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viernes, 15 de junio de 2018

GUACAMOLE CON LANGOSTINO CAJÚN

Hoy vamos a perder el tiempo justo en la cocina para sorprender al comensal de turno con un entrante clásico pero al que vamos a acompañar con una estrella invitada de altura. Se trata de un inmortal Guacamole secundado por un langostino al estilo Cajún que os hará salivar...

Aprovechando que estamos en el Mes Mundial del Aguacate le damos salida con una de sus facetas más reconocidas. Yo aquí os muestro una versión clásica (me gusta añadir pocos elementos si la materia es buena, y ésta lo era) pero si os va la marcha podéis incluir algo de tomate picado, cebolla roja o pimiento. En vuestra sabia mano lo dejo...

La gracia de este aperitivo está en usar el langostino a modo de totopo (el nacho) y untarlo en el guacamole. La mezcla de sabores y especias, de picantes y ácidos es brutal. La foto creo que habla por sí sola, pero tendréis que hacerla para creerme. Nos ponemos en modo rápido... ¡Mandiles arriba!


Ingredientes 

  • 2-3 aguacates maduros
  • Cilantro fresco
  • 1 lima
  • Aceite de Oliva Virgen Extra
  • Sal y pimienta negra molida
  • Unas gotas de Tabasco o un chile pequeño picado
Para los Langostinos Cajún
  • 4-6 langostinos crudos
  • 1 cucharada de orégano
  • 1 cucharada de comino
  • 1 cucharada de pimentón dulce
  • 1 cucharadita de guindilla molida
  • 1 cucharadita de cebolla en polvo
  • 1 cucharadita de ajo en polvo
  • Sal y pimienta negra 
Tiempo: 10 minutos 

PASOS A CÁMARA RÁPIDA

1. Pelamos los aguacates, les quitamos le hueso y los vaciamos. NOTA: No tiréis el hueso, puede ser un poderoso aliado para hacer que no se oxide el aguacate.

El maravilloso protagonista de la receta tendido para la foto...
2. Trituramos los aguacates con un tenedor (NADA DE BATIDORA!) y les añadimos un chorro de lima, sal, pimienta negra y un poco de aceite de oliva Virgen Extra.ç

3. Picamos finamente el cilantro fresco y lo añadimos. Damos caña con un poco de picante con el Tabasco - al gusto - o el chile picado. LA CLAVE de un buen guacamole es en ir probando y probando hasta que esté a vuestro gusto y al de nadie más, que para eso os lo estáis currando.

Si lo reservamos para más adelante (no mucho tiempo, que se echará a perder el trabajo) podemos añadir los huesos al guacamole y taparlo bien con papel film y reservarlo en la nevera.

4. Pelamos los langostinos y los salpimentamos. NOTA: Ni se os ocurra tirar las cabezas y carcasas, nos servirán para un futuro y casero fumet de pescado.

5. En un bol mezclamos todas las especias y las integramos. Pasamos los langostinos por la mezcla Cajún y los freímos en una sartén con una gota de aceite durante 30 segundos por cada cara. 

6. Emplatamos el guacamole en bols indviduales y coronamos con el langostino especiado.

¡Que aproveche, hitchcookian@s! 




lunes, 5 de junio de 2017

NACHOS AL HORNO CON GUACAMOLE Y FRIJOLES

El guacamole se ha consagrado como uno de los aperitivos por excelencia. Nada tiene de extraño, puesto que se trata de una combinación de lo más sugerente con ingredientes frescos y que puedes crear en pocos minutos y a tu antojo. Ya es una lástima comprarlo hecho (con todo lo que ello conlleva de malignos conservantes y demás), porque un buen guacamole casero se nota, se paladea, se disfruta el doble. Así que huid de los preparados, no los necesitáis para nada... 

