Mostrando entradas con la etiqueta comida vegana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta comida vegana. Mostrar todas las entradas

martes, 19 de enero de 2021

Ragú de berenjenas con polenta (Receta vegana)


Vuelvo un poco a la carga tras un patrón bloguero, pero espero ir retomando estos lares poco a poco. Y no hay mejor manera que regresar con un platazo vegano, trampantojo de altura, un bocado sano, divertido, original, loco, que no dejará a nadie indiferente... ni con hambre. Este "ragú" vegetoide te catapultará a otra dimensión culinaria. Berejenas y lentejas forman un dúo que formará parte de tu recetario desde ya perfectamente secundadas por una polenta cremosa a modo de escenario de sueños. 

Desde hace ya casi 1 año estoy en modo vegetariano (por convicción ideológica y felicidad en general) y mimando la comida, el producto, el bienestar animal, la salud planetaria y destapando el frasco de las esencias de la cocina vegeta. Todo un universo lleno de posibilidades y chifladuras maravillosas. Este plato es una buena muestra de ello.

Ni qué decir que yo me limito a inspirarte, a despertar tu lado cocinero y motivarte. Luego tú tuneas las recetas a tu antojo. Prueba con puré de patatas, cambia las lentejas por alubias rojas o frijoles, añade queso rallado a la polenta, juega con las especias y hierbas, usa algún resto de verdura que no pinte nada en tu nevera... No hay límite. Tu cocina, tus reglas. Dale caña y ya sabes... ¡mandiles arriba!  



INGREDIENTES 
  • 1 berenjena grandecita 
  • 100 g de lentejas 
  • 275 g de caldo de verduras
  • 1 cebolla
  • 1 zanahoria grande
  • 150 g de champiñones 
  • 2-3 dientes de ajo
  • 250 ml de vino tinto
  • 400 g de tomates enteros (una lata) 
  • 2 cucharadas de concentrado de tomate 
  • Sal, pimienta negra y Aceite de oliva Virgen Extra
  • Albahaca, Tomillo, romero... (opcional)
Para la polenta cremosa
  • 180 g de polenta
  • 1,5 l de caldo vegetal
  • 50 g de leche de avena
  • Sal y una pizca de cúrcuma
  • Aceite de oliva Virgen Extra 
Comensales: 4 
Tiempo: 45 minutos 

-------------------------------------------------------

Dando caña al ragú 
  1. Lo primero de todo será COCER LAS LENTEJAS. ¿Puedes usar lentejas ya cocidas? Sí. Pero lo natural ya se sabe... va sin conservantes ni gaitas. Y puedes hacer de más y guardar para hacer en otro momento un hummus o una buena ensalada. Yo las tengo hirviendo en agua durante 25 minutos (previo remojo).
  2. En una olla grande echa aceite de oliva Virgen Extra y sofríe la cebolla y la zanahoria picada. Esto te llevará unos 5-7 minutos. NOTA: Añade sal para que suden. 
  3. Corta los champiñones en trocitos y pica el ajo. Echas todo dentro y dejas que se cocine todo el conjunto. Buen momento para añadir pimienta negra recién molida y las especias: tomillo, romero, orégano, salvia...
  4.  Corta en dados la berenjena y los añades. Cocina todo unos 8-10 minutos a fuego moderado alto.
  5. Turno del vino tinto. Lo echas y dejas que se evapore el alcohol. NOTA: Buen vino, ¿eh? Seguid la máxima de "cocinar con el mismo vino que acompañarías el 
  6. Ahora echas el tomate concentrado, remueves para integrarlo y que aromatice y luego viertes la lata de tomates enteros y el caldo de verduras. Dejas cocinar todo 15 minutos a fuego suave. Al final añades las lentejas ya cocidas y escurridas y mezclas todo con cuidado. 


La polenta, acompañante perfecto
  1. Coloca el caldo de verduras al fuego y llévalo a ebullición. Cuando rompa el hervor apagas, dejas reposar y añades la polenta
  2. Mezcla todo bien bien. Salpimenta al gusto, cúrcuma y añade un poco de leche vegetal. En unos 12-15 minutos la tendrás más que lista. 

