Mostrando entradas con la etiqueta Recetas ligeras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Recetas ligeras. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de febrero de 2018

PALOMITAS DE BIMI CON PARMESANO AL HORNO (Free Meat Monday)


Sé que os tengo ligeramente olvidad@s pero por suerte son cuestiones positivas. Pero vamos a volver a la carga aprovechando que es un nuevo #freemeatmonday para elaborar todo un finger-food de lo más sano y sorprendente. 

Estas "palomitas" de Bimi y Parmesano son una excelente opción para un aperitivo o una cena ligera. El Bimi está considerada una "superverdura" y es el resultado de la fusión del brócoli con una col oriental llamada Kai-lan. Es una forma fantástica de introducir verdura en nuestra dieta y de sacarle todo el jugo nutritivo puesto que haremos además el rebozado al horno. Además a los más pequeños les resultará una manera divertida de lanzarse a por el tan defenestrado brócoli. 

Os animo encarecidamente a preparar esta receta. El resultado no os dejará indiferente.  Pues sin más, nos lanzamos al proceso. Ahora sí que sí... ¡mandiles arriba! 



Ingredientes (2 personas)

  • 200 grs de Bimi
  • 75 grs de Queso Parmesano (de buena calidad)
  • 75 grs de almendra molida
  • 1 cdita de ajo en polvo
  • 1 cdita de orégano seco
  • 1 cdita de pimentón dulce
  • Panko o pan rallado 
  • 1 huevo tamaño L (campero)
  • Sal y pimienta negra 
ELABORACIÓN PASO A PASO


Cocemos al vapor el Bimi durante 4 minutos. Sacamos a un bol con agua y hielo para cortar la cocción rápidamente y conservar así todo su bonito verdor. Colamos y escurrimos el exceso de agua.


Troceamos el Bimi en un procesador - no demasiado, que se noten luego los trozos en boca - y lo colocamos en un bol. Añadimos la almendra molida, el queso parmesano recién rallado, el ajo en polvo, el huevo, sal y pimienta. Mezclamos y dejamos enfriar 1 hora en la nevera.


En otro bol mezclamos el panko con el pimentón, el orégano y un poco de ajo en polvo.


Vamos haciendo bolitas o palomitas con la mezcla de Bimi y parmesano, y las vamos pasando por el panko especiado.

Precalentamos el horno a 200º con calor arriba y abajo.


Colocamos las "palomitas" en una bandeja de horno con papel sulfurizado y las cocinamos durante 25-30 minutos.


Servimos con un bol de Passata o salsa de tomate casera o una salsa de yogur (aderezada con limón, menta fresca, sal, pimienta y aceite de oliva) y a disfrutar de ese sanísimo finger-food.

Que aproveche, hitchcookian@s...


lunes, 13 de junio de 2016

CALAMARES A LA PLANCHA CON JENGIBRE Y CILANTRO (Healthy dinners)

Un nuevo lunes sin carne nos trae otro plato a cámara rápida. Y en esta ocasión vamos a degustar la sencillez en todo su esplendor con estos calamares a la plancha acompañados de arroz cocido.

Por estas cocinas ahora se ha impuesto la ley #sinfructosa y nuevos retos se avecinan. De ahí que en este plato haya hecho unas leves variaciones sustituyendo el ajo por el jengibre y el perejil (que nada tiene que ver con la fructosa) por el cilantro para acompañar ese toque exótico. 

El resultado es una receta de lo más sana, saciante y veloz que te resolverá cualquier cena. Toda una delicia marítima con aromas diferentes y que hace gala de una extremada sencillez. ¡Mandiles arriba!

Calamares a la plancha con jengibre y cilantro

Ingredientes (2 personas)

  • 4 calamares pequeños
  • 150 grs de arroz basmati + agua
  • 1 trocito de jengibre fresco
  • Cilantro fresco picado
  • Sal, pimienta negra y Aceite de Oliva
Tiempo

  • 20 minutos


El calamar.

Si nuestro pescadero es amable, que entiendo que sí, nos podrá limpiar el calamar. Pero si resultase que no está por la labor, la faena de limpieza toca hacerla en casa. No es complicado, pero lleva cierto tiempo para garantizarnos el mejor resultado posible del plato.