En esta versión lo confecciono a mi parecer con buenos toques picantes (cosa casi obligatoria) y tonos cítricos, que es la base de la mezcla de sabores. Vosotr@s tenéis que dejaros seducir por vuestro criterio culinario, pero la llave maestra para un buen guacamole es la materia prima, así que no escatiméis a la hora de coger aguacates firmes y maduros. La diferencia es abismal y puede suponer el fracaso o el gran éxito de la receta. Sin más, nos vamos de viaje a México para deleitarnos con uno de sus más populares platos... ¡Mandiles arriba! 


Ingredientes 
  • 2 aguacates maduros
  • 1 puñado de cilantro fresco
  • 1 cebolla pequeña picada 
  • Sal y Aceite de Oliva
  • 1 lima
  • Unas gotas de Tabasco 
  • Queso Cheddar 
  • Frijoles negros cocidos 
  • Totopos (Nachos)
  • Crema agria 
  • Unos jalapeños en rodajas (para subir el toque picante)
Tiempo: 10 minutos

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Para el guacamole 

Partimos los aguacates por la mitad y con un golpe seco con el cuchillo, quitamos el hueso, haciendo un pequeño giro una vez esté clavado. Vaciamos los aguacates. NOTA: Si son buenos y están bien maduros no hará falta ni cuchara, se pelarán con mucha facilidad. 

Los colocamos en un bol, añadimos el zumo de la lima y los empezamos a aplastar con un tenedor. Evitad a toda costa batidoras, robots de cocina... La gracia del guacamole es que sea "rústico", no una pasta licuada. Al menos para mí...

Picamos el cilantro y lo añadimos, así como la sal, la cebolla picada muy finamente, el aceite de Oliva y el Tabasco. Aquí la clave está en ir probando y en ir buscando el sabor que más te plazca. El guacamole es algo personal, déjate guiar por tu paladar. Suprime o añade ingredientes a tu gusto. Mucha gente le añade un poco de tomate picado, prueba si te apetece, faltaría más.

Los nachos

Precalentamos el grill del horno a 220º 

Colocamos los nachos en una fuente y espolvoreamos queso Cheddar con generosidad. Vamos haciendo capas para asegurarnos que el queso llegue a todas partes.

Lo metemos en el horno y lo dejamos hasta que el queso se funda (llevará pocos minutos) Sacamos con cuidado de no abrasarnos las manos. 

Colocamos encima el guacamole, los frijoles negros cocidos y en la cima unas cucharada de nata agria. Por último, y si os va la marcha como a mí, podemos añadir unas rodajas de jalapeños

¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

TRUCO FINAL: Si no vais a consumirlo en el acto guardarlo en un tupper con el hueso del aguacate o unas rodajas de limón para mantenerlos en perfecto estado.

lunes, 9 de enero de 2017

AGUACATES CON LANGOSTINOS Y PEBRE CHILENO (La muerte y la doncella)

En tiempos de dietas, batidos detox y miradas culpables a la báscula, conviene no perder el rumbo y seguir con nuestras recetas sanas, pero sin perder vistosidad. En esta ocasión hago un remake de un plato del chef Gonzalo D'Ambrosio (al César lo que es del César) con estos Aguacates con Langostinos y Pebre chileno, para satisfacer vuestro paladar y calmar a vuestra mente tras los excesos navideños.

Muchas recetas nos hablan de "aguacates rellenos" donde incluimos los ingredientes dentro de la propia carcasa, pero esta vez sacamos toda la carne y lo convertimos en el recipiente. Sobre él, o más bien, dentro de él, caerá un pebre chileno. Uno de los platos más típicos de la cocina de Chile, una suerte de picada vegetal (parecida al pico de gallo mejicano) y bien aliñada con aceite, limón y cilantro. Perfecta para acompañar todo tipo de recetas de asados, carnes, pescados, tacos... 

