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viernes, 15 de enero de 2016

CEVICHE DE MERLUZA (Receta rápida)

Nos gusta el ceviche o cebiche. Es una forma sana, rápida y excepcionalmente aromática de consumir pescado. Se trata de una cocción de pescado blanco por efecto del ácido cítrico que le proporciona la lima, el limón, la naranja... Hay muchas formas de prepararlo y de acompañarlo, así que tirad de imaginación y sobre todo, de vuestro gusto exquisito para confeccionar la receta.

Aquí os dejo dos recetas más que preparé en su momento para que cojáis más ideas (si cabe): "Ceviche de Bacalao y Langostinos" y "Ceviche de dorada y gambón con aguacate"  Pensad que podéis utilizar el pescado blanco que más se os antoje: dorada, bacalao, merluza, lubina, lenguado, rape, rodaballo... así que dejaos llevar por vuestra intuición y "cevichear" a lo loco. ¡Mandiles arriba!

CEVICHE DE MERLUZA
CEVICHE DE MERLUZA
Ingredientes (2 personas)
  • 2 lomitos de merluza limpios (unos 300 grs)
  • 1 limón
  • 1 lima
  • 1 naranja 
  • 1/2 pepino
  • 1 guindilla
  • 6 tomates cherry 
  • 1/2 cebolla (preferiblemente roja) y unas ruedas de cebolleta para decorar
  • Cilantro fresco picado
  • Aceite de Oliva Virgen Extra, sal y pimienta negra molida 
Tiempo
  • 20 minutos

El pescado que hayamos escogido para esta receta (merluza en mi caso) debe ser congelado previamente para evitar sustos innecesarios en forma de anisakis. 

Una vez que lo tengamos descongelado y dispuesto a la acción, nos ponemos a su macerado. Lo limpiamos bien de espinas, restos de piel, escamas (esta labor os la puede hacer previamente vuestro gentil y amable pescadero) y lo secamos perfectamente. 

Con un cuchillo bien afilado lo vamos troceando de forma regular. Lo incorporamos a un bol o a una bandeja de horno - a mí me resulta más cómodo -.


Vamos exprimiendo nuestros cítricos: limón, lima y naranja. Y vamos incorporando los zumos al pescado troceado hasta cubrirlo. NOTA: Id viendo las cantidades y añadir según lo requiera. 


Troceamos las verduras en brunoise o taquitos y picamos abundante cilantro fresco. Los añadimos a la bandeja. Salpimentamos y removemos bien, tapamos con papel film y dejamos reposar en la nevera unos 10-15 minutos, dependerá de cómo os guste el pescado.


Para emplatar os he dejado dos propuestas arriba. En ambos casos podemos "lonchear" unas tiras de pepino con ayuda de una mandolina (o con un cuchillo y precisión quirúrgica) y los disponemos de modo decorativo alrededor del plato o del bol donde sirvamos el ceviche de merluza. 

¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

jueves, 26 de noviembre de 2015

ENSALADA CHIPRIOTA CON QUESO HALLOUMI

Hoy tenemos cena a cámara super-rápida. Nos vamos de viaje a Chipre para degustar su delicia: el queso Halloumi. Una variedad de leche de oveja y de cabra, de textura fibrosa, que tiene entre sus cualidades que aguanta la cocción en sartén o parrilla manteniendo la forma y cubriéndose de una capa tostada que le hace muy apetitoso. 

Nosotros vamos a intentar - sólo intentar - ser fieles a los aromas mediterráneos que bañan la isla y dotamos a esta ensalada de fragancias como la menta o el limón, y de texturas como el pepino y la espinaca, para catapultarnos a Chipre desde la cocina. Si lo veis, no dudéis en lanzaros a por él y probar esta maravillosa y sencillísima receta. ¡Mandiles arriba!


