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jueves, 28 de junio de 2018

MINIBURGERS MARROQUÍES CON SALSA DE YOGUR Y HARISSA

Hoy vamos a preparar unas poderosas y aromáticas Miniburger con claros toques marroquíes. Y acompañadas de una salsa fresca y picantona para catapultar cada bocado a otra dimensión. 

Este plato es un entrante o un aperitivo ideal para agasajar a los comensales de turno. Requiere muy poco tiempo y mucha imaginación con el juego de especias. Sólo necesitaremos trabajar con buena materia prima, manos bien limpias y retener el hambre que os va a provocar. La espera del macerado merece la pena para que se integren los sabores. Cuando lo coloquéis en la sartén o en el grill, la cocina se inundará de aromas de zoco


Como siempre os digo, esto no es más que una receta a "de inspiración" El resultado es sobresaliente, pero jugad vosotros con los sabores y picantes que más os plazcan. También podéis probar a sustituir el pan de hamburguesa por pequeños panes de pita para darle un toque marroquí aún más auténtico. 

Sin más nos ponemos en faena. Toca viajar a las entrañas de Marrakech desde los fogones. Toca sorprender al paladar. Pues ya sabéis... ¡mandiles arriba!



Ingredientes 
  • 500 g de carne picada de ternera (de buena calidad)
  • 2 cucharadas de Ras Al Hanout 
  • 1 diente de ajo
  • 1 huevo 
  • 1 cucharadita de comino
  • 1 cucharadita de cúrcuma
  • 1 cucharada de pasas picadas (opcional)
  • 1/2 taza de perejil fresco picado
  • Panes de miniburger 
Para la salsa
  • 2 yogures 
  • 1 cucharadita de Harissa (salsa picante marroquí)
  • 1 limón
  • Menta fresca picada 
  • Sal, pimienta negra y Aceite de Oliva Virgen Extra

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Macerando la carne

Cogemos un bol amplio y añadimos la carne picada. 
Picamos el diente de ajo bien fino y lo añadimos.
Hacemos lo mismo con el perejil fresco y las pasas, si las usamos... 
Vertemos dentro las especias: cúrcuma, comino...
En último lugar incorporamos el huevo y ahora sólo queda mezclar bien. 
NOTA: Sugiero encarecidamente que lo hagáis a mano, para sentir la comida y conseguir que todos los ingredientes  y aromas se aúnen bien.

Dejamos reposar en la nevera unos 30 minutos tapado con papel film

La salsa

Tan sencilla como mezclar todos los ingredientes bien. 
El único truco depende de tu gusto y tu osadía con el picante. Prueba a añadir más o menos cantidad de "heavy metal", añadir algo más de cítricos, a lo mejor un poco de pepino muy picado... 

A la plancha 

Sacamos la carne de la nevera y nos disponemos a formar las hamburguesas. 
Cogemos bolitas de unos 40 gramos y les damos forma. Así hasta acabar con toda la carne. 
NOTA: Si te sobra carne puedes reutilizarla para unos espaguetis boloñesa con toques marroquíes, por ejemplo. O para unas albóndigas al vapor, o para rellenar unos tacos... 


Calentamos una sartén con un poco de aceite de oliva. 
Vamos friendo cada hamburguesa hasta que estén cocinadas a tu gusto.
TRUCO: Pon varias en una sartén y colócalas según las agujas del reloj, así sabrás cual debe salir antes o cual es cual, según el gusto de cada comensal. Ejemplo: la muy hecha está a las 6.

Abrimos los panecillos y colocamos la carne encima.
Regamos generosamente con la salsa de yogur y harissa y terminamos decorando con una hoja de menta o hierbabuena fresca. 

¡Que aproveche, hitchcookian@s!

lunes, 19 de febrero de 2018

TOSTA "OROWEAT" DE POLLO MORUNO CON TAPENADE Y TOMATES SECOS ("Una noche en Casablanca")

Había ganas de volver a las cine-recetas, que ya iba siendo hora. Y qué mejor manera de hacerlo que con la propuesta de Oroweat para crear un "Sándwich de Autor". Es ahí donde la mente alocada de uno se catapulta a una dimensión paralela. En algún lugar de mi mente perpetré esta Tosta de Pollo Moruno con Tapenade y Tomates secos. Todo un bocado de aromas árabes. 


Es conocida mi afición extrema a jugar con las especias y no podía ser menos a la hora de crear un sándwich. Pero necesitaba conjugar bien los sabores y las texturas para que la experiencia fuese brutal. Y debo señalar que es una combinación espectacular. Por supuesto que vosotr@s podéis, mejor dicho, debéis hacer bailar los ingredientes a vuestro antojo. Vuestro paladar manda.


Aquí os toparéis con la potencia de las especias del pollo, el crocante del tapenade y el frescor de una sencilla salsa de yogur. Todo mezcla perfectamente en boca, con mucha personalidad. Y para tan especial ocasión he pedido a los Hermanos Marx que me presten su última gran obra "Una noche en Casablanca" para la comparación cinematográfica. No se puede pedir más a esta receta. Pues venga, que hoy nos vamos de viaje a Marruecos... ¡Mandiles arriba! 


INGREDIENTES (2 personas)

Para el pollo moruno

  • 4 filetes de contramuslos deshuesados
  • 1 cucharada de cúrcuma
  • 1/2 cucharada de canela molda
  • 1/2 cucharada de comino molido
  • 1/2 cucharada de pimentón
  • 1/2 cucharada de ajo en polvo
  • 1/2 cucharada de jengibre
  • 1/2 cucharadita de cayena molida
  • 1 limón
  • 2 cucharadas de aceite de oliva Virgen Extra
  • Sal y pimienta negra 
  • Tomates secos (para el montaje final)
  • 4 rebanadas de Oroweat de Pipas de Calabaza y Semillas de amapola
Para el tapenade

  • 1 bote pequeño de aceitunas sin hueso
  • 3-4 anchoas 
  • Alcaparras 
  • Perejil fresco
  • 2 dientes de ajo
  • Aceite de Oliva y sal
Para la salsa de yogur

  • 1 yogur natural sin azúcar
  • Hierbabuena fresca 
  • 1 limón
  • Sal, pimienta negra y aceite de Oliva Virgen Extra
Película ideal para degustar este plato

  • "A NIGHT IN CASABLANCA" ("Una noche en Casablanca" de Archie Mayo - 1946)
Al final de la receta tienes la comparación, hitchcookian@...


