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martes, 12 de marzo de 2019

TARTAR DE SALMÓN CON CAVIAR DE CARACOL

Mi buen amigo Carmelo de Hitcooking me hizo llegar una muestra de Caviar de Caracol (Barcelona Pearls, por si queréis meteros en su web, cosa que recomiendo efusivamente) para que lo catase, lo juzgase y lo manipulase a mi antojo en una receta propia. Dicho y hecho, o cocinado. Aquí la propuesta de un fantástico Tartar de salmón fresco con aguacate coronado mezclado con estas huevos de notas campestres. Un mar y montaña de manual. Un bocado exclusivo.

Debo señalar que este pequeño manjar llama la atención por su extrema suavidad y delicadeza. Me da que combina con bastantes platos puesto que resalta pero no aniquila lo sabores. Además, echando un ojo a su web, destacan por una infinidad de beneficios para la salud: proteínas, vitaminas, calcio, hierro, magnesio y tienen un bajo aporte en grasas. Parece mentira que algo tan pequeño, tenga unas propiedades nutritivas tan grandes. 

Os animo encarecidamente a que os dejéis seducir por este producto - es maravillosa la historia de la obtención de los huevos y su tratamiento - y catéis cosas nuevas, originales, divertidas, interesantes. Yo os dejo mi oferta pero que vuestra imaginación os gobierne y catapulte vuestras ideas acorde con vuestros gustos. De eso va esto. De comer bien, de divertirse en la cocina, de gozar masticando...

¡Mandiles arriba! 

INGREDIENTES (2 personas)

  • 250 g de salmón fresco
  • 1/2 aguacate maduro
  • 1/2 cebolleta 
  • 1 puñado de alcaparras 
  • 1 cda de Mostaza de Dijon
  • 1 chispazo de Salsa Perrins
  • 1 cda de Salsa de soja
  • Salsa Tabasco (opcional)
  • 1 limón
  • Sal, Aceite de Oliva Virgen Extra
  • 1 cda de Caviar de Caracol Barcelona Pearls
  • Salsa Pesto para pintar el plato (opcional)
Tiempo: 10 minutos + Tiempo del congelado del pescado

  1. Congelamos el pescado durante 48 horas para evitar sustos de anisakis. Pasado ese tiempo descongelamos de forma natural. Sin acelerar el proceso en el microondas ni pamplinas parecidas. 
  2. Limpiamos lo mejor que podamos los lomos del salmón de posibles espinas. Retiramos la piel (si es que la tiene) con un cuchillo bien afilado. Procedemos a cortar en taquitos el pescado. NOTA: Que se noten en boca, nada de picarlos y hacer un puré, son protagonistas del plato, así que tienen que estar a la vista. 
  3. Colocamos el pescado en un bol. Añadimos la mitad de un aguacate troceado. TRUCO: La otra mitad untarla con aceite de oliva, cubrir con film y a la nevera, así no se oxidará. 
  4. Picamos la cebolleta y las alcaparras y las mezclamos con el salmón y el aguacate.
  5. Turno de los líquidos: soja, salsa Perrins, un poco de Tabasco o Wasabi, limón exprimido y aceite de Oliva Virgen Extra. NOTA: Aquí todo depende de vuestro gusto, así que habrá que ir probando. Añadid sal si lo necesita, pero ojo con la soja... 
  6. Pintamos con un pincel de cocina el fondo del plato con un poco de salsa Pesto. Rellenamos un molde circular apretando bien para que el tartar coja bien la forma. Desmoldamos. Coronamos con una buena cucharada de Caviar de Caracol y una hojita de cilantro. 
  7. Por último regamos con un chorro de Aceite de Oliva Virgen Extra. Y listo. 
¡Que aproveche, hitchcookian@s! 



lunes, 17 de abril de 2017

SALMÓN A LA PLANCHA CON ENSALADA DE GARBANZOS Y MEJILLONES (Receta de aprovechamiento)

Hoy vamos a sacarle jugo a esta receta de aprovechamiento. De ahí que vayamos a crear una "cama" para unos lomos de salmón, que así solos, se veían desmerecidos. En esta ocasión tiro de despensa para dar buen uso a unos garbanzos de bote y a unos mejillones perdidos en mi despensa.

Ni qué decir tiene que esta receta es una propuesta para despertar vuestro interés, así que si tenéis judías de bote, o lentejas, y una lata de melva o caballa, hará el mismo efecto. Se trata de conjugar elementos con una buena vinagreta bien fresca y resaltar el protagonismo del pescado.

Nos ponemos a ello, así que ya sabéis... ¡Mandiles arriba!

Salmón a la plancha con ensalada de garbanzos y mejillones

Ingredientes (2 personas)
  • 2 lomos de salmón
  • Sal y pimienta negra molida
  • Aceite de Oliva 
  • Semillas de sésamo con wasabi (opcional)
Para la ensalada
  • 1 bote pequeño de garbanzos cocidos
  • 1 lata de mejillones al natural
  • Alcaparras 
  • 2 huevos cocidos
  • 6 tomateros cherry 
  • Vinagreta: Aceite, vinagre de manzana y sal
  • Menta o hierbabuena fresca
Tiempo: 10 minutos

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Como buena receta de aprovechamiento vamos a sacar partido de la materia que pulule por nuestras despensas y neveras. Empezamos cociendo los huevos en agua durante 10 minutos. Pasado el tiempo los sacamos y refrescamos.

Colamos bien los garbanzos y los lavamos. Hacemos lo propio con los mejillones de lata. En un bol amplio echamos las legumbres, los mejillones, los tomatitos cherry troceados, las alcaparras y los huevos cocidos.

Preparamos la vinagreta emulsionando aceite de oliva, vinagre de manzana, sal y menta fresca bien picada. Vertemos sobre la ensalada y removemos bien para que se integre.