Para la ocasión gastro-cinéfila le pido al genio Roman Polanski que me preste su sublime thriller psicológico "La muerte y la doncella" para la consabida comparación. Así que hoy nos embarcamos en un viaje a las entrañas más crueles del ser humano donde se mezclan emociones e ingredientes de lo más variado. Un plato espectacular, sencillo, vertiginoso y muy aromático para arrancar el año. ¡Mandiles arriba!

Aguacates con Langostinos y pebre chileno

Ingredientes (4 personas)

  • 2 aguacates maduros (de buena calidad)
  • 15 langostinos cocidos y pelados
  • 4 tomates maduros
  • 1 cebolla morada
  • Pimiento rojo, verde y amarillo
  • Zumo de 1 limón o lima
  • 2 dientes de ajo
  • Cilantro fresco
  • Mayonesa casera 
  • Sal, pimienta negra y Aceite de oliva Virgen Extra
  • 1 chile picado o Salsa Tabasco (al gusto, pero que se note)
Tiempo: 15 minutos
Película comparada: "La muerte y la doncella (Roman Polanski, 1994)


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Los aguacates

Partimos por la mitad los aguacates y les retiramos el hueso dando un golpe firme con el filo del cuchillo y girándolo (saldrá con facilidad). Con ayuda de una cucharilla de café vamos vaciando con cuidado la carne. NOTA: Tiene que salir de una vez, así que paciencia y mimo. Vamos rodeando el aguacate por la piel hasta obtener la pieza completa.

Dejamos las cuatro mitades en una bandeja. Aún no ha llegado su turno... NOTA: Podemos cortar ligeramente la base para que apoye bien.

El pebre chileno

Lavamos y picamos los tomates y los cortamos en brunoise (trocitos pequeños). Pelamos la cebolla morada y la cortamos en juliana fina. Lavamos los pimientos - incluido el chile, si hemos decidido incluirlo en la receta - y los troceamos. Y hacemos lo mismo con los dientes de ajo, que queden muy picaditos. 

En un bol echamos todos los ingredientes troceados, exprimimos sobre ellos el zumo de limón o de lima (o una mezcla de ambos), salpimentamos, espolvoreamos cilantro fresco picado y un buen chorro de buen aceite de oliva Virgen Extra. Mezclamos todo bien.

La mayonesa

Echamos en un vaso alto un huevo, sal y un poquito de vinagre o zumo de limón. Añadimos 2-3 dedos de aceite suave, bajamos la batidora y emulsionamos hasta obtener una textura cremosa. Bajamos y subimos un par de veces el brazo de la batidora y listo. 

Emplatado 

Disponemos las mitades de los aguacates en un plato. Rellenamos generosamente con el "pebre chileno" aliñado. Colocamos encima los langostinos cocidos y pelados y bañamos todo con una buena capa de mayonesa casera. Espolvoreamos un poco más de cilantro fresco y unas gotas de lima y listo. ¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

Película ideal para degustar este plato
DEATH AND THE MAIDEN
("La muerte y la doncella" de Roman Polanski, 1994)

Iniciamos las locas comparaciones gastro-cinéfilas del recién estrenado 2017 con  uno de esos directores emblema, un artista complejo, inquieto, polémico, incisivo y, a todas luces, demoledor. Roman Polanski no deja a nadie indiferente. Sus obras suelen venir cargadas de enorme hendidura dramática, análisis de la conducta humana y una buena dosis de oscurantismo plástico.

En esta receta - de aparente positivismo visual - se encierra una suerte de obra teatral con una mezcolanza de ingredientes y giros argumentales de lo más variopinto. Al ver el plato casi como un escenario y las dos piezas de aguacate sobre él, mi chiflada mente ha escogido la potente y claustrofóbica pieza del genio de origen polaco "La muerte y la doncella" 

Uno poco de antecedentes... 

Polanski fue allá en los 60 y 70 uno de los grandes directores europeos con un ojo cinematográfico distinto. Antes de su desembarco en Hollywood, ya había firmado obras clave como "Repulsión" o "El cuchillo en el agua", que empezaban a dar muestras de la mente incisiva de un cineasta original, perverso en muchos trazos y con un ansia absoluta por indagar en diversos géneros del séptimo arte.