MARIDAJE DEL POLLO

Cortamos en trozos de bocado el pollo y lo limpiamos bien de posibles huesos. Lo colocamos en un bol y añadimos todos los ingredientes de la marinada. NOTA: Jugar vosotr@s con los ingredientes a gusto de vuestro paladar.

Lo tapamos con papel film y lo dejamos en la nevera un mínimo de 1 hora, aunque siempre será más recomendable toda la noche.

Pasado el tiempo lo cocinamos en una sartén a fuego medio-alto durante 5 minutos por cada lado. Buscamos que se marque bien en el exterior, a modo de parrilla.

EL TAPENADE 

Trituramos todos los ingredientes. La textura en este caso pretende ser muy rústica, que se noten los trozos (no como un paté) y así obtener un bocado crocante al final.

LA SALSA DE YOGUR

La idea es tener un toque refrescante en la tosta. Bastará con mezclar todos los ingredientes con un poco de hierbabuena bien picada. Probad el punto de sal y pimienta y corregid si hiciera falta. NOTA: Si os va la marcha podéis añadir un cucharadita de Harissa (salsa picante marroquí)

MONTAJE FINAL

Rehidratamos los tomates secos en agua hirviendo unos minutos. Colamos y secamos bien. Los doramos en una sartén con un poco de aceite de oliva.

Tostamos en una sartén o en tostadora las rebanadas de pan de pipas y semillas de amapola OROWEAT. Untamos una generosa cantidad de la salsa de yogur en la base. Colocamos encima el pollo moruno y los tomates a la plancha. Coronamos con el tapenade. Y a devorar.

¡Que aproveche, hitchcookian@s! 


Película ideal para degustar este plato
A NIGHT IN CASABLANCA
("Una noche en Casablanca - Archie Mayo, 1946)

Hubo un tiempo en el que la comedia eran puros gags, puro diálogo afilado y simple y llano entretenimiento. Esa época tiene el nombre de "Los Hermanos Marx" grabados a fuego. Su genialidad artística y su dosis de caos escénico fueron y son un referente en todo cómico que se tercie. No se entiende la comedia del siglo XX sin ellos. 

Nuestro plato goza de obvios elementos marroquíes que nos aproximan de manera natural a una de sus últimas obras - podría decirse que la última gran asociación de los hermanos - llamada "Una noche en Casablanca" Una pequeña joya del slapstick, el screwball comedy y del humor judío grouchiano. 

Unos pocos antecedentes...

En 1946 los Hermanos Marx habían alcanzado ya la cima del éxito. La década de los años 30 habían traído sus grandes obras maestras como "Sopa de ganso", "Una noche en la ópera" o "Un día en las carreras" Su humor anárquico y despiadado había cruzado fronteras; se habían metido al mundo en el bolsillo. En los años 40 vivían de los logros cosechados pero todavía tenían una bala en la recámara para despedirse de las pantallas a golpe de carcajada limpia.

"Una noche en Casablanca" aprovechó el tirón de "Casablanca" (rodada 5 años antes) y es el colofón de una trayectoria perfecta. Aquí se reúnen los tres hermanos con toda su ristra de sellos de identidad: humor sarcástico ("Ya sé que la botella está vacía, es champán seco"), gags visuales (memorable la escena del equipaje), pareja de enamorados a los que ayudan a derrotar al villano de turno - el maravilloso Sig Ruman, su clásico enemigo - interludios musicales de piano y arpa, y sobre todo mucho caos alrededor de sus actos. En su locura reside la magia de su talento.

Nuestra cine-receta se traslada a Casablanca con todos sus aromas a zoco. Especias en abundancia que llenan nuestros sentidos para otorgar ese "toque" característico de la gran cocina árabe. Pero en nuestra mente alocada todo respira además "marxismo". 

En "Una noche en Casablanca" Groucho acaba regentando el Gran Hotel con la inestimable ayuda de Chico - que tiene un negocio de camellos-taxi - y Harpo, el extravagante esbirro de un magnate codicioso . Un tesoro escondido y deseado por los nariz será el epicentro del cruce de caminos. Pues bien, nuestra tosta brilla a modo de lingotes de oro relucientes gracias a la intensidad de las especias y su tránsito por la plancha. El tapenade picado nos hace las veces de pequeñas joyas esmeraldas. 

Y todo se nos muestra en un escenario - el Gran Hotel o la rebanada de pan - en el que confluyen las tramas en modo caótico. 

De ese modo nos topamos con un remolino de ingredientes (el pollo, el tapenade, la salsa de yogur, los tomates secos...) que generan todo tipo de situaciones estrambóticas en un entorno formal, casi burgués (su seña de identidad) y se elevan por encima de los convencionalismos. 

Esta receta es puro espíritu marroquí y su fusión con los Hermanos Marx se delata con la combinación de sabores y texturas, como eran ellos. Groucho y su diálogos picantes; Chico y su sarcasmo ácido; Harpo y su humor físico y refrescante. Todo cobra sentido.

"Una noche en Casablanca" fue el epitafio cinematográfico de unos cómicos que supieron sacarle una carcajada al mundo en tiempos convulsos (la depresión de los años 30, la Segunda Guerra Mundial...) e hicieron de su pantomima un estilo de vida, un estilo de cine. Nuestra tosta de pollo moruno con tapenade y tomates secos ha pretendido ser el "cuarto hermano Marx" (con permiso de Zeppo) y otorgar al paladar un cúmulo de sensaciones. Tal y como hacían esos malditos genios...

miércoles, 15 de marzo de 2017

HAMBURGUESA DE GARBANZOS CON BROTES DE SOJA Y ESPINACAS (Muerte en el Nilo)

Ante el boom de las hamburguesas que estamos viviendo, me siguen fascinando las versiones vegetales y sus múltiples variantes. Más allá de su "no a la carne" suponen toda una fuente de nutrientes, que hacen estallar tu imaginación. Para hoy vamos a confeccionar una burger de garbanzos bien condimentados (mi pasión por las especias empieza a ser insultante) y secundados por el frescor de las espinacas, el crujiente de la cebolla y los brotes de soja y el picante del chile.