Pasamos un papel de cocina por el pescado para secarlo bien y eliminarle posibles escamas o trocitos de piel en la parte de la carne. Salpimentamos por ambas caras.

Ponemos una sartén al fuego con muy poco aceite y calentamos. Bajamos un poco el fuego (como a la mitad. Yo los hago en fuerza 5 o 6 sobre 10) y freímos el pescado primero por el lado de la piel. NOTA: Dependerá de lo "hecho" que os guste, a mi personalmente me va rosadito por el centro, así que con 2-3 minutos bastará por cada lado.

Emplatamos. Echamos la ensalada en el centro del plato y sobre ella disponemos el salmón. Decoramos con unas hojitas de menta o hierbabuena fresca y listo. 

¡Que aproveche, hitchcookian@s! 


Salmón a la plancha con ensalada de garbanzos y mejillones

martes, 5 de julio de 2016

UNIVERSO ASALMONADO: Grandes recetas de salmón

Ay, el salmón. Tal vez mi pescado favorito (sin querer menospreciar a todo el elenco de fantásticos seres que deambulan por el mar) Pero lo cierto es que tiene algo que le hace especial: la variedad de técnicas que se pueden emplear para sacarle partido. Amén de un sabor increíble, una ristra de beneficios nutricionales importante y una gran versatilidad en la combinación de ingredientes.

El salmón es un pescado azul cuya grasa es muy saludable (aunque conviene evitar freírlo para que no pierda sus propiedades esenciales) y rica en ácidos Omega-3, que ayudan a cuidar el corazón y a disminuir los niveles tensión arterial. Protegen de apoplejías y cardiopatía y es un gran aliado para reducir el colesterol alto. No está mal...

Gastronómicamente hablando, nos encontramos con infinidad de platos y técnicas para cocinar el salmón: marinado, ahumado, a la plancha, en papillote, asado, al vapor, como relleno, como plato único, como bocado de aperitivo, como gelatina, en bocadillo, en un plato de pasta... 

Como veis tiene un sinfín de posibilidades para no quedarnos en los clásicos y sorprender a los comensales con recetas magníficas y muy sencillas de preparar. Aquí os dejo este Universo de amigos bloggers para vuestro deleite. Que lo disfrutéis y ¡mandiles arriba! 


Comenzamos surcando el gran azul con Picoteando Ideas y su propuesta de Calabacín Gratinado con Salmón. Una mezcla de mar y tierra (o huerto) de lo más sugerente y sencilla de preparar. Tiempo mínimo, máximo resultado, donde el horno le echa una mano para dar el toque final y luego redondea la jugada con una salsa de teriyaki, miel, aceite y vinagre. ¡Qué combinación! 


Entre 3 fogones nos muestra una técnica culinaria de lo más socorrida: el marinado. Y lo usa para mostrarnos este bocado (tan emblemático y personal para ella) de Salmón Marinado al Eneldo. Para el proceso se vale de sal gorda, azúcar y "sumerge" el pescado bien limpio para luego dejarlo reposar 24 horas en nevera. El aceite de oliva y el eneldo fresco completan esta delicia.


Las recetas fáciles de María nos catapultan a otra dimensión de este pescado con su Gelatina de Vino Blanco para Pastel Frío de Salmón. Por un lado prepara un fantástico pastel de salmón con gelatina,  pan de molde, crema de leche, gambas, zanahorias... Luego se sustenta de un buen fumet de pescado y corona la cima con una gelatina de vino blanco. Un espectáculo para la vista y el paladar.


Ahora vamos a una rodaja de pescado y a vestirla gracias a La cocina de Masito y su Salmón con Salsa de naranja, yogur y romero. Una estupenda propuesta y muy sencilla para potenciar el sabor del pescado y darle unos aromas de cítricos y hierbas. Bastará con ir reduciendo la salsa hasta obtener una consistencia espesa mientras se cocina nuestro protagonista. Una mezcla de éxito.


La pasta encuentra en Dulce de Limón su mejor aliado y su oferta de Macarrones con salmón al horno. Una receta de lo más socorrida donde el pescado se ve secundado de verduras variadas: espárragos, ajetes, cebolla... Se mezclan con vino blanco y leche evaporada y se introduce la pasta con la salsa en el horno para terminar el viaje. El resultado salta a la vista: de vicio.


No podían faltar los rellenos y aquí Olor a Hierbabuena tiene algo que decir. Nos trae unas sensacionales Berenjenas Rellenas de Salmón y Langostinos aderezadas con una bechamel casera. Cuece las berenjenas en el microondas y luego trabaja todo el proceso en Thermomix para lograr obtener un bocado de lo más tentador y marítimo. Un plato fantástico y muy bien ejecutado.


Y por último el menda. Para la ocasión os traigo unos Solomillo de Salmón con salsa de Mostaza y Alcaparras. Una forma original de dar al pescado un recubrimiento distinto. En mi caso las alcaparras y la mostaza otorgan un sabor especial, y añado toques de jengibre, ajo y eneldo fresco para resaltar todos los aromas. Es muy fácil de preparar con el paso a paso que os dejo explicado.


Aquí concluye este viaje por el universo asalmonado. Una variedad de recetas muy asequibles y divertidas de ejecutar para los amantes de este popular y sensacional pescado. Ahora os toca a vosotros poner en práctica este abanico de ideas...

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lunes, 27 de junio de 2016

SALMÓN ASADO AL ESTILO CAJÚN

SALMÓN ASADO AL ESTILO CAJÚN

Un lunes sin carne más llega a nuestras cocinas. Y por aquí vamos a sacarle todo el partido posible a unas buenas rodajas de salmón "napándolas" (o cubriéndolas) con una sensacional mezcla de especias Cajún que llenará de aromas toda la casa. 