Sirve la polenta cremosa y la colocas como base o cama, sobre ella vierte el ragú de berenjenas y lentejas y decora con unas hojas frescas de albahaca y un chorrito de buen Aceite de oliva Virgen Extra. 

¡Que aproveche, hitchcookan@s! 

lunes, 28 de marzo de 2016

CREMA DE ZANAHORIA Y JENGIBRE

Un lunes sin carne más llama a nuestra cocina. Y nosotros le abrimos la puerta. En esta ocasión nos vamos a dejar seducir, otra vez, por el toque maestro de Gonzalo D'Ambrosio para elaborar esta receta de cuchara magnifica, colorida, sencilla, aromática y sana. 

Como bien sabréis los que seguís el blog, soy un amante del jengibre. Intento cocinarlo e incorporarlo a todos los guisos que puedo. Su sabor me fascina, pero si no os conformáis con eso, posee espectaculares propiedades para el organismo: es un antidepresivo natural, elimina vértigos y mareos, reduce dolores menstruales, disminuye las migrañas, es un gran aliado contra el cáncer de colon y de ovarios... En fin, un elemento culinario de altura que debería empezar a formar parte de vuestros recetarios. 

Y si eso fuera poco, tenemos de actriz protagonista a la zanahoria. Toda una mina de nutrientes muy beneficiosos para la salud, que nos ayudan en dietas gracias a sus bajo contenido en calorías, que favorecen la formación de glóbulos rojos previniendo anemias, regulan trastornos digestivos, tienen propiedades antioxidantes y, como no, son recomendables para la vista (previenen cataratas y la degeneración macular) 

Un dúo de lo más nutritivo y saludable se une en un bol para tu disfrute. No dejes escapar esta receta y date el gustazo de comer bien, que siempre tendrás tiempo de perderte. ¡Mandiles arriba!


Ingredientes (2 personas)
  • 500 grs de zanahorias 
  • 20 grs de jengibre fresco 
  • 500-600 ml de caldo de verduras 
  • 1 patata medianita 
  • 1 cebolla pequeña 
  • Cebollino picado
  • 1 naranja exprimida
  • 1 cda de azúcar moreno
  • 1 yogur 
  • Jengibre en polvo
  • Sal, pimienta y Aceite de Oliva 
Tiempo
  • 50 minutos 

Pelamos las zanahorias y las picamos en rodajas finas. Reservamos alguna tira para freírla después y dar el punto crocante.

Picamos las cebollas en juliana. En una olla amplia o sartén (que luego entre bien el líquido sin derramarse, que menuda gracia) añadimos un poco de aceite de oliva y vamos a ir sofriendo la cebolla y las zanahorias hasta que cojan algo de color.



Incorporamos el azúcar y removemos.

Añadimos el zumo de naranja para desglasar. Así que, con ayuda de una cuchara de madera, movemos bien la verdura y "rascamos el fondo". 

Pelamos el jengibre con ayuda de una cucharilla de café y lo picamos finamente. Lo añadimos a escena y removemos. 

Vertemos el caldo de verduras, que deberá haber permanecido caliente, y cubrimos todas las verduras. NOTA: Si hiciera falta algo más, podéis añadir algo de agua. 



Por último echamos la patata pelada y troceada y llevamos a ebullición. Cuando rompa el hervor, bajamos el fuego, tapamos y dejamos cocer a fuego suave durante 40 minutos.

Pasado el tiempo hay que triturar. Si tenéis Thermomix trabajo que os ahorraréis. Si no, podéis usar la batidora de mano y luego pasarlo por el chino para tener una crema suave y limpia. 

Por último, calentamos abundante aceite (que luego nos seguirá sirviendo para futuras elaboraciones) y freímos 1 minuto las tiras de zanahoria y unos bastoncillos de jengibre fresco. 