En 1967 se estrena en Estados Unidos con la divertidísima comedia "El baile de los vampiros", para luego asentarse con la descomunal obra de terror "La semilla del diablo" (Ver cine-receta) y, seis años después, fascinaría al mundo entero con su inconmensurable "Chinatown". Polanski estaba en la cresta de la ola. Pero su vida, asediada de desgracias (desde la pérdida de su madre en el campo de concentración de Auschwitz, pasando por el terrible asesinato de su esposa embarazada Sharon Tate a manos de Charles Manson y familia, y terminando por sus escarceos pecaminosos con una chica de trece años, lo que le obligaría a fugarse de Estados Unidos, para no volver a pisarlo jamás) siempre ha sido una montaña rusa de emociones que ha plasmado en la gran pantalla. Seres humanos al límite en situaciones extraordinarias ("Frenético", "El quimérico inquilino", "El escritor", "La novena puerta" o la celebrada y personal "El pianista"...)

"La muerte y la doncella" corresponde a la etapa de los noventa, una época no muy prolífica (sólo hizo tres obras) pero que explotaría con esta obra agónica, desoladora, profundamente cruel y rodada al milímetro, dando muestras del talento que atesora. La historia encierra a tres personajes (Paulina - una maravillosa Sigourney Weaver -, su prestigioso marido abogado y a un médico en apuros, el genial y sombrío Ben Kingsley) en una casa de la costa en el Chile de primeros de los noventa, tras la caída del régimen militar. La tensión va creciendo durante una única noche hasta el punto que Paulina cree reconocer la voz de su torturador en ese "apacible" médico recogido por su marido. A partir de ahí las dudas, el suspense, la venganza y la piedad se van dando cita en un angosto espacio, que nos atrapa segundo a segundo mientras la música de Schubert nos envuelve en una maraña de agonía.

Nuestra cine-receta trata de recrear ese espacio semi-teatral en la cocina. Una casa asediada por una fuerte tormenta, que podría parecer un refugio, pero que en realidad se transforma en un infierno. En nuestra mente el plato "en mitad de la nada" hace las veces de casita de la playa, de escenario del horror, donde empieza a levantarse la tela de araña.

El matrimonio Escobar sostiene una felicidad aparente. Parece que aquella época oscura de la historia de su país pasó, y el verde del aguacate nos da señas de la esperanza que albergan. Personajes firmes en su convicciones, en su ética... Todo parece ir bien hasta la irrupción de un conductor desamparado, Kingsley. Su voz, su forma de respirar, van dando terribles pistas a Paulina, cuyo estrés emocional empieza a brotar, mezclándose todo tipo de sentimientos en el bol de su cabeza: pimientos, tomate, cebolla morada, ajo, Tabasco... Su mente no quiere creer, pero sus entrañas sí: Miranda, ese médico afable fue su cruel y despiadado torturador, el causante del dolor. Y va a destaparle.

Entre Paulina y Miranda empieza a desatarse una contundente y despiadada guerra psicológica. Sobre esa base asentada y optimista del aguacate se desparrama el "pebre chileno" (en homenaje al telón de fondo de la película) como un torbellino de emociones. Ella ataca. Él se defiende. El picante emerge, lo contrarresta la acidez del limón. Tira y afloja. Venganza o piedad. Locura o moral. Cada silencio, cada pausa, cada duda, cada mueca... es una invitación al suspense, a la sospecha, a jugar con el espectador, que no sabe lo que se va a encontrar en cada nuevo bocado.

El tridente protagonista se corona en la cima del clímax. Ese acantilado final que es testigo del gran duelo final, de la última confesión. Así como los tres langostinos se erigen en lo alto de nuestra receta. Desnudos, cocidos, despojados de todo... Miranda termina por asumir su culpabilidad, y bañados por la misma mayonesa o por la misma condición humana, y con el entresijo de ingredientes/emocione por debajo, el ansia de venganza de Paulina se disipa en la bruma...