Este condimento resulta de lo más sabroso y agradable al paladar. Un buen surtido de especias se dan cita en este amasijo de fragancias (cebolla, pimentón, comino, ajo en polvo, orégano, mostaza, chile, pimienta, tomillo...) pero yo me hice con una buena bolsa en Pepita & Grano. Una tienda especializada en productos a granel sensacional, muy vistosa y altamente recomendable para visitar y perderse. 

La mezcla Cajún aromatiza los platos de una manera sana (de hecho es muy recomendable para las dietas) y les otorga una potencia en boca maravillosa. Combina muy bien con carnes y pescados, es fácil de preparar en casa y nos ofrece un sinfín de sensaciones. Si eres amante de las especias - como yo - aquí tienes una opción estupenda para salirte de la rutina y darte un paseo por el sur de Estados Unidos sin salir de tu comedor. ¡Mandiles arriba! 

SALMÓN ASADO AL ESTILO CAJÚN

Ingredientes (2 personas)

  • 2 rodajas de salmón fresco
  • Mezcla de especias Cajún de Pepita & Grano
  • 30-40 ml de Aceite de Oliva Virgen Extra
  • 1 cda de vinagre de manzana
  • Cilantro fresco picado
Para la guarnición

  • 400 grs de guisantes 
  • 8 patatitas cocidas
  • 2-3 dientes de ajo
  • Sal y Aceite de oliva
  • Agua
Tiempo
  • 30 minutos



Pelamos las patatas y las ponemos a cocer en agua fría. Subimos el fuego y dejamos hervir - sin borbotones - durante 20 minutos, o hasta que veamos que están tiernas. Sacamos y reservamos.

Cocemos los guisantes según nos dicte el gentil fabricante. Colamos y reservamos. 

Ponemos aceite en una sartén y añadimos los dientes de ajo laminados. Podéis usar una mandolina para cortarlos pero con extremo cuidado de no llevaros la huella dactilar. Añadimos los guisantes y las patatitas y salpimentamos al gusto. Salteamos dos minutos y listo.

Precalentamos el horno a 220º con calor arriba y abajo.

En un bol echamos 4 cucharadas de mezcla de especias Cajún. Incorporamos 1 cda de vinagre de manzana o sidra, y el Aceite de Oliva Virgen Extra. Mezclamos bien hasta obtener una pasta homogénea. Salpimentamos el salmón por ambas caras y lo napamos con la mezcla cajún. 

Metemos en el horno unos 15 minutos (dependerá del grosor de la pieza). 

Servimos las rodajas de salmón ahumado con un poco de cilantro fresco picado y acompañamos con la guarnición de guisantes y patatas. ¡Que aproveche, hitchcookian@s! 


SALMÓN ASADO AL ESTILO CAJÚN
Opción de presentación del salmón al estilo Cajún

miércoles, 20 de abril de 2016

ENSALADA NIÇOISE DE SALMÓN (Rápida y sencilla)

Esta es una versión de la ensalada Niçoise. Generalmente este tipo de ensalada característica de la cocina gala (más en concreto de Niza, de ahí su nombre Ensalada Nizarda) suele compaginar huerto y mar. Ingredientes crudos, algo de encurtidos y un toque marítimo. 

En esta ocasión vamos a "variar" ligeramente. Por lo normal se le añade atún (bien en lata o bien fresco) pero vista la paleta de colores tan sensacional que ofrece esta contundente y completa ensalada, había que probar con el salmón. Y el resultado es fabuloso. La clave, creo yo, reside en el aliño y en la calidad de los productos por supuesto. 

Para aromatizar todo este festival de ingredientes variados nada mejor que experimentar con una vinagreta donde predomine la mostaza y las anchoas. Pero ya sabéis que en vuestra cocina vosotros gobernáis, así que dejaos inspirar por vuestro olfato y paladar para obtener el toque maestro que servirá para coronar esta maravillosa ensalada. Yo os propongo esta disposición o emplatado para salirnos de la rutina. ¡Mandiles arriba! 

ENSALADA NICOISE DE SALMÓN
Ingredientes 
  • 2 solomillitos de salmón fresco
  • 2 huevos cocidos
  • 100 grs de judía verde redonda
  • 8 patatas pequeñas de guarnición
  • 10 tomates cherry tipo pera 
  • Lechuga variada 
Para el aliño
  • 4-5 cdas de Aceite de Oliva Virgen Extra
  • 2-3 anchoas 
  • Ajo en polvo
  • Cebollino picado
  • 2 cda de Mostaza de Dijon
  • 1 cda de Vinagre de Vino Blanco 
  • Sal y pimienta negra
Tiempo
  • 20 minutos
Cocción

Por un lado cocemos en agua o al vapor las judías y las patatas. Como las patatas son pequeñas no necesitarán un tiempo tan prolongado. Cuando veamos que casi están cocidas echamos las judías y dejamos cocer unos 5-7 minutos, que queden al dente. Sacamos y reservamos. 

En otra cacerola echamos los huevos, cubrimos de agua y llevamos a ebullición. Dejamos cocer con una pizca de sal unos 8-10 minutos. Sacamos, refrescamos y reservamos. 

El aliño

Mezclamos todos los ingredientes un poco al gusto de cada uno. Añadid o restad cantidades a vuestro paladar. Id probando en cada paso para dar con el sabor adecuado. NOTA: Una forma muy rápida y sencilla es introducirlos en un bote de cristal, lo tapamos y agitamos hasta emulsionar. 