Esta receta es a la vez un homenaje o remake a los "Garbanzos con espinacas" de mi querido Dani del blog Mehueleaquemao. Quería hincarle el diente a una de sus propuestas, pero al mismo tiempo pretendía "salirme por la tangente" y darle otro aire a su sencillo y socorrido plato. Aquí el resultado. Aunque os animo encarecidamente a visitarle y probar su receta...


Y como de adaptaciones se trata, pues nada mejor que pillar por banda la película "Muerte en el Nilo", extraída de la pluma de Agatha Christie, para la comparación gastro-cinéfila. 

Como siempre os digo mi "versión" es mía, a mi gusto, con los toques que me fascinan, pero vosotros debéis calibrar las medidas, quitar o añadir condimentos, acompañar con una salsa de yogur, por ejemplo, o cambiar la legumbre de turno. Vuestra cocina, vuestras normas. Ya lo sabéis. Así que sin más dilación, nos ponemos al tajo y... ¡mandiles arriba!


Ingredientes (2 hamburguesas)
  • 200 grs de garbanzos cocidos
  • 1 cdita de cúrcuma
  • 1 manojo de cilantro picado
  • 1 cdita de comino 
  • 10 aceitunas verdes o negras sin hueso
  • 1 cdita de jengibre en polvo
  • 1 cdita de ajo en polvo
  • 1 cdita de orégano
  • 1 cdita de pimienta blanca 
  • Brotes de soja
  • 1/2 cebolla roja
  • 1/2 chile rojo (opcional)
  • Unas hojas de espinaca
  • Harina de garbanzos 
  • Sal y aceite de oliva Virgen Extra
  • 4 panes de hamburguesa o mollete (Mira mi receta de Molletes de Albahaca

Tiempo: 10 minutos + 1 hora de reposo en la nevera 
Película comparada: "Muerte en el Nilo" (John Guillermin, 1978)

Descubre el misterio cinéfilo tras la receta, hitchcookian@...
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Ponemos en un procesador o en una trituradora los garbanzos cocidos. NOTA: Debemos escurrirlos bien del líquido de conserva, pues nos interesa más bien poco. 

Añadimos las especias, la sal, las aceitunas, el cilantro y como una cucharada de harina de garbanzos. Trituramos bien todo el conjunto hasta obtener una masa manejable. NOTA: Si hiciese falta añadimos un poco más de harina. Mejor si es de garbanzos, y así somos coherentes con el sabor primordial.

Importante... ¡probadlo primero y corregid lo que hiciera falta! Vuestro paladar es sabio...

Separamos en dos mitades la mezcla y formamos las hamburguesas con las manos (¡bien limpias, eh!). Las colocamos en un plato, cubrimos con papel film y metemos en la nevera una hora por lo menos. De esa manera cogerán firmeza. 

Transcurrido el tiempo...

Pasamos las hamburguesas por un poco de harina de garbanzos y las freímos en una sartén con un poco de aceite de Oliva Virgen Extra. Con unos 2-3 minutos valdrá, ya que todos los ingredientes ya están cocinados y sólo necesitamos un bonito color dorado en cada cara.

Abrimos los panes que hayamos escogido y los tostamos ligeramente en la misma sartén. 

Lavamos unas hojas de espinaca y las disponemos en la base del pan. Colocamos las hamburguesas y sobre ellas unas rodajas de cebolla morada, unos brotes de soja y unas rodajitas de chile rojo. Untamos la "tapa" del pan con mostaza de Dijon o mayonesa y listo. 

¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

Película ideal para degustar este plato
Death on the Nile
("Muerte en el Nilo" de John Guillermin - 1978)


Como ya he dicho al inicio del post, este plato viene sugerido por una adaptación de otra receta. Una nueva visión de un concepto ya existente, escrito o cocinado. De ese modo enseguida se vino a mi cabeza que la película comparada de turno debía haber sido extraída de alguna parte. Y hete aquí, que la popular y electrizante pluma de Agatha Christie (la señora del suspense) siempre halló en el séptimo arte un fiel aliado a sus tramas. Una de ellas fue la sensacional "Muerte en el Nilo" 

Echemos la vista atrás un momento...

Muchos somos los admiradores de Christie y ávidos lectores de sus enrevesadas y crueles historias. El cine supo entender que aquellos libros eran un tesoro puro, digno de plasmarse en pantalla. Ya en los años 30 y 40 se empezó a adaptar su texto con "Mortal Suggestion" o "Diez Negritos" (estupenda obra del francés René Clair). Pero fue - cómo no - el maestro Billy Wilder quien realizó una monumental adaptación con "Testigo de cargo" en 1957. 

Los dos grandes investigadores de Christie - Miss Marple y Hércules Poirot - eran personajes codiciados para interpretar. Fue en 1974 cuando Albert Finney encarnó al perspicaz detective en "Asesinato en el Orient Exprés" por primera vez con soberbios resultados. Cuatro años después, el testigo lo recogió el, no menos sensacional, Peter Ustinov y dotó de gran hondura a Poirot en "Muerte en el Nilo". Difícil escoger a alguno, ambos supieron caracterizarlo a su modo, a su gran modo. Con esa fina ironía, irritante a veces, y una sagacidad y olfato criminal como pocos.

La historia...

En "Muerte en el Nilo" se nos presenta una de esas tramas de asesinato (el de una rica heredera norteamericana) y múltiples sospechos@s (plagado como siempre de un cartel demoledor: Bette Davis, Angela Lansbury, David Niven, Mia Farrow, George Kennedy, Maggie Smith, entre otros...)  


Cada uno posee un motivo sólido para haber cometido el crimen. Pero es que además la obra goza de un escenario de fondo que invita a fantasear con el misterio: Egipto. Surcando las aguas del Nilo, el Karnak, se convierte en un barco-trampa. Una pequeña jaula flotante que encierra en sus entrañas pérfidos seres humanos. En la mente de Poirot está desentrañar el enigma, capturar al culpable y consagrar la justicia...

Nuestra cine-receta...

Tenemos ante nosotros todo un festival de ingredientes arremolinados y entremezclados en un mismo escenario. En un pequeño bocado. Así la fantasía de Agatha Christie de encerrar a un puñado de personajes variopintos, se materializa culinariamente al generar una mezcla de alimentos.


El viaje fluvial sobre el Nilo comienza y nuestra pequeña trama maquiavélica se enmaraña. El puzzle gastronómico de diferentes personajes culpables e inocentes se dan cita en el vaso triturador (casi como la mente de Poirot, donde irá encajando las piezas). Cada personalidad parece tener un móvil para el delito pero aquí nadie se fía de nadie. Las culpas siempre van recayendo en uno u otro, alejando la verdad y aromatizando el conjunto de falsas pistas.