Para emplatar, servimos la crema en un bol, añadimos las tiras fritas de zanahoria y jengibre y terminamos con un poco de yogur mezclado con jengibre en polvo. Espolvoreamos cebollino picado y listo. ¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

lunes, 21 de marzo de 2016

QUINOA CON VERDURAS Y CRUJIENTE DE CALABACÍN (Healthy monday)


Un nuevo lunes sin carne (Free Meat Monday) se presenta ante nosotros y, cómo no podía ser de otra forma, vamos a recoger el guante y contestar con una delicia vegetariana. Soy fan confeso de la quinoa (ese super-alimento) y cada vez más la incluyo en mi recetario. Al margen de sus incontestables virtudes nutricionales, es fácil de preparar, tiene sabor y casa con casi cualquier acompañamiento. 

En esta ocasión me vuelvo "más verde, si cabe" y dejo que un puñado de verduras potencien de sabor y salubridad el plato. Incluyo además el Brócoli Bimi que tiene un sinfín de propiedades maravillosas para nuestro bienestar. Conseguimos así, dotar a esta receta de carga positiva, nos cuidamos y todo, sin dejar de relamernos. Es sencillo ser feliz con muy poco... ¡Mandiles arriba!

Ingredientes (2 personas)
  • 100 grs de quinoa
  • 200 grs de caldo de verduras o agua
  • 1 brocoli Bimi 
  • 1/2 calabacín 
  • 100 grs de guisantes congelados 
  • 1 apio
  • 1 ajete chino (también nos vale un ajete o una cebolleta) 
  • Sal, pimienta negra y Aceite de Oliva
Tiempo
  • 20 minutos
Lo primero de todo será cocinar la quinoa. Para ello la lavamos con cuidado (para eliminar la "saponina") y la ponemos en un cazo. Añadimos el doble de líquido - caldo o agua - y llevamos a ebullición. Dejamos hervir a fuego suave y con la tapadera durante 15 minutos. NOTA: No remováis la quinoa en ningún momento, ya que es un cereal delicado y se puede deshacer. 


Mientras tanto preparamos y lavamos nuestras verduras. En una sartén con un par de cucharadas de aceite de oliva, incorporamos los ramilletes de brócoli, el calabacín troceado (reservaremos unas láminas para freírlas posteriormente), el ajete y los guisantes. 

Salteamos todo el conjunto un par de minutos, añadimos un poco de agua (como medio vaso) y tapamos. Dejamos cocinar todo para que se ablanden los guisantes y las verduras. 



Cuando tengamos la quinoa lista la añadimos a la sartén y removemos con cuidado para mezclarla bien y que vaya cogiendo los aromas. Salpimentamos al gusto.

Por otro lado freímos en otra sartén con aceite las láminas de calabacín hasta que queden crujientes y doradas. Sacamos a un papel absorbente para eliminar el exceso de grasa. NOTA: Yo aproveché además para dorar a la plancha unos tallos de brócoli para la presentación.

Ya sólo nos queda "ponerlo bonito". Colocamos la quinoa con verduras en un molde redondo, presionando con cuidado para que coja la forma. Coronamos con las láminas fritas de calabacín y disponemos un tallo de brócoli en un lado. 

¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

jueves, 10 de diciembre de 2015

BABA GANOUSH O PATÉ DE BERENJENA MEDITERRÁNEO

El Baba Ganoush (Mutabal) o Paté de berenjena es un clásico de la cocina mediterránea y árabe. Zonas como Chipre, Turquía o Grecia son baluartes de este gran aperitivo que consiste básicamente en trabajar con berenjena asada y especiarla bien con comino, pimentón o paprika, limón y ajo.

Este entrante puede venir acompañado con Pan de Pita o con "crudités" de verdura, que le dan un toque crocante y combinan a la perfección. Además se trata de una receta sana, apta para veganos y muy sencilla de preparar. Sólo tienes que encontrar "tu toque maestro" para hacerla tuya. 

Lo que más tiempo nos llevará será preparar la berenjena, ya que hay que hacerla sudar previamente y luego asarla hasta conseguir que su carne se reblandezca. Más allá de eso, el proceso es cómodo y el resultado espectacular. ¿No me crees? Pues prueba... ¡Mandiles arriba!