El salmón

Salpimentamos cada pieza por ambos lados. Ponemos a calentar una sartén con una gota de aceite (el salmón ya lleva bastante grasa) y freímos el pescado hasta conseguir una costra por fuera pero que mantenga un color rosado por dentro. Como son piezas pequeñas llevará unos 3 minutos por cada lado a fuego vivo. 

Montaje 

Lavamos y secamos lo tomates y los partimos por la mitad. Los colocamos con gracia en un lado del plato. Regamos con un poco del aliño. 

Mezclamos en un bol las hojas de ensalada (la que hayáis elegido) con otro poco de la vinagreta. Removemos bien y la colocamos junto a los tomates. 

En otra fila disponemos las judías y las patatas con otro rastro generoso de aliño. Hacemos lo propio con los huevos cocidos y partidos por la mitad. 

Por último disponemos el salmón con otra dosis de aliño por encima. 

Sólo nos queda que cada comensal mezcle a su gusto la ensalada en la mesa. Fácil, original y deliciosamente sana. ¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

jueves, 31 de marzo de 2016

SOLOMILLOS DE SALMÓN CON SALSA DE MOSTAZA Y ALCAPARRAS

Amantes del salmón, hoy os traigo una nueva receta vertiginosa con este fantástico pescado azul.  En el blog he realizado multitud (ya serán menos) de platos con salmón. Y no es de extrañar, puesto que se trata de un alimento agradecido como él solo y que se puede combinar y cocinar de docenas de formas diferentes: al vapor, al horno, a la plancha, en papillote, guisado, en ceviche, en tartar... 

Rico en ácidos grasos de Omega 3, el salmón es un personaje protagonista en toda regla, sólo hace falta animarle o secundarle con una buena guarnición, un buen marinado, o como en este caso, de una sabrosa salsa. Aquí las alcaparras y la mostaza cobran protagonismo y se hacen con el poder. La mezcla casa a la perfección y logran que nuestro pez estrella catapulte su sabor hasta límites sólo conocidos por aquellos que tengan la suerte de probarlo. Poco más que añadir, si quieres una cena sorprendente, aquí tienes una opción. ¡Mandiles arriba! 

SOLOMILLOS DE SALMÓN CON SALSA DE MOSTAZA Y ALCAPARRAS
Ingredientes (2 personas)
  • 4 solomillos de salmón (scallopinis) 
  • Sal, pimienta negra y aceite de oliva
  • Boruja, lechuga, espinacas... (para la guarnición) 
Para la salsa
  • 1 cebolleta y 1 diente de ajo
  • 1 trocito de jengibre fresco 
  • Vino blanco
  • 2 cdas de alcaparras 
  • Leche evaporada (1 vaso)
  • 1 cda de Mostaza de Dijon
  • Caldo de pollo o verduras (1/2 vaso)
  • Eneldo fresco
  • Sal, pimienta negra molida y aceite de oliva 
Tiempo
  • 15 minutos


El salmón

Salpimentamos el salmón por ambas caras. Ponemos a calentar una sartén con un poquito de aceite (sin pasarnos, que el salmón es bastante graso) y hacemos el pescado. NOTA: Yo suelo calentar a fuego fuerte la sartén, luego lo bajo a la mitad y añado el salmón. La cosa está en que nos quede "medio hecho", dorado por fuera y rosadito por dentro. Con unos 3-4 minutos por cada lado bastará.

La salsa

Mientras el pescado lleva su ritmo nosotros vamos a darle caña a la salsa. Ponemos otra sartén al fuego con un par de cucharadas de aceite y añadimos la cebolleta y el diente de ajo picados. Sofreímos 1 minuto y añadimos el jengibre fresco picado. 


Luego incorporamos el vino blanco, un "toque" de caldo de verduras o de pollo y la leche evaporada. Salpimentamos y dejamos cocer a fuego vivo 2 minutos para que coja cuerpo. 




Por último añadimos las alcaparras, la cucharada de Mostaza de Dijon y el eneldo fresco. Removemos bien para mezclar los sabores y apartamos del fuego. 

Sólo nos queda emplatar esta joya marítima. Disponemos los solomillos de pescado en el plato, regamos (trazando una línea perpendicular) con la salsa por encima y terminamos con una ensalada de boruja aliñada con sal, limón, pimienta blanca y aceite de oliva.

NOTA: Si quieres dar una nota de color al plato, puedes tostar una rodaja de limón en la sartén del pescado hasta que quede doradita. ¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

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jueves, 18 de febrero de 2016

TOSTA HITCHCOOK DE SALMÓN Y AGUACATE

Receta vertiginosa donde las haya y maravillosa en la mezcla de ingredientes y sabores. Todo un festival de colorido va a plagar esta tosta, increíblemente sencilla de confeccionar pero que necesita de buena materia prima para lucirse en todo su esplendor.

Así que vamos a hacernos con un buen salmón ahumado - que sea grueso en su corte - y un buen aguacate en su punto justo de textura y los vamos a juntar en una cama para que entre ellos ya se entiendan. El colchón puede ser el que más os plazca, pero como yo tenía que darle salida a unos panecillos de hamburguesa perdidos, fueron ellos los elegidos. Receta de aprovechamiento en toda regla pero con unos amantes de excepción. ¡Mandiles arriba! 

TOSTA DE SALMÓN Y AGUACATE

Ingredientes (4 tostas)
  • 4 lonchas gruesas de Salmón Ahumado
  • 1 aguacate 
  • 1 lima
  • 1/2 cebolla morada
  • 1 huevo cocido
  • Cilantro fresco picado
  • 1 tomate maduro muy picado
  • Sal, pimienta negra y Aceite de Oliva
  • 8 Rodajas de jalapeños
  • 4 panecillos 
Para la vinagreta 
  • Aceite de Oliva, Vinagre Balsámico, 1 cda de Mostaza de Dijon, 1 cda de Miel y Sal.
Tiempo
  • 10 minutos
Esta receta tardaremos en prepararla lo que tarde el huevo en cocer. O sea, 10 minutos. 