Las especias, las legumbres, las hierbas... sabores fuertes, individualistas, cada cual va por su lado del barco o del vaso. Cualquier de ellos podría gobernar el sabor final o ser el brazo ejecutor. Los condimentos además nos evocan a las históricas y enigmáticas tierras de Egipto, telón de fondo y alma arquitectónica de la película, gracias a la cúrcuma, el comino o el jengibre. 

Poco a poco nosotros - que actuamos un poco a modo de detective gastronómico - vamos dando forma a este rompecabezas. Los interrogatorios, los falsos testimonios, las dudas, las traiciones y nuestra pericia mental o culinaria, nos van mostrando la senda correcta. Lo que en un principio empieza siendo una amalgama de sospechos@s, ahora es una hamburguesa, un bloque nítido...

Poirot termina por cocinar el misterio y dorarlo a fuerte temperatura, muy del paraje egipcio, y ya por fin desenmascarar al malhechor (o malhechora...). Gracias en buena parte a sus picajosos comentarios (el chile), su mente fresca (la espinaca) y su mordiente (la cebolla y la soja) Ingredientes primordiales para confeccionar una hamburguesa o una de las cabezas más lucidas de la literatura negra.

"Muerte en el Nilo" es, con todo, un divertimento narrativo de altura, que juega con la mecánica de los misterios sin resolver y nos hace indagar como espectadores por la culpabilidad o inocencia de unos personaje muy bien trazados, y mejor interpretados. 

Nuestra cine-receta ha pretendido adentrarse en los mundos de Agatha Christie con una hamburguesa vegetal repleta de misteriosos condimentos, donde un plato surca el Nilo de nuestra encimera. Así que afilemos nuestro bigotillo y lancémonos a devorar un crimen...

jueves, 2 de marzo de 2017

HAMBURGUESA HITCHCOOK CON AGUACATE Y SALSA PICANTE

Desde Casa Gutier me hicieron llegar un surtido de su fantástico producto, entre la variedad se encontraban unas hamburguesas, que enseguida catapultaron mi imaginación hacia el terreno de los platos a cámara rápida. Fantasioso como soy con los aromas, los sabores con personalidad y la potencia en boca, decidí "tunear" esta hamburguesa aprovechando ingredientes sin rumbo ni destino en mi nevera. 

El resultado fue y es este bocado majestuoso donde un sinfín de sensaciones estallarán en tu paladar. La jugosidad de la carne se entremezcla muy bien con estos actores y actrices secundarios. Pero, como siempre os digo, tirad de vuestra imaginación. Pensad bien la mezcla de sabores dulces, picantes, cítricos, ácidos... y dadle vuestro toque personal. Tirad de la despensa y rodead este gran producto cárnico con la materia prima que os pida el cuerpo y conviértete en un auténtico #meatlover.

Desencajad las mandíbulas, que nos ponemos... ¡Mandiles arriba!


Hamburguesa con aguacate, cebolla, champiñones y salsa picante

Ingredientes (2 personas)

  • 2 hamburguesas de Casa Gutier 
  • 1/2 aguacate (de buena calidad)
  • 1/2 cebolla morada 
  • 4 champiñones 
  • 2 cdas de Salsa de Soja
  • 1 cda de azúcar moreno
  • 2 lonchas de queso (a tu gusto)
  • Salsa picante 
  • 1 poco de zumo de lima
  • 2 hojas de lechuga de roble
  • Sésamo de wasabi (opcional)
  • 4 panecillos de hamburguesa
  • Patatas fritas
  • Aceite de oliva
Tiempo: 15 minutos

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Lavamos y secamos bien los champiñones. Los laminamos en rodajas, vigilando que nuestro dedo de apoyo permanezca ileso. Cortamos en aros la cebolla morada.

En una sartén calentamos un poco de aceite de oliva. Añadimos los champiñones y la cebolla y los freímos bien por ambas caras. Vertemos la salsa de soja y el azúcar y damos un rápido salteado para que se caramelice ligeramente. Reservamos. 

En otra sartén o en una plancha con un poco de aceite de oliva vamos a ir cocinando las hamburguesas. Aquí el tema de siempre: el punto. Dependerá de vuestro gusto, ni más ni menos. A mí me gusta la carne cruda a rabiar, así que las tuve un minuto y medio por cada lado. 

Cuando doremos una cara, colocamos una loncha de queso y dejamos que se funda con el calor.

Partimos el aguacate por la mitad y vaciamos con ayuda de una cucharilla una de las mitades (la otra mitad nos puede servir para un Salmón con mayonesa de aguacate y ensalada mexicana, por ejemplo). Cortamos unas tiras gruesas, necesitamos sentir su frescor en boca...

Para las patatas fritas echa un vistazo a mi receta de Fish & Chips para aprender a prepararlas de forma casera y obtener un resultado jugoso y crujiente.

Tostamos ligeramente los panecillos en la sartén. En la base colocamos una hoja de lechuga de roble (bien lavada y secada), sobre ella la hamburguesa con el queso fundido, encima la cebolla y los champiñones caramelizados, el aguacate regado con un poco de zumo de lima y coronamos esta joya con nuestra salsa picante favorita y sésamo de wasabi. Casi nada... 

¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

viernes, 10 de febrero de 2017

SANDWICH DE POLLO CON SALSA BARBACOA CHINA, HIERBAS, CACAHUETES Y RABANITOS


Me lanzo a la cruzada de preparar un sandwich para el concurso de Canal Cocina en colaboración con Panrico. Para la ocasión mi mente, siempre un poco más chiflada de lo normal, ha decidido viajar hasta la todopoderosa gastronomía china y confeccionar un sándwich finger-food de lo más pecaminoso. 

Y digo pecaminoso porque os catapultará a otra dimensión con su mezcla de texturas y aromas, con el mínimos esfuerzo. Aquí se dan cita toques picantes, cítricos, frescos, crujientes y dulces. ¿Podéis imaginar este manjar en vuestro paladar? Pues no dudéis en realizarlo, vale la pena. Creedme.