Les retiramos las cabezas y cortamos los tentáculos. Los vaciamos bien por dentro y les retiramos la piel exterior. Los lavamos bien y, lo más importante, los secamos a conciencia. De ese modo se nos freirán sin soltar agua. 

El arroz.

Lavamos el arroz con agua fría. Lo echamos en una olla y cubrimos de agua. Rociamos con un chorrito de aceite de oliva y llevamos a ebullición. Dejamos cocer a fuego fuerte unos 4 minutos y luego bajamos la potencia y tapamos la olla durante 8-9 minutos. 

Preparación. 

Por otro lado pelamos el jengibre (con ayuda de una cucharilla de café) y lo picamos finamente. Hacemos lo propio con el cilantro. Reservamos.

Ponemos la plancha o sartén a calentar con un poco de aceite. Cuando coja temperatura incorporamos los calamares (cuerpos, tentáculos y aletas) salpimentados al gusto y dejamos que se cocinen a fuego vivo. Necesitamos que tomen color. 

Añadimos el jengibre picado y salteamos todo el conjunto. 

Emplatamos los calamares con el jengibre por encima y espolvoreamos cilantro fresco. Acompañamos con el arroz cocido y terminamos regando con un hilo de buen aceite de oliva Virgen Extra por todo el escenario. ¡Que aproveche, hitchcookian@s! 


jueves, 25 de febrero de 2016

ENSALADA DE BULGUR CON VERDURAS Y HIERBABUENA (Healthy Recipe)


El Bulgur es un cereal muy consumido en Oriente y África. Se trata de un trigo partido (se cuecen, se secan y se parten) que resulta tiene grandes propiedades para el organismo: es de fácil digestión, ayuda a bajar el colesterol, tiene bajos contenidos en grasas, aporta vitamina B, minerales, calcio, hierro, fósforo... Como veis tiene grandes cualidades para protagonizar nuestras cenas. 

Esta receta sirve para aprovechar todos los ingredientes que os vengan en gana y que no tengan una salida concreta en vuestro recetario. Conviene aportar muchos productos crudos para aprovechar todas sus propiedades. Aquí os dejo mi propuesta pero vosotros tirad de despensa y crear vuestra propia ensalada. La hierbabuena, la menta o el perejil le van de vicio... ¡Mandiles arriba!


Ingredientes (2 personas)

  • 120 grs de trigo Bulgur
  • 120 grs de agua caliente (o caldo)
  • 10 tomates cherry
  • 1 trozo de pepino
  • 1/2 yogur
  • 1 lata de guisantes 
  • 1 cogollo de lechuga finamente picado
  • 1 lata de atún 
  • 1/2 pimiento verde
  • 1/2 cebolleta 
  • 1 manojo de hierbabuena fresca
  • 1 limón
  • Sal, pimienta blanca y Aceite de Oliva Virgen Extra

Tiempo

  • 20 minutos


Ponemos a calentar el agua (debe ser la misma cantidad de líquido que de trigo, como con el cuscús) y cuando rompa a hervir, lo apartamos y añadimos el bulgur. Tapamos y dejamos que absorba bien todo el líquido durante 15 minutos. 

NOTA: Si ves que queda algo de agua aún, cuélalo. También puedes cocerlo con abundante agua durante 15 minutos y luego drenarlo bien. Ahí ya entra tu técnica favorita...

Troceamos las verduras finamente (zanahoria, pepino, pimiento...), colamos los guisantes y los remojamos para quitarles el líquido de envasado, desmenuzamos el atún, picamos las hojas de lechuga, picamos las hojas de hierbabuena y troceamos los tomates cherry. 

Lo colocamos todo en un bol amplio. Añadimos el Bulgur ya cocido y removemos bien. 

Incorporamos el yogur y el limón y volvemos a remover. Terminamos salpimentando y regando con un poco de Aceite de Oliva. 

Para la presentación sacamos unas ruedas de pepino y unas hojas bonitas y limpias de hierbabuena para dar color y personalidad al plato. ¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

martes, 12 de enero de 2016

CREMA DE GUISANTES CON VIEIRA Y HUEVAS DE SALMÓN (Peter Pan)

Los guisantes son una de esas legumbres socorridas que pueden perfectamente protagonizar un plato por sí solos o secundar con éxito cualquier guiso, arroz o ensalada. En esta ocasión vamos a preparar una receta en miniatura de lo más gourmet, que nos servirá para lucirnos en fiestas, celebraciones, invitaciones, ágapes... Dejareis al personal boquiabierto. Promesa hitchcookiana... 