BABA GANOUSH

Ingredientes

  • 1 berenjena de 500 grs 
  • 1 cda de zumo de limón
  • 2 dientes de ajo picados
  • 1 cda de Tahini
  • Sal
  • Comino en polvo
  • Aceite de Oliva Virgen Extra y Pimentón
  • Pan de pita
Tiempo
  • 35 minutos + 30 minutos de reposo
Cortamos la berenjena por la mitad y echamos sal gorda en la parte de la carne. Dejamos en un escurridor unos 15 minutos. Lavamos y secamos bien.

Precalentamos el horno a 200º con calor arriba y abajo.

Le practicamos unos cortes a modo de "rejilla" y les echamos un poco de aceite de oliva. Horneamos la berenjena (con la carne hacia arriba) durante 30 minutos. 



Transcurrido el tiempo dejamos enfriar otros 15 minutos. Vamos sacando la carne con ayuda de una cuchara. La troceamos a cuchillo. NOTA: Nada de batidora, la berenjena es delicada y quedaría demasiado líquida.

En un bol echamos el Tahini, los dientes de ajo muy picados, el zumo de limón, el comino en polvo, sal y la carne de la berenjena. 

Mezclamos todo con energía. 

Debemos conseguir una pasta con una consistencia homogénea. La disponemos en un plato amplio con ayuda de una cuchara. 


Espolvoreamos un poco de pimentón, un poco más de comino y rociamos con un hilo de un buen aceite de oliva Virgen Extra. Calentamos el pan de pita y listo. ¡Que aproveche, hitchcookian@s! 


miércoles, 4 de noviembre de 2015

QUINOA CON BROCOLI Y VERDURAS (Cenas saludables)

Volvemos a ponernos en modo "saludable" para preparar una receta básica y fundamental de quinoa. En alguna ocasión ya he comentado los enormes beneficios nutritivos y dietéticos que posee este pseudocereal, y ahora que corren tiempos de "psicosis cárnica" siempre es una buena solución, que podemos "tunear" a nuestro antojo. La clave reside en saber cocer perfectamente la quinoa para que el resultado sea lo más óptimo posible. Te dejo el paso a paso para que te sea más fácil aún llevar a cabo este cena a cámara rápida sanísima, facilísima y riquísima. ¡Mandiles arriba!

INGREDIENTES
1 taza de quinoa, 2 tazas de agua o caldo de verduras, 200 grs de ramilletes de brocoli, 1 cebolla morada, 1 zanahoria, Maiz dulce, Guisantes, 2 huevos, 1 trocito de jengibre, 1 diente de ajo, Sal y Aceite de Oliva 

Tiempo: 20 minutos

Preparar la quinoa

El método de cocción es muy similar al del cuscús. Si bien en este último necesita la misma cantidad de líquido, la quinoa necesita 2 medidas. Así que nos ponemos.

Lavamos muy bien la quinoa y la salteamos en un cazo con una cucharada de Aceite de Oliva (si quieres darle un poco de toque oriental, puedes echar un pelín de aceite de sésamo para aromatizar). La sofreímos durante 2 minutos.

Añadimos las 2 medidas de agua o caldo de verduras (siempre sabrá mejor), removemos muy suavemente (con mimo, que la quinoa es delicada), incorporamos la sal, tapamos el cazo y dejamos cocer unos 15 minutos. 

Mientras tanto...

Ponemos a cocer al vapor el brocoli en una olla con un dedo de agua y con ayuda de una vaporera hasta que esté tierno. NOTA: Si no tenéis, podéis cocerlo normalmente unos minutos.

En una sartén añadimos 2 cucharadas de aceite de oliva y sofreímos el ajo y el jengibre muy picados. Añadimos la cebolla morada y la zanahoria picada. Salteamos todo el conjunto unos 5-6 minutos. Añadimos los guisantes y el maiz y mezclamos.



Ahora llevamos toda la mezcla hacia un lado de la sartén e incorporamos en la mitad vacía los huevos batidos. Dejamos que se cuajen y removemos con la cuchara de madera. Los vamos mezclando lentamente junto a las verduras. 




Incorporamos la quinoa y mezclamos todo bien. Añadimos los ramilletes de brócoli cocidos, damos un último meneo y apagamos el fuego. 