Además por suerte ya hay apertura a productos especializados en grandes superficies. Y la salsa Char Siu es fácilmente accesible. Se trata de un marinado barbacoa chino, con toques dulzones. Nosotros vamos a darle nuestro "toque personal" y trabajarla ligeramente y aromatizarla a nuestro antojo para otorgarle picante y carisma. Este sandwich hará las delicias de los más viajeros y de los amantes de bocados exóticos. Fácil, rápido, asequible, explosivo... ¿te atreves? Pues ya sabéis lo que nos toca...¡mandiles arriba!


Ingredientes (2 personas)

Para el pollo

  • 4 rebanadas de Panrico Cerealia Artesano 
  • 4 filetes de contramuslos de pollo deshuesados 
  • 1 cda de 5 especias chinas
  • Sal y pimienta
Para la salsa

  • 1/2 taza de salsa Char Sui (barbacoa china)
  • 1 taza de caldo de pollo o de verduras
  • 1 cda de salsa picante Sriracha 
  • 1 cda de salsa de soja
  • 1 cda de salsa de soja oscura
  • 1 cdita de ajo en polvo
  • 1 cdita de jengibre en polvo
Para el topping 

  • Rabanitos laminados
  • Pepino laminado
  • Cacahuetes fritos y ligeramente machacados
  • 1/2 lima
  • Cilantro, hierbabuena... 
Tiempo: 20 minutos


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La salsa 

En un bol añadimos todos los ingredientes de la salsa y mezclamos con energía para integrarlos todos bien y que entablen amistad entre ellos. NOTA: Yo aquí te sugiero unas cantidades, pero en tu mano está quitar o añadir o incrementarlos. Vete probando cada vez que añadas algo, así notarás que falta para que sea perfecto, y sobre todo, a tu gusto.

Colocamos la salsa en una sartén y la calentamos hasta que llegue a ebullición. Dejamos que vaya cogiendo cuerpo y vaya espesando ("sticky sauce") durante 1 minutos. Apartamos y reservamos.



El pollo

En un plato mezclamos la harina de trigo con las 5 especias chinas, sal y pimienta negra molida. De ese modo ya otorgamos "personalidad" y aroma al rebozado. Pasamos por la mezcla los filetes de contramuslo de pollo y los freímos en una sartén con un poco de aceite hasta que estén dorados por ambas caras. Sacamos a papel absorbente para retirar el exceso de grasa, que no nos interesa.



Volvemos a calentar la salsa en la sartén (a fuego medio) y vamos disponiendo dentro los filetes de pollo. La gracia está en que se impregnen bien y se caramelicen ligeramente durante 2-3 minutos.

Los sacamos y los cortamos en tiras. NOTA: La tabla para cortar carne debe ser independiente a la que usemos habitualmente para verduras y demás. Igual que la del pescado. Merece la pena tener una variedad para darles diferentes usos. 



El montaje final

Tostamos las rebanadas de pan Cerealia Artesano en la sartén o en la tostadora (el horno da hasta cierto pánico viendo la facturación actual) y los disponemos en el plato de presentación.

Colocamos encima de cada uno el pollo troceado y regamos ligeramente con un poco de la maravillosa y pegajosa salsa restante. 

Coronamos con hierbabuena y cilantro frescos, unas láminas de rabanitos y de pepino (mejor si las haces con mandolina, para asegurarte un corte fino) y unos cacahuetes fritos ligeramente machacados en el mortero - queremos que se noten en cada bocado su crujiente -. 

Por último aliñamos con un poco de lima recién exprimida que nos dará frescor y toque cítricos.  Os armáis de servilletas y disfrutáis de un suculento y original sándwich que nos os pasará desapercibido. Ya os lo digo.

¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

lunes, 3 de octubre de 2016

BOCADILLO DE ATÚN Y AGUACATE CON MAYONESA DE CILANTRO (El gran bocado)

Receta de aprovechamiento. Receta para mandíbulas poderosas. Receta a cámara rápida. Receta sana y que agradecerá todo lo que queráis añadirle (con mesura, claro está) Este bocadillo saca provecho de esos ingredientes que están perdidos y sin rumbo en tu nevera y necesitan aunar sus fuerzas y darte una cena en condiciones.

La mayonesa de cilantro nos dará un toque fresco a un bocado de órdago. Coged esas latas de atún que deambulan tristes en la despensa. Coged ese aguacate solitario en el cajón de la nevera. Una cebolla. Chile, para catapultarlo a otra dimensión. Pero no os quedéis en mi propuesta, dejad que vuestra cocina os suministre ideas y vosotros fabricad el bocadillo definitivo. ¡Mandiles arriba! 


Ingredientes (2 personas)
  • 2 latas de atún natural (o el que tengáis a mano)
  • 1/2 aguacate o 1 pequeño (pero que estén maduros)
  • Cebolleta china (la parte verde)
  • 1/2 cebolla morada
  • 1/2 lima 
  • 4 rebanadas de pan
  • Chile (opcional)
  • Sal 
Para la mayonesa de cilantro
  • 1 huevo, sal, vinagre de manzana, cilantro fresco y Aceite de Oliva Suave o de Girasol
Tiempo
  • 5-10 minutos

Lavamos bien el cilantro y lo secamos. Vertemos en  un vaso alto el huevo, la sal, el vinagre y el cilantro. Trituramos con la batidora. Añadimos el aceite poco a poco y batimos hasta conseguir una mayonesa cremosa, con cuerpo, personalidad y un bonito color verdoso... 

Por otro lado escurrimos con ayuda de un colador el atún y lo desmigamos con las manos (¡bien limpias, eh!) Pelamos el aguacate y lo troceamos. Picamos la cebolla morada y la cebolleta china. NOTA: Si no tenéis, podéis usar cebolleta normal o incluso un poquito de puerro.

En un bol vertemos el atún, el aguacate, la cebolla morada, la cebolleta y el chile (si os va la marcha, como a mí), exprimimos la lima y añadimos sal al gusto. Echamos unas buenas cucharadas de la mayonesa de cilantro y mezclamos todo bien. NOTA: Que quede untuoso pero no en exceso. 

Tostamos las rebanadas de pan en la parrilla. 

Y por último preparamos el gran bocado. Echad con generosidad la mezcla de atún, aguacate y mayonesa entre los dos panes y preparaos para desencajar las mandíbulas, que este bocadillo se lo merece. ¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

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lunes, 18 de enero de 2016

HAMBURGUESA HITCHCOOK DE PAVO Y ESPINACAS (Fast Healthy Food)

Nuevo plato a cámara rápida para satisfacer nuestros paladares diarios de forma vertiginosa, vistosa, fácil, espectacular... Las hamburguesas son de esos alimentos socorridos y populares que nunca faltan en una cocina (las hamburguesas caseras, se sobreentiende) y que nos sacan de más de un apuro a la hora de llenar la mesa de amigos con estómagos rugientes. 