Ponemos agua a cocer con un poco de sal, añadimos el huevo y dejamos cocinar a su ritmo. Mientras tanto preparamos la vinagreta. Mezclamos todos los ingredientes y batimos bien para emulsionar. Reservamos. 

Pelamos el aguacate y lo trituramos en un plato con ayuda de un tenedor. NOTA: Mejor sin batidora ni elementos mecánicos, aquí a fuerza bruta, y así nos desestresamos. 

Incorporamos el tomate maduro muy picado, el zumo de la lima, sal, pimienta negra y un chorrito de buen Aceite de Oliva Virgen Extra. Probamos el punto deseado por nuestro paladar y corregimos si hiciera falta. 

En este punto el huevo ya habrá terminado su cocción, así que lo sacamos, lo enfriamos, lo pelamos y lo cortamos en rodajas. 

Tostamos los panecillos (usad los que más os plazcan, yo aproveché unos panes de hamburguesa perdidos y sin destino, y les busqué uno) y ya sólo nos queda montar montar la tosta. 

Cubrimos con una buena capa de guacamole y sobre ella disponemos las lonchas de salmón ahumado. Colocamos una rodaja de huevo - con una pizca de sal -, los jalapeños - al gusto - y espolvoreamos con la cebolla morada picada. 

Por último regamos con un poco de la vinagreta y listo. Una cena fantástica y completísima en tiempo récord. ¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

sábado, 13 de febrero de 2016

CURRY DE SALMÓN Y LANGOSTINOS (La vida de Pi)



Hoy nos vamos a embarcar en todo un viaje de emociones y colorismo a través de los fogones. Como bien sabréis a estas alturas, soy un amante empedernido de las especias y de la cocina exótica (y que siempre consigo en Sabores del Mundo). Así que era cuestión de tiempo que aunara todo ese universo de aromas hindúes con elementos marítimos. Para la ocasión el salmón y los langostinos son los protagonistas totales de este océano de fragancias.

Curioso es que en un "curry" no haya curry, ¿verdad? Pero todo tiene una explicación que leí en la página de Nube de Sabores. Parece ser que la palabra "curry" fue un invento británico, y que en la India la palabra original es Kari (salsa), la cual usaban para designar cualquier salsa o sopa aderezada con hojas del árbol de curry. El término correcto para denominar un plato con mezclas de especias es masala. 

Pero nosotros en esta ocasión nos dejamos "occidentalizar" en términos para elaborar este fantástico plato plagado de especias, verduras y aromas de mar. Le pedimos además al señor Ang Lee que nos preste "La vida de Pi" para la comparación cine-culinaria, ya que nos viene al pelo por todo el colorido y el tono aventurero que tiene la preparación. Pues no hay más tiempo que perder, nos toca viajar por la imaginación y la cocina. Así que... ¡mandiles arriba!



Ingredientes
  • 300 grs de salmón fresco en tacos 
  • 6 langostinos crudos
  • 1 cebolla morada
  • 8-10 tomates cherry 
  • 1 diente de ajo y un trocito de jengibre 
  • 2 cditas de cilantro en polvo
  • 2 cditas de comino en grano
  • 1 cda de cúrcuma
  • 1/2 cda de semillas de mostaza
  • 2 cdas de aceite
  • 1 vaso de agua
  • 1 lima
  • Sal y pimienta negra
  • Cilantro picado
  • Hojas de lima seca (opcional) 
Tiempo
  • 20 minutos
Película comparada --- Tras receta
  • "LA VIDA DE PI" (Ang Lee - 2012)

 


En un mortero machamos el ajo y el jengibre hasta obtener una pasta. 


Ponemos una sartén al fuego SIN ACEITE y vamos a ir tostando la mostaza en grano, el comino en grano y las hojas de lima. NOTA: Si no consigues estas hojas puedes usar laurel para aromatizar. 

Dejamos cocinar hasta que vayan explotando los granos y saquen toda su fragancia. 


Añadimos la cebolla roja troceada y salteamos unos minutos. Incorporamos la pasta de jengibre y ajo y removemos para mezclar bien todos los ingredientes y que vayan absorbiendo los aromas.


Añadimos los tomates partidos por la mitad y los cocinamos hasta que se pongan blandos. Vamos aplastándolos ligeramente para que "suelten" todo su jugo. Momento ahora de meter en escena la cúrcuma y el cilantro en polvo. ¡Que exploten los olores exóticos! 


Añadimos un vasito de agua y dejamos cocinar la salsa a fuego medio. Salpimentamos al gusto. 


Por último añadimos los tacos de salmón y los langostinos pelados (NOTA: No tires las cáscaras ni las cabezas, te servirán para futuros caldos de pescado) Tapamos la sartén y dejamos que se hagan a fuego suave durante 5 minutos. Y nuestro curry ya está listo. 

Emplatamos en una bandeja para servir y decoramos con un poco de cilantro fresco y exprimimos un poco de zumo de lima por encima. ¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

Película ideal para degustar este plato
LIFE OF PI
("La vida de Pi" de Ang Lee - 2012)

Con todos los elementos aromáticos y especias exóticas que encabezan esta receta, hay que irse - sí o sí - a tierras hindúes para encontrar una pieza cinematográfica acorde. Un espejo visual con aromas exóticos.

Además nos topamos con un abanico importante de matices, texturas, colores, por lo que había que rebuscar en obras que conjugasen un poco todos estos ingredientes.  Son muchas las películas basadas o ancladas en la India - más allá de la todopoderosa maquinaria Bollywood - pero el juego colorista y entusiasta que propone "La vida de Pi", es un perfecto homenaje cinematográfico al país asiático. Es extraña, es exótica, es fascinante, es envolvente, huele a curry.