"La muerte y la doncella" es una excepcional disección de la brutalidad humana y de cómo los límites de la crueldad son casi invisibles. Polanski logró con esta película clavarnos en la butaca, agarrarnos del pescuezo y mantenernos en tensión constante, porque el suspense es no mostrar, sino sugerir, sin artificios. Y aquí pocos hay, todo es tan directo como un puñetazo al mentón. Nuestra cine-receta ha intentado homenajear esa intensa contienda de ágiles diálogos, silencios como puñales y con esos toques chilenos tan propios de la película.

Poned a todo volumen a Schubert y dejad que esta doncella culinaria os lleve a una muerte dulce...

jueves, 18 de agosto de 2016

ENSALADA HITCHCOOK DE BULGUR CON AGUACATE

Tiempos de calor se combaten con recetas refrescantes. Y tiempos de ocio se solventan con recetas fáciles, rápidas y atractivas al ojo y el paladar. En esta ocasión os propongo una ensalada de bulgur acompañada de una ristra de ingredientes de lo más veraniegos y estimulantes.

El bulgur es otro de esos cereales (junto a la quinoa o el cuscús) que se está extendiendo rápidamente en nuestros recetarios. Aporta buena dosis de nutrientes y escasas grasas. Se puede preparar en frío (como ahora) o caliente, su protagonismo lo determinaréis vosotros. Junto a él mezclamos una serie de alimentos crudos o fríos que nos darán distintas variantes de crujientes y sabores para que una "simple ensalada" se convierta en algo divertido y delicioso. 

Por último la terminamos con una vinagreta de lima y hierbabuena para que la acidez y el frescor explote en cada bocado que demos. Una mezcla de lo más fácil que puedes presentar con unos hilos de zanahoria rallada para cubrirte de gloria ante el comensal de turno. ¡Mandiles arriba! 



Ingredientes (2 personas)

  • 200 grs de bulgur
  • 300 ml de agua o caldo de verduras
  • 1 aguacate 
  • 1 cebolleta pequeña
  • Bonito en aceite de oliva
  • 2 huevos cocidos 
  • Maíz dulce
  • 8 tomatitos cherry
  • Zanahoria rallada 
Para la vinagreta de lima y hierbabuena

  • 4 cdas de Aceite de Oliva Virgen Extra
  • 1/2 lima exprimida
  • Hierbabuena picada
  • Sal y pimienta blanca
Tiempo

  • 25 minutos


Ponemos un cazo a calentar con el agua o el caldo de verduras. Cuando rompa el hervor añadimos el bulgur y dejamos cocinar a fuego bajo unos 15-20 minutos (hasta que haya absorbido todo el líquido). Sacamos y dejamos enfriar en un recipiente de horno o en un bol.

Picamos la cebolleta en brunoise (trocitos pequeños), lavamos los tomates y los partimos en cuartos. Y picamos también los huevos cocidos. 

Pelamos los aguacates y troceamos la carne. Por último, con ayuda de un rallador, sacamos unas tiras de zanahoria para decorar.

Disponemos en un bol amplio el bulgur frío y añadimos todos los ingredientes. Rociamos con la vinagreta de lima y hierbabuena y coronamos con los hilos de zanahoria y unas hojitas de hierbabuena fresca. 

Tan sencillo, refrescante y apetecible como parece. ¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

viernes, 24 de junio de 2016

UNIVERSO AGUACATE: Recetas ideales para el verano

El aguacate. Una fruta exótica que poco a poco se ha ido ganando un hueco indispensable en nuestros recetarios. Primero por su sabor y segundo por sus increíbles propiedades nutritivas. Se tiende a pensar que, al llevar algo de grasa, no es apta para dietas y demás. Pero lo cierto es que el aguacate es uno de los mejores aliados para deportistas y para nivelar el colesterol y el ritmo cardíaco dado a sus altos contenidos en ácidos Omega 3.

