisto con gracia sobre el plato - por ejemplo cruzando de esquina a esquina como en mi caso - y colocamos las rodajas de pescadilla encima, coronando la cima. Decoramos con los "árboles" de color lima, extraños y orgullosos del romancescu y un poco de eneldo

Por último le damos un "chispazo" de aceite de oliva Virgen Extra por encima y listo. Nuestro plato a cámara rápida está preparado para ser devorado. ¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

sábado, 21 de febrero de 2015

MEJILLONES ESTILO BRUSELAS (De aperitivo)

Hora del aperitivo. Nos vamos de viaje a Bruselas para preparar sus conocidísimos "Moules et frites" (Mejillones y patatas fritas) Una receta de lo más sencilla pero que satisface a todo el mundo. No engaño a nadie si digo que los mejillones están ricos con cualquier preparación: al vapor, con vinagreta, empanados (tigre)...  Y si sumamos su un alto contenido en hierro y potasio, los convierte en nuestro aperitivo ideal para este sábado soleado. ¡Mandiles arriba!

INGREDIENTES (2 personas)
1 kg de mejillones
 1 ramita de apio
1 cebolleta
1 diente de ajo
100 ml de vino blanco
100-120 grs de Leche Evaporada
1 cda de mantequilla
1 cda de aceite de Oliva
Sal y pimienta
Limón
Patatas para freír

Tiempo: 15 minutos

Primeros coletazos

Limpiamos bien los mejillones de barbas y conchas pegadas. Yo suelo usar un estropajo de aluminio (Nanas) para esta tarea y mucha paciencia. Una vez limpios, los pasamos por agua fría y reservamos.

Picamos la cebolleta y la ramita de apio en brunoise. Y el ajo en trocitos pequeños.

En faena 

En una olla echamos la mantequilla y el aceite (para evitar que se nos queme la mantequilla) y calentamos. Añadimos la cebolleta, el ajo y el apio y lo rehogamos unos minutos.

Incorporamos el vino blanco y dejamos que evapore el alcohol unos 3 minutos. Salpimentamos al gusto, o sea, al tuyo.

Mejillones a escena

Momento de añadir la leche evaporada (si no tienes puedes usar Nata Líquida) y los mejillones. Removemos bien y tapamos la olla. Dejamos cocinar todo a fuego medio unos 4-5 minutos.

Pasado el tiempo retiramos del fuego. Aquí se puede espolvorear perejil picado, que en esta ocasión yo no tenía. Pero me lo guardo para la siguiente acometida a Bélgica...

Acompañamos de unas patatas fritas bien salpimentadas y servimos cada cosa por separado. Y no hay más, sólo recostarse en la Grand Platz y saborear uno de los placeres culinarios europeos por excelencia. ¡Que aproveche, hitchcookianos!