Presentamos la quinoa con las verduras en bols individuales. ¡Que aproveche, hitchcookian@s!

martes, 20 de octubre de 2015

HAMBURGUESA DE LENTEJAS CON CEBOLLA ROJA

Nueva cena a cámara rápida sana a más no poder. Te propongo para cualquier ocasión esta original y sencilla hamburguesa de lentejas que tiene, entre sus virtudes, un alto potencial medicinal. Las lentejas son unas legumbres que aparte del consabido hierro que aportan, contienen un montón de vitaminas, de fibra, son buenísimas para el corazón, para el colesterol y su bajo contenido en calorías les hace ideales para dietas. Pégale un bocado a esta fantástica hamburguesa y salte de vez en cuando de la rutina para sorprender a tu paladar, que lo agradecerá seguro. ¡Mandiles arriba!

HAMBURGUESA DE LENTEJAS CON CEBOLLA ROJA
INGREDIENTES (2 personas)
1 bote de lentejas cocidas, 1 cebolla roja, Mezcla de especias (al gusto)
Cilantro fresco picado, 1/2 Zanahoria, 1 diente de ajo, 1 trocito de jengibre fresco
1 huevo, Pan rallado (opcional), Lechuga, Tomate, Mayonesa, Patatas fritas, Sal y Pimienta negra

Tiempo: 20 minutos

Lo primero de todo es colar las lentejas y remojarlas bien para eliminarle todo el líquido de envasado, que no nos interesa (demasiados conservantes). También podéis cocerlas por vuestra cuenta, pero hoy la cosa va de cenar a cámara rápida, así que vamos por la vía vertiginosa.

Separamos en dos mitades. Una mitad la vamos a triturar y la otra la vamos dejar entera, para hacer una mezcla de texturas en boca. Cuando tengamos una pasta - con ayuda de la batidora o de cualquier procesador de alimentos - los echamos en un bol amplio.


Momento de ponernos creativos. Picamos muy finamente todos los ingredientes crudos: ajo, jengibre, cebolla roja (no demasiada, luego usaremos el resto para decorar la hamburguesa final) y zanahoria. Los añadimos al bol con las lentejas.


Le añadimos el cilantro picado, el huevo, salpimentamos al gusto e incorporamos las especias al gusto. Yo usé una mezcla de mi viaje por la Alsacia profunda: chalota, lavanda, perejil, albahaca, bayas rosas y cebolla en polvo. Ni qué decir tiene que uséis la que más os gusten, pero os animo a especiar bien este plato, lo agradece y lo tolera.

Mezclamos todo bien hasta conseguir una pasta homogénea. NOTA: Si veis que os queda demasiado "blanda", añadir pan rallado hasta conseguir una textura moldeable. 


Tapamos con papel film y dejamos reposar un rato en la nevera. Depende de la prisa que tengáis...

Ahora toca moldear las hamburguesas. Separamos en dos mitades la mezcla y vamos dando forma de pelota inicialmente y luego la aplanamos hasta tener la forma deseada.

Calentamos una plancha con un poco de aceite de oliva y freímos nuestras hamburguesas de lentejas hasta que queden bien doradas por ambas caras. 


Ya sólo nos queda emplatar. Tostamos unos panecillos de hamburguesa. En la "tapa de arriba" untamos un poco de mayonesa y mostaza. En la base colocamos unas hojas de lechuga (o canónigos, o recula, o escarola...), una buena rodaja de tomate y sobre ella la hamburguesa.

Terminamos espolvoreando un buen puñado de cebolla roja muy picada y acompañamos de unas patatas fritas. ¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

lunes, 28 de septiembre de 2015

INSALATA CAPRESE BURGUER

Hoy os propongo una forma original y sorprendente de degustar el clásico italiano: Insalata Caprese. Genuinamente de Capri, este sencillo plato se ha hecho un hueco en la gastronomía mundial por la exquisitez de sus productos estrella. Aquí hay que tirar de primerísimas calidades para sacarle todo el partido a la receta. En esta ocasión vamos a darle una vuelta al concepto archiconocido, pero sólo en la forma, ya que los ingredientes son los mismos (si son maravillosos, ¿por qué cambiarlos?) Así pues surge esta potente Hamburguesa usando un delicioso Tomate Rosa de Huesca a modo de panecillos. El relleno una fantástica Mozzarella y albahaca, todo aderezado con aceite Virgen Extra y Vinagre de Módena. Ponte creativo, ponte imaginativo, ponte Hitchcoock... ¡Mandiles arriba! 