En esta ocasión vamos a dar la espalda a la ternera o al cerdo, para sacar las virtudes del pavo. Una carne sensacional, con muy poca grasa y plagado de proteínas, lo que le convierte en un actor principal idóneo para cenas descomunales y saludables. Además combinaremos el pavo con espinacas (que es una verdura que está en época) y también poseen grandes valores nutricionales (proteínas, vitaminas, muy bajo contenido en hidratos de carbono...) 

Por último le daremos el toque final con Boruja. Una planta fabulosa que crece en la ribera de los ríos y en fuentes (yo la descubrí en Candeleda) y que tiene un sabor intenso a campo. Así ya obtendremos una combinación perfecta de ingrediente sanos y apetecibles para confeccionar esta hamburguesa. ¡Mandiles arriba! 


Ingredientes (2 personas)

  • 220-250 grs de carne de pavo picada
  • 50 grs de espinacas
  • 1 diente de ajo
  • Pan rallado (cantidad necesaria)
  • 1 cebolleta pequeña
  • 1 chorrito de Salsa Inglesa 
  • Perejil fresco picado
  • 2 champiñones laminados
  • Queso
  • Boruja (o lechuga variada)
  • Mayonesa
  • Sal, pimienta negra molida y Aceite de Oliva
  • Patatas fritas 
  • 8 dientes de ajo enteros sin pelar 
Tiempo

  • 15-20 minutos

Lo primero de todo será trocear la carne de pavo. Si tenéis un carnicero simpático (siempre intuyo que sí) os picará la carne. Si no, habrá que hacer el trabajo en casa. Un truco para que no se desmenuce demasiado es congelar parcialmente la carne durante 30 minutos y luego picarla con algún procesador de alimentos (Thermomix, 20 segundos velocidad progresiva 5-7, o con picadora).

Colocamos la carne picada en un bol y reservamos. 

Espinacas

Nos ponemos con las espinacas. En una sartén con 2 cucharadas de aceite, vamos sofriendo el ajo picado. NOTA: Lo mejor siempre es echar el ajo a partir del aceite en frío, para evitar que se queme. Cuando empiece a soltar aroma el ajo, añadimos las hojas de espinaca y dejamos que se cocinen unos 5 minutos. Veréis que reducen su tamaño considerablemente. Apagamos el fuego. 


La mezcla

Volvemos al escenario del bol. Salpimentamos la carne, añadimos la cebolleta troceada finamente, la Salsa Inglesa, el perejil fresco picado y el pan rallado. Incorporamos igualmente nuestras espinacas salteadas. Mezclamos todo con energía y gracejo - que sé que lo tenéis -. NOTA: Añadid pan rallado según notéis la consistencia de la carne. Se tiene que poder moldear con facilidad, pero no os paséis. 


Lavamos los champiñones y los laminamos. Todo listo para esculpir nuestras hamburguesas. 

Hamburguesas 

Sacamos dos bolas y las vamos a ir dando forma. Las trabajamos con las manos y las aplanamos ligeramente, dándole el aspecto debido. 


Ponemos aceite en una plancha o sartén. Tostamos ligeramente los panecillos y sacamos. Añadimos los champiñones y los freímos hasta que cojan un bonito color dorado. Apartamos a un lado de la sartén (así se mantendrán calientes) y en el centro asaremos nuestras hamburguesas. Con unos 3 minutos por cada lado será suficiente. Al dar la vuelta, añadimos un poco de queso para que se vaya fundiendo mientras se termina de cocinar el otro lado.


Emplatado

Emplatado. Untamos el panecillo-base de mayonesa y colocamos encima una buena cantidad de Boruja fresca. Sobre ella la hamburguesa con el queso fundido y coronamos con los champiñones. Como acompañamiento podemos optar por las clásicas - y efectivas - patatas fritas (cortadlas en bastoncillos, cocinarlas en aceite no muy caliente, que se hagan bien por dentro y luego subid la potencia para que se doren por fuera y queden crujientes) acompañadas de ajos enteros fritos.

CONSEJO: Os recomiendo que no perturbéis mucho su espléndido sabor con salsas, dejad que toda la frescura de la Boruja y la carne bien condimentada tengan el protagonismo absoluto en el paladar. ¡Que aproveche hitchcookian@s! 

martes, 20 de octubre de 2015

HAMBURGUESA DE LENTEJAS CON CEBOLLA ROJA

Nueva cena a cámara rápida sana a más no poder. Te propongo para cualquier ocasión esta original y sencilla hamburguesa de lentejas que tiene, entre sus virtudes, un alto potencial medicinal. Las lentejas son unas legumbres que aparte del consabido hierro que aportan, contienen un montón de vitaminas, de fibra, son buenísimas para el corazón, para el colesterol y su bajo contenido en calorías les hace ideales para dietas. Pégale un bocado a esta fantástica hamburguesa y salte de vez en cuando de la rutina para sorprender a tu paladar, que lo agradecerá seguro. ¡Mandiles arriba!

HAMBURGUESA DE LENTEJAS CON CEBOLLA ROJA
INGREDIENTES (2 personas)
1 bote de lentejas cocidas, 1 cebolla roja, Mezcla de especias (al gusto)
Cilantro fresco picado, 1/2 Zanahoria, 1 diente de ajo, 1 trocito de jengibre fresco
1 huevo, Pan rallado (opcional), Lechuga, Tomate, Mayonesa, Patatas fritas, Sal y Pimienta negra

Tiempo: 20 minutos

Lo primero de todo es colar las lentejas y remojarlas bien para eliminarle todo el líquido de envasado, que no nos interesa (demasiados conservantes). También podéis cocerlas por vuestra cuenta, pero hoy la cosa va de cenar a cámara rápida, así que vamos por la vía vertiginosa.

Separamos en dos mitades. Una mitad la vamos a triturar y la otra la vamos dejar entera, para hacer una mezcla de texturas en boca. Cuando tengamos una pasta - con ayuda de la batidora o de cualquier procesador de alimentos - los echamos en un bol amplio.