El proceso es sencillo pero requiere mimo, hay que ir probando, catando, midiendo las cantidades de todos los ingredientes secundarios para dar con el toque perfecto. Yo en esta ocasión he usado guisantes congelados, pero por supuesto que sirven frescos (pronto empezará la época). Y la vieira puede ser sustituida por unas zamburiñas, unas almejas, mejillones... No hay límites para este viaje cine-culinario al País de Nunca Jamás. Próxima parada: tu cocina. ¡Mandiles arriba!

INGREDIENTES (10 vasitos)
  • 250 grs de guisantes congelados
  • 1 chalota 
  • 1 diente de ajo 
  • Hierbabuena fresca picada
  • 100 ml de caldo de verduras
  • 2 cdas de leche evaporada
  • 1/2 limón exprimido
  • 10 vieiras 
  • Huevas de salmón
  • 1 nuez de mantequilla
  • 1 lima y su ralladura
  • Sal, pimienta negra y Aceite de Oliva
Tiempo
  • 20 minutos
Película comparada (Tras receta)
  • "Peter Pan" (Clyde Geromini, Hamilton Luske y Wilfred Jackson, 1953)
    --------------------------------------------------------------------------------------------------
En una cacerola calentamos 1-2 cdas de aceite de oliva y añadimos la chalota y el ajo bien picados. Sofreímos hasta que queden tiernos.


Incorporamos los guisantes. NOTA: Yo he usado congelados pero también nos valdrían frescos. Los salteamos 1 minuto y añadimos el caldo de pollo (mejor si está caliente) y la hierbabuena fresca picada. Llevamos a ebullición y cuando rompa a hervir, bajamos el fuego y cocinamos los guisantes hasta que se cuezan totalmente.


Los pasamos por la Thermomix o por la batidora hasta licuarlos por completo. Añadimos la leche evaporada y el zumo de limón. Mezclamos y salpimentamos al gusto. Reservamos.


Colocamos la carne de las vieiras en un bol y añadimos 1 cda de aceite de oliva, sal y pimienta. Las empapamos bien y las vamos a pasar por la sartén. Para ello, echamos otra cucharada de aceite y calentamos. Freímos las vieiras 30 segundos por cada lado. Al final de la cocción incorporamos la mantequilla para caramelizar ligeramente las vieiras. 








NOTA: No os paséis cocinando las vieiras porque pueden deshacerse. 


Para emplatar usamos unos vasitos, que le dan un punto elegante y sofisticado a la receta. Rellenamos cada uno con un poco de la crema de guisantes. Colocamos encima la vieira y terminamos con una cucharadita de huevas de salmón, unas gotitas de lima y un poco de ralladura. ¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

Película ideal para degustar este plato
PETER PAN
("Peter Pan" de Clyde Geromini, Hamilton Luske y Wilfred Jackson, 1953)


Estaba empezando a caer demasiado por terrenos sombríos y películas "poco optimistas" (aunque de indudable calidad, que una cosa no está reñida con la otra, faltaría más) y me estaba pasando factura. Así que he decidido echar la vista atrás y rejuvenecer, aunque sólo sea en texto...

Todo el esplendor verde de este mini-entrante, combinado con una sucesión de pequeños ingredientes y un viaje que fusiona a todos los personajes en un mismo espacio, me ha hecho retroceder a la infancia. A esos maravillosos años 80 (que es cuando vi la película) donde todo era más fácil y la inocencia y la ingenuidad eran nuestro estandarte. Y entre tanta sensación nostálgica me ha sacudido de lleno a la delicia adaptación de Disney: "Peter Pan"

En 1953, el todopoderoso Walt Disney ya había consagrado su visión animada en todo el planeta. La década de los 40 habían llenado de colorismo e iconos del cine las pantallas en blanco y negro. En la estela quedaban obras inmortales como "Bambi", "Dumbo", "Fantasía" o "Pinocho". Emblemas históricos, hitos del celuloide, que pasaron automáticamente a formar parte de nuestra memoria cinéfila. Sea infantil o adulta. "Peter Pan" fue el largometraje número 14 de la factoría (en principio iba a ser la segunda apuesta de Disney tras la rompedora "Blancanieves y los siete enanitos") y ya se nota la madurez del trazo, la implacable búsqueda de la acción, del entretenimiento, de dotar de enjundia la narración y de trazar mundos fantásticos. "El país de Nunca Jamás" se convertía así en un escenario fabuloso para dejarse llevar, para evadirse, para disfrutar de la época feliz y despreocupada. Éramos "niños perdidos" que encontraron su hueco en el mundo.