INGREDIENTES (2 personas)
1 tomate rosa grande
1 Mozzarella
Albahaca fresca
Aceite de Oliva Virgen Extra
Sal gorda y Pimienta negra
Vinagre de Módena

Tiempo: 5 minutos

Esta receta es altamente sencilla, nutritiva, sana y ligera para aderezar nuestras cenas a cámara rápida. Es una forma de lo más curiosa de llamar la atención del comensal y tardarás nada en prepararla. Pero recuerda, puedes jugar con las formas: tomates más pequeños y uno por persona, untar de aceite el tomate y colocarle semillas de sésamo para asemejarlo más a un pan de hamburguesa... Que nada te detenga en la creación. Es tu cocina, son tus reglas. Nos ponemos.

Lavamos bien el tomate y lo cortamos por la mitad. NOTA: Podemos hacer un ligero corte en la base o "culo" para que mantenga erguido.

Lavamos la albahaca y la secamos bien. 

Salpimentamos al gusto la carne del tomate. 

Rellenamos nuestro "pan de hamburguesa" con una capa de albahaca, otra de Mozzarella y cubrimos con más albahaca. 

Rociamos con un excelente Aceite de Oliva Virgen Extra (fundamental) y un chorrito de Vinagre de Módena. Y echamos un hilillo por el plato para decorar. 

¡Que aproveche, hitchcookian@s!

martes, 7 de julio de 2015

CUSCUS DE BRÓCOLI CON VERDURAS Y VINAGRETA DE HIERBABUENA (Receta anti-cáncer)

Tiempos de calor sofocante nos toca vivir últimamente. Y  nada mejor para combatirlo que una recetas fresca, sencilla y que nos hace sudar lo menos posible en la cocina. Hoy toca: trampantojo. No te fíes...

Esta receta está inspirada en una original de la Doctora Odile Fernández y su libro "Mis recetas de cocina anticáncer" Y destaca siempre los beneficios de incluir brócoli en nuestra dieta. Si no nos gusta, podemos sustituirlo por otra crucífera: coliflor, coles de Bruselas o lombarda. Pero os aseguro que con brócoli queda espectacular. ¡Mandiles arriba!

INGREDIENTES (2 personas)
1 brocoli
Maíz dulce
Guisantes
1 cebolla morada pequeña
Tomatitos cherry
Nuez de Macadamia molida
Almendra molida
Un poco de hierbabuena fresca

Para la vinagreta
1 chorrito de Aceite de Oliva Virgen Extra
1 chorrito de Vinagre de Manzana
Zumo de 1/2 lima
Hierbabuena fresca
Sal

Tiempo: 10 minutos


Proceso

Lo primero de todo es separar los "arbolitos" del brócoli del tallo. Ponemos una cazuela con agua a hervir y escaldamos el brócoli durante 30 segundos.

Lo pasamos enseguida a un bol con agua y hielo para cortar la cocción y mantener su verdor intacto. NOTA: También se puede preparar el cuscus con el brócoli crudo, aunque puede resultar algo indigesto según el estómago... Ahí ya vosotros decidís. 


Secamos el brócoli bien y lo trituramos en un robot de cocina o Thermomix (mi caso). Lo pasamos a un bol, que hará las veces de escenario para la entrada del resto de personajes.


Trituramos unas nueces de Macadamia y unas almendras crudas y añadimos. Ni qué decir tiene que puedes añadir el fruto seco deseado: nueces, anacarados, avellanas...


Incorporamos el resto de ingredientes: tomatitos cherry y cebolla morada picada muy finamente. Los guisantes de lata y el maíz dulce.


Picamos un poco de hierbabuena y lo añadimos a la mezcla. Removemos bien todo el conjunto. 


Mezclamos los ingredientes de la vinagreta: aceite, vinagre, lima, hierbabuena y sal (las cantidades serán un poco a ojo, añade o reduce la cantidad deseada para tu paladar) Y la vertemos sobre el "falso cuscus" Volvemos a remover bien para integrar todos los ingredientes y listo. 