Ingredientes (2-3 personas)
  • 150-200 grs de queso Halloumi 
  • Hojas de espinacas
  • 1 pepino laminado
  • 10 tomatitos cherry
  • 1 cebolla morada
  • Aceite de oliva
Para el aliño
  • 3 cdas de aceite de oliva Virgen Extra
  • 1 cda de zumo de limón
  • Menta fresca picada
  • Sal al gusto
  • 1 cda de miel
Tiempo
  • 5 minutos

Esto nos va a llevar muy muy poco tiempo, así que nos ponemos. Lo primero es dejar preparada la vinagreta o el aliño. 

Mezclamos en un bol todos los ingredientes y emulsionamos durante 1 minuto para integrarlos bien. Probamos y corregimos si hiciera falta. NOTA: Podéis sustituir el limón por Vinagre de Manzana, la menta por hierbabuena u orégano, la sal por un poco de Salsa de soja... Libertad creativa. 

En una sartén ponemos una gota de aceite y marcamos a fuego fuerte las láminas del queso Halloumi. La gracia es que quede bien dorado. 

En bols o platos individuales disponemos las espinacas bien lavadas. Laminamos con ayuda de una mandolina o a cuchillo el pepino y lo colocamos alrededor. Troceamos al gusto los tomatitos cherry y la cebolla morada. 

Colocamos encima las lonchas de queso y rociamos con la vinagreta de menta y miel. Rápido, ¿no? Pues no perdáis tiempo y a la cocina. ¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

viernes, 25 de septiembre de 2015

CREMA FRÍA DE PEPINO Y HIERBABUENA

Entra el otoño pero nosotros nos negamos a aceptarlo. Todavía hay coletazos del viejo verano (en forma de buenas temperaturas) y aún hay tiempo para degustar de los últimos sorbos de cremas frías. En esta ocasión vamos a preparar una deliciosa y sanísima receta con pepinos y yogur aromatizada con hierbabuena fresca. 

El pepino es una de las hortalizas más nutritivas que hay y son innumerables sus propiedades y sus usos. Sin ir más lejos cabe señalar que son muy utilizados en cosmética, en mascarillas faciales, para tratar quemaduras solares, para combatir el acné juvenil o para dietas depurativas. 

Nosotros vamos a sacarle "el jugo" en una receta tan sencilla como rápida. Todo ingredientes naturales, todo sabor, todo salud. Pues venga... ¡mandiles arriba!

INGREDIENTES (4 personas)

1 kg de pepinos
4 yogures naturales
80 grs de Aceite de Oliva Virgen
30 grs de Vinagre de Manzana
1 manojo de hierbabuena fresca
8 tomatitos cherry
Sal

Tiempo: 5 minutos + 30 minutos para que se enfríe.




Pelamos y cortamos los pepinos en trozos medianos. Si tenéis Thermomix os ahorraréis trabajo, sino se tira de batidora o trituradora y se acabó. Ningún problema.

Colocamos los trozos en el vaso y añadimos los yogures. Trituramos bien. En Thermomix unos 3 minutos Velocidad 5-7-9 progresivamente (1 minuto cada velocidad)

Añadimos el vinagre, el aceite de oliva y la sal y seguimos batiendo para emulsionar la mezcla. En Thermomix 10 segundos velocidad 5.

Probamos el punto de sal y rectificamos si hiciera falta. Vertemos la crema en una jarra y dejamos enfriar en la nevera unos 30 minutos.

Para servir disponemos la crema en bols individuales. Picamos un poco de hierbabuena fresca y espolvoreamos. Añadimos 2 tomatitos cherry partidos por la mitad por cada bol y terminamos regando con un hilillo de un buen Aceite de Oliva Virgen Extra.

¡Que aproveche, hitchcookian@s! 



sábado, 12 de septiembre de 2015

SALMÓN MARINADO CON AJO Y JENGIBRE CON ENSALADA DE FRUTAS (Amélie)

No me cansaré de decirlo: amo el salmón. Un pescado azul lleno de proteinas y virtudes nutritivas que, por si fuera poco, es de los más agradecidos de cocinar. En esta ocasión vamos a potenciar su protagonismo con un marinado de ajo y jengibre. Ni qué decir tiene que el consumo de jengibre en nuestra dieta es fundamental porque aporta un sinfín de propiedades beneficiosas: disminuye dolores reumáticos, migrañas, vértigos, mareos, es idóneo para resfriados y gripes y hasta tiene un punto de afrodisíaco. Nosotros vamos a prepararlo de una forma algo especial y a acompañarlo de una ensalada de frutas de lo más refrescante y vistosa. Un cóctel perfecto con una película de altura como "Amélie" ¿Se puede pedir más? Si acaso... ¡mandiles arriba! 