Los textos de J.M. Barrie sirvieron de base para la consecución de la película. Una historia de niños británicos, soñadores y fantasiosos, que se verán inmersos en una aventura única de mano de su héroe literario, Peter Pan. A través de escenarios imaginarios, recorrerán mil y una odiseas con el pizpireto, socarrón y eternamente joven personaje volador, su fiel y retorcida hada Campanilla y la banda de los niños perdidos. Y ahí surge la presencia del villano, uno de los más emblemáticos que ha dado Disney, el Capitán Garfio. Antagonista, enemigo y protagonista de todos los sketches cómicos de la cinta, dosificando la melaza propia de la factoría (sin ella no se entendería Disney) con buenas dosis de acción, de humor físico y gags visuales.

Nuestra receta tiene ese aspecto aniñado, de una crema que se niega a crecer, que mantiene su forma infantil con el aspecto de un vasito. En "Peter Pan" la apariencia importa. Importa no volverse adulto, importa mantener viva la imaginación, las ganas de vivir, de adentrarse en lo desconocido, de descubrir lo desconocido, de volar de la habitación. Ese es un poco el espíritu de nuestro emplatado: en un recipiente mínimo, condensando todos los sabores y las aventuras en un frasco pequeño.

Por supuesto que el verdor final de la crema se nos asemeja al uniforme del héroe. O al de Campanilla. O incluso a la piel del cocodrilo, ese maravilloso y divertido acosador de Garfio.  Pero vayamos un poco más allá, como siempre. Inicialmente nos encontramos con un grupo de hermanos bajo el gélido invierno británico (gélido o congelado...) Seres soñadores pero con una vida hierática, sin emoción. Algo así como nuestros guisantes: que viven helados, sin ver más mundo del que les permite la bolsa en la que están conservados. 

Poco a poco sufrirán una repentina odisea que les llevará por "la segunda estrella a la derecha" o por "la primera olla de la placa". Empezarán a cobrar vida gracias al calor aventurero que les irá dotando su ídolo literario y sus variopintos acompañantes (niños perdidos, hadas, sirenas...). Chalotas, ajo, hierbabuena, caldo, son algunos de los personajes-ingredientes que se van arremolinando en torno a ellos, dotando a sus grises experiencias de una nueva dimensión. Los guisantes rompen su coraza helada y van ablandando y dejándose llevar por ese país soñado donde volar no es más que un acto cotidiano de transporte. 

Todo el proceso se van fusionando en una crema suave y ligera, así como Wendy y sus hermanos empatizan con la causa común de derrotar al temible Garfio (siempre por encima de todos como esa vieira chapoteando en el lago verde). Se funden en un elenco inseparable, lleno de matices, de vida, de diversión y de sabores aptos para todos los públicos. Y se quedan en ese paraíso del vasito, como una metáfora culinaria sobre la negación de crecer, de madurar, de olvidar la inocencia...

Disney siempre ha tenido un trasfondo más "adulto" en sus obras. En el caso de "Peter Pan" se entiende un miedo atroz por evolucionar en la vida, unas ansias tremendas por mantenerse en la época de la diversión sin responsabilidades. Wendy crece. Pan no. La mezcla de ambas decisiones (por muy fantásticas que sean) nos da como resultado la sensación que tuvimos (y tenemos) al ver estas obras animadas: con los ojos de un niño y el cuerpo de un adulto. 