Sus cualidades para la salud continúan con su enorme cantidad de proteínas. Ayudan a disminuir la inflamación de articulaciones y a reparar los cartílagos gracias a los ácidos grasos esenciales y las vitaminas de grupo E. 

Y no contentos con eso, culinariamente es un personaje de lo más socorrido. Más allá del clásico "guacamole" se abre un sinfín de posibilidades tal y como os muestro en este sensacional recopilatorio. Ensaladas, tartares, cremas, postres... su sabor único y la facilidad de manejo lo convierten en un ingrediente capital para recetas en crudo. 

Aquí comienza este viaje a través de grandes bloggers y mejores propuestas. Que lo disfrutéis...


Damos los primeros pasos de este colaborativo acorde con el tiempo veraniego y la necesidad imperiosa de recetas frescas. Aquí surgen estos Aguacates rellenos de Ensalada de Verano cortesía de Olor a Hierbabuena. Una variedad de elementos refrescantes como huevo cocido, tomate, pepino, patata o aceitunas sirven de relleno para estos "barcos" de aguacate que surcarán por tu paladar.


Seguimos con toques frescos y agradables para los momentos de sol. La cocina de Masito nos trae esta Ensalada de aguacates con salsa de naranja. Una combinación sensacional con tomatitos cherry, queso de cabra, frutos secos, lombarda y ciruelas pasas que se dejan arrastrar por una salsa cítrica que potencia sus sabores y dan un toque especial a una ensalada de lo más apetecible.


Y si no teníais ideas suficientes, Las recetas fáciles de María nos otorga esta rápida, socorrida y divertida Ensalada fácil de aguacate con atún en Vasitos. Un plato de lo más refrescante que, bajo su aparente sencillez, esconde una mezcla perfecta donde el aguacate y el atún toman el protagonismo del bocado encerrados en un vasito. Muchas veces menos es más. Y aquí está la gran prueba.


Entre 3 fogones nos maravilla con su propuesta de Copa de Aguacate con Nata a la Bourbon de Madagascar. Sólo el nombre ya capta nuestra atención y no es para menos. Prepara un entrante de lo más elegante y sabroso basado en la vainilla de Bourbon de Madagascar, gambones y aguacate con un punto picante. Una mezcla fantástica de aromas, sabores y con una presentación de lujo.


No soltéis la cuchara que llega Picoteandoideas con esta genial Crema de Aguacate. Todo un platazo con muchos elementos dulces como chocolate, mermelada y miel. Esta cucharada se catapulta a otro nivel gracias a la idea de acompañar con unas bolitas de coco vestidas de frutos secos variados. Una idea estupenda para sorprender al comensal con nuevas fórmulas para dar vida al aguacate.


Y para los más golosos Dulce de Limón colma vuestros deseos con estos Bocaditos de aguacate y dos chocolates. En su post encontraréis un minucioso "paso a paso" para que podáis elaborar a la perfección este sutil y vistosísimo plato cargado de aromas y de néctar chocolateado por todos sus poros. Una magnífica receta que eleva al aguacate y lo viste de negro para una ocasión especial.


Y por último llego yo con mi aportación a la causa verde. Os traigo un Tartar de atún rojo con Aguacate que os aseguro es una delicia. La combinación de sabores y texturas le da un punto de lo más sorprendente en boca. Elementos exóticos como el jengibre, la salsa de soja, el aceite de sésamo, el wasabi o el cilantro dotan de mucha personalidad un plato ideal para una comida o una cena.


No os podréis quejar de la variada colección de ideas que os hemos preparado. Como veis el aguacate tiene multitud de salidas y de combinaciones posibles, así que haceos con buen género y dejaos inspirar por estas maravillosas recetas. El éxito de crítica y público está más que asegurado. ¡Que aproveche, hitchcookian@s!

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