INGREDIENTES (2 personas)

2 rodajas o lomos de salmón, 2-3 dientes de ajo picados, 1 trocito de jengibre fresco, 1 cda de miel, 1 limón exprimido, Especias (comino, cilantro, hinojo, perejil, pimienta y tomillo) 3 cdas de Salsa de Soja, 1 cda de azúcar moreno

Para la ensalada de frutas:Papaya, mango, pepino, tomatitos cherry, cebolla roja, hierbabuena fresca, pipas peladas, Aceite de Oliva Virgen Extra, sal y pimienta blanca


Tiempo: 40 minutos + 30 minutos de macerado

Con esta receta participo en el Reto de Septiembre 2015 de CdM en el apartado Salado 

Marinado, primeros pasos

Picamos muy finamente el ajo y el jengibre. NOTA: Para pelar el jengibre lo más útil y rápido es pelarlo con ayuda de una cucharilla de café. Si lo haces a cuchillo, corres el riesgo de llevarte más jengibre del que te gustaría. Con cuidado y despacio ve raspando, verás que gran truco.

En un bol amplio echamos el zumo de limón exprimido, la salsa de soja, el azúcar, la miel (NOTA: Si ves que está muy espesa, puedes derretirla levemente en el microondas) y el ajo y el jengibre troceados. Incorporamos las especias (las mías vienen directamente de Alsacia, una mezcla estupenda para marinar y aromatizar pescados) y mezclamos muy bien  para integrar todos los sabores. Salamos ligeramente, con ojo, que ya lleva soja... 


En una bolsa de plástico hermética (de esas que sirven para congelar) vertemos el líquido del marinado. Introducimos dentro las rodajas o lomos de salmón y cerramos. Mezclamos bien para que el pescado se impregne bien del marinado por ambas caras. 


Lo dejamos reposar en la nevera mínimo 30 minutos. Cuanto más tiempo esté más se asentarán los sabores. Que os voy a contar ya que no sepáis...  

La ensalada de frutas

Usamos ese  tiempo  para preparar la ensalada o macedonia de acompañamiento. Como a mí me sobraron ingrendientes de mi receta de "Chuletón de tomate", decidí buscarles otro destino culinario, esta vez como "actor secundario". 

En un bol añadimos la papaya y el mango en dados, la cebolla roja en juliana, el pepino laminado y los tomatitos cherry (lavados previamente). Por otro lado preparamos una vinagreta con aceite de oliva, hierbabuena picada, zumo de 1 limón y sal al gusto. Vertemos sobre la fruta y removemos bien. 

Horneado del salmón

Precalentamos el horno a 180º (calor arriba y abajo) Sacamos la bolsa y depositamos las rodajas de salmón en una bandeja de horno. Les rociamos con todo el líquido del marinado. 

Horneamos durante 20-25 minutos (el tiempo dependerá de vuestro horno, como siempre). 

Sacamos con cuidado, ya que quemarnos no es una opción. 


Ya sólo nos queda emplatar. Salmón en el centro, rociamos con un poco del jugo de la bandeja y la ensalada de frutas alrededor para crear un bonito efecto visual. Terminamos decorando con unas hojitas de hierbabuena fresca y listo. ¡Que aproveche, hitchcookian@s!

Película ideal para degustar este plato
AMÉLIE
("Le fabuleux destin d'Amélie Poulain" 
de Jean-Pierre Jeunet, 2001)

El amplio abanico de colores fuertes y de múltiples ingredientes-personajes ha catapultado mi "no muy sana" mente a rebuscar entre el celuloide para dar con una obra acorde al virtuosismo pictórico que hoy tenemos. Me dejo llevar, a bote pronto, por el elemento puramente visual. Y así me topo de bruces con esa fábula maravillosa, tierna, cómica, romántica y apabullante que supuso "Amélie". 