En el año 2012, Ang Lee acometió esta adaptación de la novela de aventuras de Yann Martel. Un libro ansiado por directores como M. Night Shyamalan ("El sexto sentido"), Alfonso Cuarón ("Gravity") o Jean-Pierre Jeunet ("Amèlie"). Pero finalmente fue el cineasta taiwanés quien se llevó el "tigre al agua". 

Lee ya había dado muestras de su especial gusto por la estética, la fotografía y la escenografía en deliciosas piezas anteriores como "Sentido y sensibilidad" o "Tigre y Dragón", así que cuando afrontó esta odisea fantástica, irreal, sentimental y pictórica tenía sobradas virtudes para convertirla en un éxito. Y así sucedió; "La vida de Pi" arrasó en taquilla y se alzó con 4 Oscars: efectos visuales, fotografía, banda sonora y director. Todos, debo señalar, merecidísimos.

La película se plantea como la historia de un naufragio y las vicisitudes que sufre un chaval a la deriva en una barcaza junto a un tigre de bengala. Así como titular, podría hasta sonarnos algo bobo. Pero nos encontramos ante una obra con un descomunal sentido narrativo, plagado de bellos momentos y con una estructura cinematográfica magnífica. Todo recubierto de un envoltorio de cuento, de fábula, de mentira o de sueño.

Nuestra receta se instala en el universo hindú de la película gracias a los múltiples ingredientes-personajes orientales que la llenan. Las especias son el símbolo culinario por excelencia de la India y cuando explotan sus fragancias nos plagan la cocina de aromas exóticos, mágicos, aventureros...

Pero vayamos un poco más lejos. En nuestra mirada alocada nos encontramos con una barca - o bandeja de presentación - que surca sin rumbo el océano de nuestra encimera. En ella se entrelazan los supervivientes del naufragio de un barco que llevaba animales del zoo de La India a Canadá: un joven y un poderoso felino. Es decir, el salmón y los langostinos. 

En la primera parte del cocinado argumental la historia se centra en la infancia de Pi. Vamos siendo testigos de su andadura existencial en el zoo familiar con toques de humor, aventuras infantiles, peripecias... De alguna manera es como esos primeros compases del guiso, donde vamos sacando el jugo a las especias, sofriendo la cebolla, ablandando los tomates... Se está gestando la base narrativa que servirá posteriormente para comprender y empatizar con la segunda mitad del film: el naufragio.

Nuestro océano está servido en la sartén - toda la salsa amarilla cúrcuma, haciendo un guiño claro a la fotografía imaginaria de la película - y es ahí donde confluyen los dos supervivientes. Desde el momento en el que comparten espacio mínimo Pi y el tigre se desata todo un torbellino de emociones, situaciones imposibles; un viaje mágico sembrado de colorismo, de cielos oníricos, de ballenas luminosas, de horizontes impregnados de una belleza plástica raras veces vista. 

Con todo el salmón y los langostinos asumen su convivencia y juntos viven una aventura que deslumbra por su enorme mezcla de sabores, texturas, aromas... Para luego volver al presente, a ese Pi adulto, que todavía nos reserva una última vuelta de tuerca. Y que guardaré para mis adentros.

"La vida de Pi" es una joya visual. Si bien la primera parte puede adolecer de cierta falta de pulso, todo se engrandece tras el naufragio. Ante nuestros ojos se desatan unas imágenes y unos efectos visuales descomunales, maravillosos, llenos de lirismo y perfección técnica. Nuestro curry trata de emular esa paleta infinita de colores, donde un adolescente y un tigre simbolizan a una "extraña pareja" condenada a entenderse para sobrevivir. Y mientras tanto, nosotros surcaremos la cocina india con la inocencia de Pi y la voracidad hambrienta de un felino de Bengala. 

martes, 5 de enero de 2016

SALMÓN CON VERDURAS AL WOK Y PURÉ DE PATATAS CON CÚRCUMA (Salmón de Reyes)

Tiempo de reyes. De roscones. De chocolatadas. Pero también época de hartazgo estomacal y de culpabilidad por todos los excesos. Así que vamos a tomárnoslo con calma, a sosegar la hambruna y a preparar platos sorprendentes, rápidos, ligeros, increíblemente aromáticos y que templen nuestras maltrechas conciencias. 

Este salmón a la plancha goza de un aderezo repleto de verduras bien acompañadas por elementos orientales como el aceite de sésamo, la salsa de ostras... y seguro que os viene de perlas para sortear las cenas de forma sana y deliciosa. Pensad que el salmón es un pescado azul con gran contenido en ácidos grasos Omega 3, que ayudan a regular los niveles altos de colesterol. Y también metemos cúrcuma en la receta, que es una especia maravillosa, cargada de beneficios para la salud: ayuda a la digestión, es un protector natural del hígado, ayuda a los problemas intestinales, y lo más importante, es un aliado antincancerígeno. 

Además de todas sus virtudes nutricionales y medicinales esta receta es una forma sensacional de darle salida a productos que aún pululen por vuestra nevera y necesiten un destino digno. Calentamos y... ¡mandiles arriba!

INGREDIENTES (2 personas)
  • 2 rodajas de salmón fresco
  • 2 zanahorias
  • 6 setas
  • 1 diente de ajo y un trocito de jengibre fresco
  • 1 brocoli escaldado
  • 1 cda de aceite de oliva y 1 cda de aceite de sésamo
  • 3 cdas de Salsa de Ostras
  • 50 ml de agua
  • Cilantro picado
Para el puré de patatas con cúrcuma
  • 2-3 patatas (dependerá del tamaño)
  • 1 cda de cúrcuma
  • Un poquito de leche y mantequilla
  • Sal y pimienta negra molida
  • Semillas de sésamo negro
Tiempo
  • 30 minutos
Lo mejor para trabajar en el wok es dejarnos todos los ingredientes troceados y preparados. Así nos ahorramos tiempo y podemos ir echándolos en la sartén en el momento adecuado, sin enloquecer entre la tabla y el fuego.