Momento de ponernos creativos. Picamos muy finamente todos los ingredientes crudos: ajo, jengibre, cebolla roja (no demasiada, luego usaremos el resto para decorar la hamburguesa final) y zanahoria. Los añadimos al bol con las lentejas.


Le añadimos el cilantro picado, el huevo, salpimentamos al gusto e incorporamos las especias al gusto. Yo usé una mezcla de mi viaje por la Alsacia profunda: chalota, lavanda, perejil, albahaca, bayas rosas y cebolla en polvo. Ni qué decir tiene que uséis la que más os gusten, pero os animo a especiar bien este plato, lo agradece y lo tolera.

Mezclamos todo bien hasta conseguir una pasta homogénea. NOTA: Si veis que os queda demasiado "blanda", añadir pan rallado hasta conseguir una textura moldeable. 


Tapamos con papel film y dejamos reposar un rato en la nevera. Depende de la prisa que tengáis...

Ahora toca moldear las hamburguesas. Separamos en dos mitades la mezcla y vamos dando forma de pelota inicialmente y luego la aplanamos hasta tener la forma deseada.

Calentamos una plancha con un poco de aceite de oliva y freímos nuestras hamburguesas de lentejas hasta que queden bien doradas por ambas caras. 


Ya sólo nos queda emplatar. Tostamos unos panecillos de hamburguesa. En la "tapa de arriba" untamos un poco de mayonesa y mostaza. En la base colocamos unas hojas de lechuga (o canónigos, o recula, o escarola...), una buena rodaja de tomate y sobre ella la hamburguesa.

Terminamos espolvoreando un buen puñado de cebolla roja muy picada y acompañamos de unas patatas fritas. ¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

lunes, 12 de octubre de 2015

TOSTA DE HUEVO Y PANCETA AL HORNO

Aperitivo, cena o hasta desayuno contundente. Elige tu ocasión para preparar esta deliciosa y facilísima tosta al horno. Yo te sugiero unos ingredientes, tú puedes eliminar los que quieras y añadir los que más te plazcan: hazlo más vegetariano con unos espárragos trigueros, o más carnívoro con unas lonchitas de salami, o más francés cambiando el Parmesano por un queso Brie... Lo digo y lo diré siempre, es tu cocina, son tus normas, son tus platos, hazlos tuyos. ¡Mandiles arriba!

TOSTA DE HUEVO Y PANCETA AL HORNO
INGREDIENTES (2 personas)2 rebanadas de pan de molde rústico
2 huevos L o XL
50 grs de panceta
Salsa de tomate
Queso Parmesano rallado
Orégano y albahaca
Sal, pimienta y Aceite de Oliva


Tiempo: 10 minutos

Precalentamos el horno a 180º. 

Freímos en una sartén con una gota de aceite la panceta cortada en tiras. Hasta que nos quede crujiente y dorada. Sacamos a papel absorbente y reservamos.

Cogemos cada rebanada de pan de molde y la disponemos en una bandeja de horno, ligeramente untada de aceite.

En cada rebanada hacemos una leve hendidura (sin romper nunca la miga) a modo de "nido". En los laterales sobrantes extendemos una buena capa de salsa de tomate. 

En cada hoyito echamos un huevo (no importa si se sale de la costa, al cuajarse quedará de vicio) y salpimentamos la yema. Incorporamos la panceta reservada y rallamos queso Parmesano por encima. NOTA: Aquí puedes añadirle unos tomatitos cherry, unos champiñones, un poco de calabacín sofrito, atún desmigado... Tu imaginación manda.


Metemos en el horno de 5 a 7 minutos. NOTA: Id vigilando para dar con la textura ansiada: yema más o menos cuajada. Vuestro horno es vuestro amigo pero... hay que estar encima de él para que no nos la líe.

Sacamos y servimos en platos individuales. Espolvoreamos orégano y un hilillo de un buen Aceite de Oliva Virgen Extra y decoramos con una hoja de albahaca. ¡Que aproveche, hitchcookian@s! 

lunes, 10 de agosto de 2015

SMOKED MEAT SANDWICH AL ESTILO DE MONTREAL

Canadá es un lugar que siempre ha estado y estará ligado a mi familia. Allá por los 60 mis padres vivieron en su capital, Montreal, durante varios años, lo que supuso una conexión emocional y vital con el país norteamericano. En sus entrañas culinarias siempre habrá un plato que estará asociado con mi árbol genealógico de una manera especial: el Smoked Meat Sándwich. 

El Smoked Meat (o carne ahumada) es un tipo de comida kosher (judía) cuya técnica consiste en sazonar, especiar y ahumar la carne, para luego terminarla cociendo al vapor hasta alcanzar una textura melosa y tierna. En Nueva York se puede comer algo parecido en su célebre restaurante Kat'z (el famoso Sándwich de Pastrami). Pero los recuerdos familiares me catapultan a Montreal. Al epicentro del Smoked Meat. 

En 1997 tuve la oportunidad de hacer un viaje nostálgico con mis padres y tuve la oportunidad de probar este descomunal bocado en el extinto restaurante Ben's. Cuando hace unos días conseguí hacerme con una bolsa de carne ahumada directamente de las venas de Montreal, sufrí un flash-back de inmediato. Aromas, sabores, texturas se conjugaban y entremezclaban en mi paladar. Tenía que reproducir lo más fielmente posible ese manjar. Tenía que volver a Montreal... aunque fuese montado en una cocina.

Sé que no resultará nada fácil conseguir este ingrediente, pero no podía dejar pasar la ocasión para compartir con el ciber-mundo, este sándwich tan simbólico para mí. Al menos espero haber despertado vuestra curiosidad culinaria y, tal vez, vuestro apetito. ¡Mandiles arriba! 