A comienzos del siglo XXI Jean Pierre Jeunet (que en su saca cuenta con hallazgos como la rompedora "Delicatessen" o la envolvente "La ciudad de los niños perdidos") vuelve de Hollywood tras enfrentarse a Hollywood y "cerrar" la saga de Alien con su cuarta entrega (sobrante a todas luces). En su París natal encuentra el escenario idóneo para perpetrar un cuento de apariencia amable que encierra en su belleza visual, su vertiginoso montaje y su repertorio de personajes una historia deliciosa. 

"Amélie" fue un éxito de taquilla y crítica por muchas razones. Un personaje central empático (Amelie, una soñadora y solitaria camarera de Montmatre, espléndidamente interpretada por la por entonces desconocida Audrey Tatou) que hace las veces de ángel salvador de desconocidos sin mirar nunca por su propia felicidad. Una exquisita puesta en escena que hace relucir los parajes naturales de "la ciudad de la luz" como pocas veces habíamos visto en la pantalla. Una colección de secundarios cómicos que hacen de su rareza su mejor virtud para ganarnos el cariño. Y una historia romántica casi imposible, llena de magia, de fantasía, de genialidad, de sana locura... 

Nuestra receta intenta fijarse en las bases asentadas por Jeunet para encontrar ahí su comparación. A saber: gozamos de un personaje troncal (el salmón-Amelie) que juega el rol de protagonista absoluto en el plato-escenario. A su lado se conforma un universo de colores donde pululan un puñado de ingredientes secundarios que condicionan la existencia o destino de Amelie, es decir, que marcan el sabor final de nuestro salmón.

No podemos desligar nuestro pescado del abanico de personajes que, de una forma u otra, acaban por trastocar su aroma. Como Amélie jamás llegaría a ser quien es sin ese deseado hombre que rebusca bajo el fotomatón, sin ese poeta que hace rimas en paredes, sin el frutero cruel víctima de sus travesuras, sin su padre enloquecido por su gnomo viajero, sin su frágil vecino pintor, sin su mundo fantástico de lámparas vivientes.... Todos terminan por ser engranajes de su destino: que al final es encontrar el amor. Y en nuestra cabeza la papaya, el mango, el pepino o la hierbabuena terminan por ser elementos aromáticos y coloristas que hacen "mejor pescado" a nuestro salmón.

Jeunet nos cuenta la historia de esta enternecedora y bellísima persona desde su niñez. Desde que es un desangelado salmón sin cocinar, crudo, sin ninguna coraza... Es entonces cuando la existencia de Amelie empieza a verse salpicada de sucesos que guiarán su lugar en el mundo. Surgen así el ajo, el jengibre, la soja, el limón y las especias. Pequeños detalles, aparentemente insignificantes, que supondrán la base de su vida: cuidar de su padre, torturar al malvado frutero, devolver la caja de recuerdos a su dueño, perseguir a su caballero andante (o motorizado)...

Es entonces cuando el salmón se encierra, como Amelie, en su mundo de fantasía. Se introduce de lleno en una bolsa hermética cubierta de esos elementos. Se cierra al universo porque ella está al margen de él. Cuando por fin sale nos topamos con una chica que ya no es la misma, que su esencia ha cambiado (por todo el bien que ha ido realizando, parece que sabe su destino) y que su sabor vital ya es otro, porque ahora decide mirar por ella misma, invertir su benevolencia ajena en la propia. Su cocinado en el horno es esa cocción amorosa que supone la búsqueda incansable del amor. Es un proceso lento, temeroso, incluso tímido...  Ambos comparten bandeja (o ciudad) pero no se tocan, no se miran, se persiguen pero no se atreven a dar el paso...