Las verduras

Laminamos el ajo, troceamos finamente el jengibre (NOTA: Ya sabéis que la mejor forma de pelarlo es usando una cucharilla de café y raspar suavemente la piel) y cortamos en bastoncillos la zanahoria. Sacamos los ramilletes del brócoli (previamente cocido durante 4 minutos al vapor) y los partimos para que no sean excesivamente grandes. 

Calentamos los aceites en el wok y salteamos el ajo y las setas. 



Cuando empiecen a dorarse añadimos el jengibre y las zanahorias. Salteamos todo unos 2-3 minutos. NOTA: En el wok las verduras deben quedar con un punto crocante, no deben quedar muy blandas. 

Incorporamos la salsa de ostras y los 50 ml de agua. Dejamos cocer 2 minutos a fuego vivo y mezclamos bien todos los ingredientes. Incorporamos el brócoli y dejamos rehogar moviendo constantemente otros 2 minutos. Apagamos el fuego. 

El pescado

Salpimentamos el pescado. Calentamos un poco de aceite a fuego vivo en una sartén. Cuando coja mucha temperatura lo bajamos a la mitad el fuego (en mi caso de 9 a 5) y disponemos las rodajas de salmón. Dejamos cocinar unos 4-5 minutos por cada lado, hasta que queden bien doradas por fuera por rosadas por dentro. 

El puré de patatas 

Ponemos a cocer en agua con sal las patatas enteras. Dejamos cocinar semitapadas unos 20 minutos (o hasta que veamos que están tiernas por dentro) Las enfriamos y las pelamos. 

En la misma olla añadimos una nuez de mantequilla y las patatas troceadas. Las vamos aplastando con una machacador (o las podemos pasar previamente por un pasapurés) y salpimentamos. Añadimos un poco de leche, la cúrcuma y removemos hasta conseguir una textura cremosa. 

En un plato disponemos el pescado y cubrimos con el aderezo. Espolvoreamos cilantro picado. A un lado colocamos una buena cucharada de puré de patatas que decoraremos con unas semillas de sésamo negro. ¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

sábado, 12 de septiembre de 2015

SALMÓN MARINADO CON AJO Y JENGIBRE CON ENSALADA DE FRUTAS (Amélie)

No me cansaré de decirlo: amo el salmón. Un pescado azul lleno de proteinas y virtudes nutritivas que, por si fuera poco, es de los más agradecidos de cocinar. En esta ocasión vamos a potenciar su protagonismo con un marinado de ajo y jengibre. Ni qué decir tiene que el consumo de jengibre en nuestra dieta es fundamental porque aporta un sinfín de propiedades beneficiosas: disminuye dolores reumáticos, migrañas, vértigos, mareos, es idóneo para resfriados y gripes y hasta tiene un punto de afrodisíaco. Nosotros vamos a prepararlo de una forma algo especial y a acompañarlo de una ensalada de frutas de lo más refrescante y vistosa. Un cóctel perfecto con una película de altura como "Amélie" ¿Se puede pedir más? Si acaso... ¡mandiles arriba! 


INGREDIENTES (2 personas)

2 rodajas o lomos de salmón, 2-3 dientes de ajo picados, 1 trocito de jengibre fresco, 1 cda de miel, 1 limón exprimido, Especias (comino, cilantro, hinojo, perejil, pimienta y tomillo) 3 cdas de Salsa de Soja, 1 cda de azúcar moreno

Para la ensalada de frutas:Papaya, mango, pepino, tomatitos cherry, cebolla roja, hierbabuena fresca, pipas peladas, Aceite de Oliva Virgen Extra, sal y pimienta blanca


Tiempo: 40 minutos + 30 minutos de macerado

Con esta receta participo en el Reto de Septiembre 2015 de CdM en el apartado Salado 

Marinado, primeros pasos

Picamos muy finamente el ajo y el jengibre. NOTA: Para pelar el jengibre lo más útil y rápido es pelarlo con ayuda de una cucharilla de café. Si lo haces a cuchillo, corres el riesgo de llevarte más jengibre del que te gustaría. Con cuidado y despacio ve raspando, verás que gran truco.

En un bol amplio echamos el zumo de limón exprimido, la salsa de soja, el azúcar, la miel (NOTA: Si ves que está muy espesa, puedes derretirla levemente en el microondas) y el ajo y el jengibre troceados. Incorporamos las especias (las mías vienen directamente de Alsacia, una mezcla estupenda para marinar y aromatizar pescados) y mezclamos muy bien  para integrar todos los sabores. Salamos ligeramente, con ojo, que ya lleva soja... 


En una bolsa de plástico hermética (de esas que sirven para congelar) vertemos el líquido del marinado. Introducimos dentro las rodajas o lomos de salmón y cerramos. Mezclamos bien para que el pescado se impregne bien del marinado por ambas caras. 


Lo dejamos reposar en la nevera mínimo 30 minutos. Cuanto más tiempo esté más se asentarán los sabores. Que os voy a contar ya que no sepáis...  

La ensalada de frutas

Usamos ese  tiempo  para preparar la ensalada o macedonia de acompañamiento. Como a mí me sobraron ingrendientes de mi receta de "Chuletón de tomate", decidí buscarles otro destino culinario, esta vez como "actor secundario". 