Podemos servir en vasitos individuales y decoramos con una hoja de hierbabuena. Tan fácil, tan refrescante, tan sana, tan llena de vitaminas, tan sorprendente, tan... casi mejor que lo descubráis por vosotros mismos. ¡Que aproveche, hitchcookianos!

Opción de presentación de nuestro "falso cuscus"

miércoles, 27 de agosto de 2014

CROQUETAS DE QUIONA Y LINO (Cena#53)

Croquetas de quinoa y lino
INGREDIENTES (4 personas)

1 taza de quinoa
2 cucharadas de semillas de lino
1 cucharada de Mostaza de Dijon
1 trozo de pimiento rojo
1/2 cebolleta
1 diente de ajo
Pan rallado
Sal, pimienta y aceite de oliva
Mostaza para acompañar

Agua para cocer la quinoa

Tiempo: 25 minutos + 1 hora de reposo

Lo reconozco: la quinoa y yo éramos dos perfectos desconocidos entre sí. Ha tenido que venir mis admirados Luigi y Sofía para lanzarme un guante a la cara y retarme a cocinarla. Y yo, como no podía ser de otra forma, he cogido carrerilla, he brincado en el trampolín culinario y me he zambullido en una piscina cuyo nivel de agua no tenía demasiado claro. Cuando uno desconoce un elemento o producto debe indagar para no cometer ninguna tropelía. Y así lo hice. De entre toda la información he sonsacado esta curiosa versión que, sinceramente, me ha encantado. Como siempre digo: lo mejor es perderse para encontrar algo que merezca la pena. Gracias, chicos. Va por vosotros. Y ahora... silencio, que se cocina. 

Guión: dibujamos los personajes


Los protagonistas
Las medidas que he barajado (y que he ido viendo en diferentes recetas) son: 3 tazas de agua por 1 taza de quinoa. Así que ahí me he lanzado. Ponemos el agua a hervir y echamos la quinoa. Dejamos cocer durante 15-20 minutos (moderando el fuego) hasta que se consuma todo el líquido.

Colamos y dejamos que se enfríe a temperatura ambiente. Nos olvidamos de ello.

Por otro lado picamos en trituradora (o a cuchillo y con maña) la cebolleta y el pimiento rojo. La idea es que quede muy muy picado. Ponemos una sartén con un pelín de aceite y sofreímos las verduras (con el ajo) unos 10 minutos a fuego suave.

Quinoa en plena ebullición: nace una estrella

Cebolla roja, ajo y pimiento rojo: los secundarios
Dirección: los guiamos por la escena


Una vez que se haya enfriado la quinoa la colocamos en un bol. Vamos añadiendo a la escena el resto de personajes de nuestra cine-receta: la cebolleta, el pimiento y el ajo sofritos, la mostaza de Dijon, el pan rallado (un poco a ojo, hasta que os coja una textura espesa), las semillas de lino, sal y pimienta. Removemos bien hasta conseguir una pasta. 



Dejamos enfriar en la nevera por lo menos 1 hora.

Pasado el tiempo de reposo, precalentamos el horno a unos 180º-200º

Luego vamos formando nuestras croquetas con las manos (os recomiendo que os untéis las manos con un poco de aceite) Y las disponemos en una bandeja de horno ligeramente pintada con aceite. 

Croquetas a punto de ser horneadas
Las cocinamos unos 10 minutos (vigilando, como siempre, que no se nos quemen, que cada horno es un universo desconocido)

Montaje: vistazo final

Una vez pasado el tiempo, sacamos con cuidado y nos cercioramos que tienen la textura deseada. Ya sólo nos queda vestirlas con sus mejores galas para el estreno. Yo os muestro mi opción, que he acompañado con una deliciosa mostaza a la miel, pero en vuestra imaginación dejo el montaje definitivo... Os toca.



Recordad que en esta versión he hecho croquetas, pero dejaos llevar y pensar en hamburguesas, albóndigas, incluso brochetas... ¡Que aproveche, hitchcookianos!