Y al final Amélie alcanza la madurez emocional tan ansiada. El cocinado concluye y la idealista y romántica chica parisina alcanza su fabuloso destino. El salmón queda perfectamente cocinado, su color rosado inicial (que ejemplificaba su timidez o miedo sentimental) es ahora una coraza, pues ya está preparada para cabalgar a lomos de la Vespa del chico y perderse en la vida a su lado. Una metáfora deliciosa de un viaje sin línea de meta. Ni un beso. Sólo una sonrisa. Sólo un salmón feliz paseando por los edificios e ingredientes vivos de la ciudad más romántica del mundo.

martes, 8 de septiembre de 2015

CHULETÓN DE TOMATE (Remake de Tasca Celso&Manolo)

Hoy nos ponemos en modo homenaje o remake. Tras descubrir este fabuloso plato de la Tasca Celso y Manolo, bueno, más bien me lo descubrió mi amiguete Valentín, supe que tenía que reproducirlo (a mi modo) en mi cocina. El "Chuletón de tomate" es una receta de lo más sorprendente y vistosa, sana y aromática, que conjuga unos ingredientes-personajes de primera categoría y los expone en un maravilloso escenario-tomate. Tendréis que rebuscar en las mejores fruterías para haceros con el botín: un magnífico tomate rosa de Huesca que, claramente, marca la diferencia porque sabe a tomate-tomate. Luego ya vienen las estrellas invitadas (papaya, mango, aguacate...) que redondean este peliculón culinario. Vamos a ponernos creativos, que hoy se cena chuletón... ¡Mandiles arriba!

INGREDIENTES (2 chuletones)
1 tomate rosa de Huesca, 1 aguacate, 1/2 pepino, 1 trozo de papaya, 2 mangos pequeños,
Tomatitos cherry, 1 cebolla roja, Pipas peladas, Aceite de oliva, Zumo de 1 lima, Cilantro fresco
Sal gorda

Tiempo: 10 minutos

Según he visto lo más importante para el montaje de este plato, es dejarnos preparada toda la materia prima. Así que vamos a ello...

Vamos primero con el aceite de cilantro, que es rápido y nos quitamos una cosa de en medio. Cogemos las hojas de cilantro fresco (desechando los tallos) y les damos un remojón en agua fría. Los secamos con cuidado con un paño y picamos las hojas finamente.

En un bol añadimos el cilantro y añadimos un buen aceite de oliva. Salamos ligeramente, añadimos el zumo de una lima y emulsionamos durante 1 minuto para que se integren todos los aromas. NOTA: Si te sobra, guárdalo en un tarro de cristal para futuras elaboraciones o en un biberón de cocina. Les dará a tus ensaladas un toque de lo más original. 

Pelamos la cebolla roja, la partimos por la mitad y la cortamos en juliana.

Pelamos el mango y la papaya y la cortamos en cuadraditos gordos.

Cortamos por la mitad el pepino (previamente lavado) y lo cortamos en "medias lunas".

Lavamos y cortamos por la mitad los tomatitos cherry. (Si son de colores variados mejor, le dará más color a este paisaje)

Pelamos el aguacate y le sacamos la carne con cuidado de no romperlo. Lo troceamos en juliana.  NOTA: Podemos añadir un poco de zumo de lima o limón para evitar que se oxide.


Lavamos y cortamos la base al tomate rosa. Con un cuchillo bien afilado sacamos dos "chuletones" o "rodajas". Que sean de unos 2 cms de grosor. Colocamos cada "chuletón" en un plato y lo salamos ligeramente con sal gordita.


Montaje. Aquí se trata de ser creativos visualmente...

Colocamos en el centro del tomate unos trozos de papaya y mango. En los laterales disponemos unas lonchas de pepino y de aguacate y termianmos con la cebolla roja "incrustada" entre la fruta y los tomatitos cherry. Poned todo según os dicte el ojo, que sea atractivo...

Espolvoreamos unas pipas peladas por encima y una pizca más de sal. Terminamos regando bien toda la creación con nuestro aceite de cilantro y decoramos con unas hojas frescas de cilantro.

¡Que aproveche, hitchcookian@s! ¡No olvidéis comentar la película...!