En un bol añadimos la papaya y el mango en dados, la cebolla roja en juliana, el pepino laminado y los tomatitos cherry (lavados previamente). Por otro lado preparamos una vinagreta con aceite de oliva, hierbabuena picada, zumo de 1 limón y sal al gusto. Vertemos sobre la fruta y removemos bien. 

Horneado del salmón

Precalentamos el horno a 180º (calor arriba y abajo) Sacamos la bolsa y depositamos las rodajas de salmón en una bandeja de horno. Les rociamos con todo el líquido del marinado. 

Horneamos durante 20-25 minutos (el tiempo dependerá de vuestro horno, como siempre). 

Sacamos con cuidado, ya que quemarnos no es una opción. 


Ya sólo nos queda emplatar. Salmón en el centro, rociamos con un poco del jugo de la bandeja y la ensalada de frutas alrededor para crear un bonito efecto visual. Terminamos decorando con unas hojitas de hierbabuena fresca y listo. ¡Que aproveche, hitchcookian@s!

Película ideal para degustar este plato
AMÉLIE
("Le fabuleux destin d'Amélie Poulain" 
de Jean-Pierre Jeunet, 2001)

El amplio abanico de colores fuertes y de múltiples ingredientes-personajes ha catapultado mi "no muy sana" mente a rebuscar entre el celuloide para dar con una obra acorde al virtuosismo pictórico que hoy tenemos. Me dejo llevar, a bote pronto, por el elemento puramente visual. Y así me topo de bruces con esa fábula maravillosa, tierna, cómica, romántica y apabullante que supuso "Amélie". 

A comienzos del siglo XXI Jean Pierre Jeunet (que en su saca cuenta con hallazgos como la rompedora "Delicatessen" o la envolvente "La ciudad de los niños perdidos") vuelve de Hollywood tras enfrentarse a Hollywood y "cerrar" la saga de Alien con su cuarta entrega (sobrante a todas luces). En su París natal encuentra el escenario idóneo para perpetrar un cuento de apariencia amable que encierra en su belleza visual, su vertiginoso montaje y su repertorio de personajes una historia deliciosa. 

"Amélie" fue un éxito de taquilla y crítica por muchas razones. Un personaje central empático (Amelie, una soñadora y solitaria camarera de Montmatre, espléndidamente interpretada por la por entonces desconocida Audrey Tatou) que hace las veces de ángel salvador de desconocidos sin mirar nunca por su propia felicidad. Una exquisita puesta en escena que hace relucir los parajes naturales de "la ciudad de la luz" como pocas veces habíamos visto en la pantalla. Una colección de secundarios cómicos que hacen de su rareza su mejor virtud para ganarnos el cariño. Y una historia romántica casi imposible, llena de magia, de fantasía, de genialidad, de sana locura... 

Nuestra receta intenta fijarse en las bases asentadas por Jeunet para encontrar ahí su comparación. A saber: gozamos de un personaje troncal (el salmón-Amelie) que juega el rol de protagonista absoluto en el plato-escenario. A su lado se conforma un universo de colores donde pululan un puñado de ingredientes secundarios que condicionan la existencia o destino de Amelie, es decir, que marcan el sabor final de nuestro salmón.

No podemos desligar nuestro pescado del abanico de personajes que, de una forma u otra, acaban por trastocar su aroma. Como Amélie jamás llegaría a ser quien es sin ese deseado hombre que rebusca bajo el fotomatón, sin ese poeta que hace rimas en paredes, sin el frutero cruel víctima de sus travesuras, sin su padre enloquecido por su gnomo viajero, sin su frágil vecino pintor, sin su mundo fantástico de lámparas vivientes.... Todos terminan por ser engranajes de su destino: que al final es encontrar el amor. Y en nuestra cabeza la papaya, el mango, el pepino o la hierbabuena terminan por ser elementos aromáticos y coloristas que hacen "mejor pescado" a nuestro salmón.

Jeunet nos cuenta la historia de esta enternecedora y bellísima persona desde su niñez. Desde que es un desangelado salmón sin cocinar, crudo, sin ninguna coraza... Es entonces cuando la existencia de Amelie empieza a verse salpicada de sucesos que guiarán su lugar en el mundo. Surgen así el ajo, el jengibre, la soja, el limón y las especias. Pequeños detalles, aparentemente insignificantes, que supondrán la base de su vida: cuidar de su padre, torturar al malvado frutero, devolver la caja de recuerdos a su dueño, perseguir a su caballero andante (o motorizado)...

Es entonces cuando el salmón se encierra, como Amelie, en su mundo de fantasía. Se introduce de lleno en una bolsa hermética cubierta de esos elementos. Se cierra al universo porque ella está al margen de él. Cuando por fin sale nos topamos con una chica que ya no es la misma, que su esencia ha cambiado (por todo el bien que ha ido realizando, parece que sabe su destino) y que su sabor vital ya es otro, porque ahora decide mirar por ella misma, invertir su benevolencia ajena en la propia. Su cocinado en el horno es esa cocción amorosa que supone la búsqueda incansable del amor. Es un proceso lento, temeroso, incluso tímido...  Ambos comparten bandeja (o ciudad) pero no se tocan, no se miran, se persiguen pero no se atreven a dar el paso...

Y al final Amélie alcanza la madurez emocional tan ansiada. El cocinado concluye y la idealista y romántica chica parisina alcanza su fabuloso destino. El salmón queda perfectamente cocinado, su color rosado inicial (que ejemplificaba su timidez o miedo sentimental) es ahora una coraza, pues ya está preparada para cabalgar a lomos de la Vespa del chico y perderse en la vida a su lado. Una metáfora deliciosa de un viaje sin línea de meta. Ni un beso. Sólo una sonrisa. Sólo un salmón feliz paseando por los edificios e ingredientes vivos de la ciudad más romántica del mundo.