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INGREDIENTES (4 sándwiches)
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450 grs de Smoked Meat al vacío
Mostaza French's (Amarilla)
8 rebanadas de pan
2-3 patatas grandes (para freír)


Para la ensalada de col1/2 col sin tallo
1 zanahoria
1 apio
1 cebolleta pequeña
1 bote de Creme Fraiche (Nata agria)
1 cda de mayonesa
1/2 cda de azúcar
1 cda de Mostaza Suave
1 cdita de vinagre
Sal y pimienta negra molida


Tiempo: 20 minutos
Película comparada: "YO CONFIESO" (Tras receta)


El Smoked-Meat que utilicé para este mega-sándwich vino directamente de las despensas de Schwart'z Deli (Montreal), perfectamente envasado al vacío. Si os animáis a prepararlo en casa (que lleva su tiempo, su proceso, su paciencia y su trabajo) os dejo un vídeo para que os familiaricéis con la técnica. Yo la haré. Juro que la haré... VIDEO SMOKED MEAT

Pero en esta ocasión la labor que me tocaba no era otra sino cocer la carne, montar el sándwich y presentarlo. Y así fue. Claro que me "compliqué" un poco la vida haciendo unas patatas fritas caseras y una ensalada de col (Coleslaw salad o Ensalada americana)

Para la preparación debemos poner una olla con agua. Cuando hierva  sumergimos la bolsa directamente y dejamos cocer 4 minutos. (Nota: también se puede hacer al vapor con un cestillo)

Sacamos con cuidado y dejamos enfriar unos minutos. Luego abrimos la bolsa y colamos ligeramente la carne para que no esté demasiado mojada de sus propios jugos. 

Untamos las rebanadas de pan con mostaza French's. NOTA: No es necesario untar TODAS, ahí ya al gusto de cada comensal. Incluso se puede prescindir de ella, aunque perderemos la "esencia". 

Colocamos en una rebanada una generosísima capa de lonchas de Smoked Meat. Aquí se trata de hacer "subir" el sándwich, que quede espectacular, que domine el plato. Tapamos y cortamos cada sandwich por la mitad. Que además de quedar más bonito, nos simplificará el bocado. 

La ensalada de col

Con ayuda de una mandolina (o "a cuchillo" y paciencia) vamos cortando en láminas o tiras muy finas la zanahoria, la col, el apio y la cebolleta.  Colocamos todo en un bol.

En otro mezclamos la mayonesa, la mostaza, la Creme Fraiche, el azúcar, el vinagre, la sal y la pimienta. Removemos bien hasta que se integren perfectamente todos los ingredientes.

Ahora toca juntarlo todo y mezclar con cariño. Probamos y corregimos según dicte nuestro sabio paladar. Y listo. 

Las patatas fritas

Pelamos, lavamos bien las patatas y las secamos. Ponemos una sartén con abundante aceite de oliva y calentamos.

Cortamos en bastoncitos las patatas (o al corte que más os plazca) y las ponemos a freír en la sartén.

IMPORTANTE: Para que queden crujientes y jugosas, hay que confitarlas primero. Es decir, las freímos a baja temperatura para que se hagan bien por dentro y en el último momento subimos el fuego para que se doren por fuera y le den esa textura crocante. 

Y ya tenemos todo preparadísimo para hacer este viaje transatlántico a la capital canadiense y degustar una de sus joyas culinarias. ¡Bon appétit, hitchcookian@s! 

Película ideal para degustar este plato
I CONFESS
("Yo confieso" de Alfred Hitchcock, 1952)

Pues sí. Tenía que ser así. El plato de hoy, como decía en la entradilla, contiene un nivel de emotividad y sentimentalismo muy elevado. Y claro, ya puestos a ponernos "tiernos", mi mirada cinematográfica enseguida ha tirado de él, del genio, del único, del grande, del Hitchcock original. 

Mi infancia condensada en una receta y en un director. Todo encaja como un sándwich perfectamente armado. La contundencia de este bocado, su complejidad en el proceso y su potencia de sabores, me han llevado a fijarme en el Maestro de Maestros y en su drama-thriller "Yo confieso". Una de esas obras imponentes, de enorme calado y conflicto de intereses.

Ya en 1952, Hitchcock era una de las personalidades más influyentes e importantes del panorama del celuloide. La década de los 40 habían consagrado a este orondo inglés en la meca del cine y los 50 se presentaban como la confirmación de su inagotable talento tras la cámara. 

Tras firmar un año antes una pieza tan gloriosa como "Extraños en un tren", Hitch consigue llevar a la gran pantalla uno de sus grandes anhelos narrativos: la historia de un sacerdote que recibe la confesión de un asesinato y del que será acusado culpable. Todo un conflicto cargado de dramatismo, frustración y suspense. Esta idea engloba buena parte de los grandes hitos de la filmografía del director: crimen, falso culpable, amor imposible, investigación policial, eventos extraordinarios en un espacio apacible... "Yo confieso" es una de las mejores direcciones de Hitchcock sin lugar a dudas. Tal vez porque la historia le venía rondando la cabeza desde hacía años y ya la tenía dirigida... 

Nuestra receta goza de varios elementos en común con la película. Para empezar el "Sándwich Smoked Meat" proviene de Canadá, que es exactamente donde ubicamos la historia. Concretamente en Québec. Un pueblo tranquilo al que le sobreviene un hecho traumático. La conexión de nacionalidad ya está hecha... 

El personaje central de "Yo confieso" es un joven sacerdote (estupendo Montgomery Clift en un papel retraído y taciturno) que recibe una confesión criminal, la cual no puede desvelar debido al secreto de cofidencialidad. De ahí precisamente sale el suspense: si romperá el pacto o no, asumirá un crimen no cometido o "confesará" la verdad... En nuestra alocada mente el cura se materializa en el Smoked Meat. Una presencia donde cada loncha ejemplifica una capa de moralidad, de duda, de ética religiosa... El padre Logan se ve acorralado por un inspector de policía (Karl Malden) que le "carga el muerto" y por una mujer (Anne Baxter) con la que tuvo relaciones antes de ordenarse. 

Digamos que se ve "atrapado" entre dos rebanadas de pan y manchado por la mostaza o la acusación infame de un asesinato. El elemento criminal también puede reflejarse en el aspecto de la carne ahumada. Ese toque rosado, algo sanguinolento, es un detalle de toda la trama policial que envuelve la cine-receta. 

Un cuerpo tendido, inerte, que supone el inicio del calvario del pobre sacerdote. Un falso culpable que tendrá que luchar contra la sociedad acusatoria (fijaos cómo le señalan esas personas-patatas o en cómo se arremolina la plebe para chismorrear en esa ensalada de col), contra su destino y contra sus propias creencias para salir indemne de un pecado mortal. 

"Yo confieso" es una gran película. Como el sándwich de Smoked Meat es un gran sándwich. Y nosotros le confesamos un crimen al oído: "te voy a comer"... Y él no puede hacer nada por evitarlo. Es lo que tiene el secreto de confesión.