Dejaos llevar por este viaje cine-culinario y disfrutar su creación con entusiasmo, con inocencia y con esa sonrisa que en algún momento consiguió arrancarnos ese ser congelado (a modo de guisante) llamado Walt Disney. 

martes, 5 de enero de 2016

SALMÓN CON VERDURAS AL WOK Y PURÉ DE PATATAS CON CÚRCUMA (Salmón de Reyes)

Tiempo de reyes. De roscones. De chocolatadas. Pero también época de hartazgo estomacal y de culpabilidad por todos los excesos. Así que vamos a tomárnoslo con calma, a sosegar la hambruna y a preparar platos sorprendentes, rápidos, ligeros, increíblemente aromáticos y que templen nuestras maltrechas conciencias. 

Este salmón a la plancha goza de un aderezo repleto de verduras bien acompañadas por elementos orientales como el aceite de sésamo, la salsa de ostras... y seguro que os viene de perlas para sortear las cenas de forma sana y deliciosa. Pensad que el salmón es un pescado azul con gran contenido en ácidos grasos Omega 3, que ayudan a regular los niveles altos de colesterol. Y también metemos cúrcuma en la receta, que es una especia maravillosa, cargada de beneficios para la salud: ayuda a la digestión, es un protector natural del hígado, ayuda a los problemas intestinales, y lo más importante, es un aliado antincancerígeno. 

Además de todas sus virtudes nutricionales y medicinales esta receta es una forma sensacional de darle salida a productos que aún pululen por vuestra nevera y necesiten un destino digno. Calentamos y... ¡mandiles arriba!

INGREDIENTES (2 personas)
  • 2 rodajas de salmón fresco
  • 2 zanahorias
  • 6 setas
  • 1 diente de ajo y un trocito de jengibre fresco
  • 1 brocoli escaldado
  • 1 cda de aceite de oliva y 1 cda de aceite de sésamo
  • 3 cdas de Salsa de Ostras
  • 50 ml de agua
  • Cilantro picado
Para el puré de patatas con cúrcuma
  • 2-3 patatas (dependerá del tamaño)
  • 1 cda de cúrcuma
  • Un poquito de leche y mantequilla
  • Sal y pimienta negra molida
  • Semillas de sésamo negro
Tiempo
  • 30 minutos
Lo mejor para trabajar en el wok es dejarnos todos los ingredientes troceados y preparados. Así nos ahorramos tiempo y podemos ir echándolos en la sartén en el momento adecuado, sin enloquecer entre la tabla y el fuego.

Las verduras

Laminamos el ajo, troceamos finamente el jengibre (NOTA: Ya sabéis que la mejor forma de pelarlo es usando una cucharilla de café y raspar suavemente la piel) y cortamos en bastoncillos la zanahoria. Sacamos los ramilletes del brócoli (previamente cocido durante 4 minutos al vapor) y los partimos para que no sean excesivamente grandes. 

Calentamos los aceites en el wok y salteamos el ajo y las setas. 



Cuando empiecen a dorarse añadimos el jengibre y las zanahorias. Salteamos todo unos 2-3 minutos. NOTA: En el wok las verduras deben quedar con un punto crocante, no deben quedar muy blandas. 

Incorporamos la salsa de ostras y los 50 ml de agua. Dejamos cocer 2 minutos a fuego vivo y mezclamos bien todos los ingredientes. Incorporamos el brócoli y dejamos rehogar moviendo constantemente otros 2 minutos. Apagamos el fuego. 

El pescado

Salpimentamos el pescado. Calentamos un poco de aceite a fuego vivo en una sartén. Cuando coja mucha temperatura lo bajamos a la mitad el fuego (en mi caso de 9 a 5) y disponemos las rodajas de salmón. Dejamos cocinar unos 4-5 minutos por cada lado, hasta que queden bien doradas por fuera por rosadas por dentro. 

El puré de patatas 

Ponemos a cocer en agua con sal las patatas enteras. Dejamos cocinar semitapadas unos 20 minutos (o hasta que veamos que están tiernas por dentro) Las enfriamos y las pelamos. 

En la misma olla añadimos una nuez de mantequilla y las patatas troceadas. Las vamos aplastando con una machacador (o las podemos pasar previamente por un pasapurés) y salpimentamos. Añadimos un poco de leche, la cúrcuma y removemos hasta conseguir una textura cremosa. 

En un plato disponemos el pescado y cubrimos con el aderezo. Espolvoreamos cilantro picado. A un lado colocamos una buena cucharada de puré de patatas que decoraremos con unas semillas de sésamo negro. ¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

lunes, 3 de agosto de 2015

LOMO DE SALMÓN SOBRE ENSALADA DE ARROZ (Summertime)

Lo reconozco, amo el pescado. Cada vez más. Cada receta más. Siempre se anda a la busca y captura de nuevas fórmulas para cocinarlo y presentarlo. Y dado que estamos en "la época del calor", hay que indagar para obtener platos refrescantes, sanos, ligeros, pero que mantengan la categoría de calidad y sabor. En esta ocasión hacemos una receta "templada" y complementamos un fantástico lomo de salmón a la plancha con una completa ensalada de arroz. Una propuesta que lo tiene todo y a la que puedes incluir de todo. ¡Mandiles arriba!

INGREDIENTES (2 personas)

2 lomos de salmón
Eneldo picado
Sal, pimienta y aceite de oliva
1 limón

Para la ensalada de arroz
150 grs de arroz Basmati
12 langostinos cocidos
1 cebolleta
2 huevos duros
Alcaparras
Maíz dulce
1 tomate grande
Hojas de albahaca
Vinagre de manzana
Aceite de Oliva Virgen Extra
Sal y pimienta blanca

Tiempo: 30-40 minutos

Marinando el salmón

Lo primero de todo es marinar el salmón. Para ello lo salpimentamos por ambas caras y lo colocamos en una bandeja. Le rociamos el jugo de 1 limón (también se puede aprovechar su ralladura para darle un aroma más cítrico), un poco de aceite y espolvoreamos eneldo picado. Tapamos y dejamos en la nevera reposando mientras nosotros seguimos a lo nuestro... o sea, cocinando.

La ensalada

Ponemos a cocer el arroz siguiendo las gentiles indicaciones del fabricante (suelen ser unos 10 minutos). Tiempo justo que podemos aprovechar para cocer los huevos. Mientras se cocinan esos elementos vamos preparando el resto de ingredientes de la ensalada.

Picamos los langostinos y la cebolleta muy finamente. Escurrimos el maíz y las alcaparras. Picamos en trocitos el tomate y preparamos la vinagreta. En un bol mezclamos aceite de buena calidad, chorrito de vinagre de manzana, sal, pimienta blanca y emulsionamos. 

Cuando el arroz esté listo lo dejamos enfriar. Y luego lo mezclamos con todos los ingredientes ya preparados para salir a escena. Vertemos la vinagreta y removemos bien. Le añadimos unas hojas de albahaca fresca ligeramente troceadas.

Rematando la jugada

Sacamos el pescado de la nevera y calentamos una sartén SIN ACEITE (el pescado ya lo lleva del propio macerado) Cuando esté caliente bajamos el fuego a la mitad y colocamos el salmón. Dejamos cocinar unos 3 minutos por cada cara (inclusive los laterales). Y ya sólo queda montarlo.

En un palto hondo (mi opción) disponemos la ensalada y sobre ella el lomo de salmón a la plancha. Espolvoreamos un poco más de eneldo y listo. ¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

jueves, 18 de junio de 2015

INSALATA CAPRESE

Ingredientes (2 personas)

2 tomates rojos y grandecitos
2 Bolas de Mozzarellas
Albahaca fresca (de hoja grande)
Aceite de oliva Virgen Extra
Sal y unas gotas de Vinagre Balsámico

Tiempo: 5 minutos

Lavamos los tomates bien y los cortamos en rodajas no muy gruesas. Que queden enteras y dignas para salir a escena.


Sacamos unas láminas de la mozzarella (cuanto mejor sea su calidad, mejor será el plato)


Lavamos las hojas de albahaca y las secamos.

Y ya está... Bueno, sólo queda buscar la pose perfecta para nuestra estrella. Yo he optado por hacer una pequeña torre. En este orden: tomate, una pizca de sal, mozzarrella y albahaca. Así hasta conseguir una altura chula pero no excesiva. Se trata que quede bonita a la vista pero sea cómoda de comer... que de eso se trata esto de la cocina al fin y al cabo.

Rociamos con un buen chorro de Aceite de oliva virgen Extra y echamos unas gotas de vinagre balsámico.

Presentamos nuestra ensalada y devoramos. Más rápido, difícil... ¡Que aproveche, hitchcookianos!